Dusan Vlahovic: Juventus en tensión ante Bayern y Barça
La Juventus lleva semanas sentada a la mesa con Dusan Vlahovic y sigue sin acuerdo. Demasiadas reuniones, pocas concesiones. El serbio, a sus 26 años, ha decidido esperar. Quiere ver si aparece una oferta más jugosa de otro gigante europeo antes de firmar nada en Turín.
Según La Gazzetta dello Sport, la brecha económica es enorme. Vlahovic pretende mantener su salario actual, unos 12 millones de euros netos por temporada. La Juve, presionada por su política salarial y por la necesidad de ajustar cuentas, solo está dispuesta a poner la mitad sobre la mesa. Es un pulso claro: el club quiere rebajar, el delantero no piensa ceder.
El contexto no ayuda a los bianconeri. El fin de semana, Vlahovic salió desde el banquillo y marcó el gol decisivo en un 1-0 que alivió al equipo. El estadio coreó su nombre, la afición se volcó con él, y la conexión con la grada sigue intacta. Se siente cómodo en Piamonte, se dice que está asentado en la región. Pero cuando le preguntaron por su futuro, dejó una frase que encendió todas las alarmas: “¿Mis dos últimos partidos con la Juve? Ya veremos…”. Nada de compromiso, solo incertidumbre.
Bayern y Barça miran de cerca
Ese “ya veremos” resuena con fuerza en Múnich y Barcelona. Tanto Bayern Munich como FC Barcelona siguen de cerca la situación, con una misma necesidad: encontrar un heredero a largo plazo para el rol que durante años encarnó Robert Lewandowski.
Hace solo unos días, La Gazzetta dello Sport apuntaba que el Bayern sería el destino preferido de Vlahovic. No es un interés nuevo. En Alemania se habla de contactos ya en 2022, cuando el serbio dejó la Fiorentina para fichar por la Juventus. El nombre de Vlahovic lleva tiempo escrito en la agenda bávara.
El encaje deportivo, sin embargo, no sería inmediato. En el Allianz Arena, el plan pasaría por que Vlahovic arrancase como suplente, una pieza importante pero no intocable. El hueco que se abre es el de Nicolas Jackson: el senegalés, cedido por Chelsea, se marchará al final del préstamo. El director deportivo Max Eberl ya ha confirmado que el club no activará la opción de compra. El puesto queda libre, la discusión es a qué precio y con qué salario.
Ahí está el otro gran interrogante. No está claro si el Bayern puede igualar las exigencias salariales del serbio. La directiva de Eberl trabaja bajo una consigna clara: reducir la masa salarial y evitar contratos desorbitados. Justo lo contrario de lo que pide Vlahovic en su renovación con la Juve. El encaje financiero, hoy, es un rompecabezas.
Competencia interna y mercado caliente
El Bayern no solo mira a Vlahovic. El club alemán también ha sido vinculado con Antony Gordon, de Newcastle United, un atacante más versátil, capaz de caer a banda y ocupar varias posiciones en el frente ofensivo. Según The Athletic, el inglés figura como alternativa a Yan Diomande, de RB Leipzig, otro jugador que exigiría un traspaso importante.
La lista no acaba ahí. Informaciones recientes mencionan también a William Osula, compañero de Gordon en Newcastle, y a Charles De Ketelaere, pieza clave en el Atalanta. De acuerdo con kicker, el belga se considera la primera alternativa a Gordon. El mensaje es claro: el Bayern rastrea el mercado con amplitud, no se casa con un solo nombre, y presiona al mismo tiempo en varios frentes.
En ese escenario, Vlahovic es una opción de peso, pero no la única. Y él lo sabe. Su postura de espera no solo aprieta a la Juventus; también obliga a los clubes interesados a definirse, a moverse con decisión o a retirarse.
Entre la forma física y el gran contrato
Hay otro factor que introduce dudas: el estado físico del delantero. El artículo de Corriere dello Sport no aclara qué tipo de señales concretas ha enviado el Bayern al entorno del jugador, en parte porque su condición física sigue bajo lupa. Vlahovic reapareció recientemente tras una larga ausencia provocada por una persistente lesión en el aductor.
En su vuelta, entró desde el banquillo y marcó en el 1-1 ante Hellas Verona. Gol al primer día, impacto inmediato, pero con matices: fue un rato de juego, no una prueba de resistencia a pleno rendimiento. La pregunta en los despachos es sencilla y brutal: ¿se puede comprometer un salario de estrella a un delantero que todavía no ha demostrado estar al cien por cien de manera sostenida?
Mientras tanto, la Juventus camina por la cuerda floja. Sabe que la grada está con Vlahovic, sabe que el jugador se siente a gusto en Turín, pero también sabe que el mercado no espera. Si el serbio mantiene su exigencia de 12 millones netos y un Bayern o un Barça se acercan con una propuesta competitiva, el equilibrio puede romperse en cualquier momento.
El verano se acerca, los números no cuadran y las grandes plazas del fútbol europeo buscan goleador. Vlahovic, entre el banquillo, los goles decisivos y un contrato millonario, está a punto de descubrir cuánto vale realmente en este mercado.






