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Andoni Iraola enfrenta un desafío en Liverpool con siete fichajes necesarios

Andoni Iraola aterriza en Anfield con un contrato de dos años y una lista de problemas que no admite paños calientes. Liverpool, que defendió de forma pobre su 20º título de Premier League, se asoma a un verano que apunta a reconstrucción profunda más que a simple retoque. En el centro del huracán, una cifra: hasta siete fichajes podrían llegar en este mercado.

Un gigante que se resquebraja

El club ya ha asumido salidas pesadas. Mohamed Salah y Andy Robertson han abierto una puerta que puede no cerrarse ahí. Según las informaciones, más nombres importantes podrían seguir el mismo camino, dejando a Iraola con un esqueleto competitivo por recomponer casi línea por línea.

En ese contexto, el técnico vasco ha heredado algo más que un banquillo de élite: ha recibido un rompecabezas. Y el reloj ya corre.

Siete fichajes o un riesgo mayúsculo

De acuerdo con Football Insider, en Liverpool consideran que el nuevo entrenador necesita hasta siete incorporaciones para tapar las “grandes carencias” que se han detectado “de inmediato” de cara a la próxima temporada. No se habla de retoques marginales, sino de posiciones clave.

Un miembro de ese entorno describió el panorama con crudeza: Iraola “se va a enfrentar a grandes problemas desde el primer momento” y, tras evaluar la plantilla, ya habría identificado “seis o siete posiciones” donde los actuales ocupantes necesitan ser reemplazados.

El repaso es demoledor. En la portería, el futuro de Alisson Becker está en el aire. En defensa, Robertson ya ha salido, Ibrahima Konaté también apunta a la puerta de salida y Virgil van Dijk encara los 34 años con el desgaste lógico de tantas batallas. Falta un lateral derecho de primer nivel. Y eso solo atrás.

Más arriba, el vacío de Salah es evidente. A eso se suma la lesión de Hugo Ekitike, que no volverá hasta el próximo año. Dos huecos más en la zona donde se deciden los partidos.

El resultado es una columna vertebral agujereada: portero, laterales, centro de la zaga, centro del campo y bandas. Demasiadas dudas para un club que vive obligado a competir por todo.

El caso Alisson y la línea roja del proyecto

El futuro de Alisson se ha convertido en uno de los puntos más delicados del verano. El brasileño, uno de los pilares del ciclo reciente, ya vio bloqueado un movimiento hacia la Juventus por parte de la cúpula de Anfield. Aun así, está previsto que mantenga conversaciones con la directiva para aclarar su situación.

Si tras Salah y Robertson se consumara también la marcha de Alisson, el golpe emocional y deportivo sería enorme. No se trata solo de reemplazar nombres, sino de sostener una estructura que ha definido a Liverpool en los últimos años.

El objetivo de Iraola: reconstruir y ganar

En paralelo a las salidas, el club trabaja en refuerzos. Uno de los nombres que ha ganado fuerza es Yan Diomande, de RB Leipzig, señalado como objetivo prioritario para ocupar el vacío que deja Salah en el frente de ataque. Incluso se ha contemplado la posibilidad de un trueque con un futbolista que no ha rendido al nivel esperado en Anfield.

La sensación es clara: Liverpool no solo necesita un extremo. Probablemente requiera dos. Y, además, refuerzos en el lateral derecho, en el centro de la defensa y en el centro del campo. Una operación de calado, cara y compleja.

Desde dentro se transmite confianza en que el club respaldará a Iraola. Se espera que reciba el apoyo necesario “para hacer los cambios que hay que hacer” y devolver al equipo a la senda del éxito. Porque el encargo es tan simple de formular como difícil de ejecutar: hacer a Liverpool “un equipo ganador de nuevo”.

El reto ya no es solo fichar bien. Es comprobar si Anfield está dispuesto a asumir una reconstrucción tan grande como la ambición que exige su escudo.