Alarma con Jules Koundé en Francia
La imagen inquietó a más de uno en Lille. Francia mandaba en el marcador ante Irlanda del Norte (3-1), el partido se inclinaba con comodidad, y sin embargo Didier Deschamps decidió retirar a Jules Koundé al descanso. No fue un cambio táctico. No fue un experimento. Fue dolor.
Según informó L'Équipe, el defensa del Barcelona sintió molestias musculares durante la primera parte y el cuerpo técnico no quiso arriesgar ni un minuto más. Koundé se marchó al vestuario, y en su lugar entró Malo Gusto, lateral del Chelsea, para completar la segunda mitad.
La preocupación duró poco. El mismo medio francés apunta que no hay inquietud en la selección sobre el estado físico del zaguero de cara al Mundial. Nada de lesión grave, nada que comprometa su presencia. Precaución pura y dura, en un contexto en el que cualquier tirón o pinchazo, a estas alturas del calendario, se magnifica.
Koundé, a sus 27 años, llega a la cita global tras una temporada áspera en el Barcelona, irregular en cuanto a rendimiento y continuidad, pero sigue instalado en la jerarquía de Deschamps. Salvo giro inesperado, será el titular en el lateral derecho de Les Bleus en Norteamérica, una posición que ha ido haciendo suya en la selección pese a su perfil de central.
Alternativas
Detrás de él, asoman alternativas de peso. Malo Gusto, que respondió con solvencia al relevo en Lille, es una opción clara para la banda. También Warren Zaïre-Emery, habitual en el centro del campo del Paris Saint-Germain, pero que ya ha demostrado en su club que puede adaptarse a ese costado cuando la pizarra lo exige. Versatilidad al servicio de una plantilla que aspira a todo.
Francia cambia ahora de escenario. El jueves tiene programado su primer entrenamiento en Estados Unidos, paso previo a su estreno mundialista del martes frente a Senegal. Koundé viajará como pieza central del plan, con la etiqueta de titular intacta y el aviso muscular ya archivado.
La duda no es si llegará. La verdadera cuestión es si este susto servirá para ajustar aún más la gestión de esfuerzos en un grupo que solo admite un objetivo: levantar de nuevo la Copa del Mundo.






