Logotipo completo Cancha Directa

Brett Goldstein quiere a J-Lo como aficionada de Spurs

Brett Goldstein, el hombre que dio vida al gruñón pero entrañable Roy Kent en la serie Ted Lasso, ha decidido llevar su devoción por Tottenham un paso más allá: reclutar a Jennifer Lopez para la causa de los Lilywhites.

Durante la promoción de su nueva comedia de Netflix, Office Romance, el actor confesó que está empujando a su compañera de reparto hacia el universo COYS. Cuando le preguntaron si ya había logrado convertir a J-Lo en aficionada de Spurs, Goldstein no dejó espacio para dudas ni matices: “No tiene otra opción”, declaró en talkSPORT, medio en el que su amor por el club del norte de Londres ya es casi un personaje más.

Su fanatismo por Tottenham viene acompañado de una lucidez dolorosa. Goldstein no endulza la experiencia de seguir a los Lilywhites. En una reflexión sobre uno de los tantos periodos complicados del club, fue directo al corazón del sufrimiento: “Ha sido horrendo. Ser aficionado al fútbol, especialmente de los equipos que apoyamos, es una forma de autolesión. Es simplemente doloroso. Y luego, la forma en que nos sentimos cuando no descendimos fue como si hubiéramos ganado el Mundial”. Una frase que cualquier seguidor de Spurs reconoce sin necesidad de traducción emocional.

Harry Kane, de ídolo en el césped a cameo de lujo

Mientras Tottenham sigue buscando su sitio en la élite sin su gran referencia, Harry Kane se ha permitido un desvío por la gran pantalla. El delantero inglés, que se marchó a Bayern Munich en 2023, grabó un cameo para Office Romance que dejó huella en el equipo de rodaje.

Goldstein se deshizo en elogios hacia el máximo goleador histórico de Spurs, combinando la admiración futbolística con un respeto casi reverencial por la persona: “Quiero decir, amo a Harry Kane. No solo es uno de nuestros mejores futbolistas, sino que, por todo lo que he visto, parece tener uno de los corazones más puros. Es un corazón puro. No hay nada que me guste más que un futbolista con un corazón puro. Parece un hombre realmente, realmente bueno. Y un futbolista tremendo. Muy feliz de tenerlo en la película”.

No fue un simple guiño comercial ni un cameo de compromiso. La presencia de Kane terminó por conquistar también a J-Lo. La cantante y actriz recordó cómo esa escena, protagonizada por el eterno ‘10’ de Spurs, funcionó desde el primer momento en las lecturas de guion.

El equipo de producción estaba inquieto. El tópico es conocido: los futbolistas no siempre se mueven con soltura cuando hay que seguir un ritmo cómico. Pero el resultado disipó los temores. “Fue una escena realmente genial”, explicó J-Lo. “Recuerdo cuando hicimos la primera lectura de mesa con todo el reparto antes de empezar a rodar, y creo que ustedes decían que estaban preocupados por esa escena y cómo iba a funcionar. Y la leí, y todo el mundo se reía a carcajadas. Yo pensaba: ‘Oh Dios mío, esto es tan divertido’, y nos lo pasamos tan bien rodándola”.

Kane, acostumbrado a soportar la presión de un penalti en el minuto 90, también supo encarar el desafío de arrancar risas en un plató de comedia. Y lo hizo con la misma naturalidad con la que ataca un centro al segundo palo.

El vacío que dejó Kane en Tottenham

Mientras el delantero disfruta de su etapa en la Bundesliga y amplía su círculo de amistades en Hollywood, en el norte de Londres siguen contando los goles que ya no están. Y la diferencia duele.

Las cifras son contundentes: Kane firmó 61 goles en todas las competiciones con Bayern Munich durante la campaña 2025-26. En ese mismo periodo, toda la plantilla de Tottenham apenas alcanzó los 48 tantos en la Premier League. Un abismo estadístico que resume el problema mejor que cualquier discurso.

Tottenham no solo perdió a su goleador. Perdió a su referencia, a su salida fácil cuando el partido se atascaba, al jugador que convertía un balón suelto en el área en una garantía de peligro. Desde su marcha, el club ha tropezado una y otra vez en la búsqueda de un sustituto que no existe, porque no se reemplaza a Kane con un solo fichaje ni con un simple ajuste táctico.

Ahora, la responsabilidad recae sobre Roberto De Zerbi. El técnico italiano tiene por delante una tarea tan compleja como inevitable: reconstruir un equipo que, sin Kane, ha encadenado dos temporadas por debajo de las expectativas y que no puede permitirse seguir viviendo de la nostalgia.

Entre los chistes de Office Romance, la risa de J-Lo y la admiración de Goldstein por su ídolo, hay una verdad que persiste: Harry Kane ya no viste de blanco en el norte de Londres. Y hasta que Tottenham no aprenda a ganar sin él, cada gol que marque en Alemania será un recordatorio incómodo de lo que se fue y de lo que el club todavía no ha sabido volver a ser.