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Harry Kane brilla bajo la dirección de Tuchel

La semana de entrenamientos no ha dejado lugar a dudas. Harry Kane llega encendido. Y Thomas Tuchel lo sabe.

El seleccionador no se anduvo con rodeos al hablar de su delantero estrella tras las primeras sesiones con el grupo. Kane, dijo, está “en plena forma”, listo para asumir el peso del ataque desde el primer minuto de los amistosos que se avecinan y, sobre todo, de lo que viene después.

Tuchel lo ve fino, ligero, agresivo. No solo marcando, también marcando el tono. En la última sesión, centrada en el trabajo defensivo, fue el propio Kane quien tiró del carro, elevando la intensidad, apretando arriba, exigiendo al resto. No es casualidad: viene acostumbrado a la presión alta y al ritmo asfixiante de Bayern Munich, a vivir el partido en campo contrario y a no bajar nunca una marcha.

“Es nuestro jugador clave”, remarcó el técnico, dejando claro que, alrededor de Kane, se construye buena parte del plan.

Rotaciones con cuidado… pero sin tocar al ‘9’ si el partido arde

Tuchel también abrió la puerta de su pizarra. En los amistosos de estos días, la idea es repartir minutos: todos, incluidos Kane, tendrán 45 minutos este fin de semana. Una especie de puesta a punto controlada.

El matiz está en los encuentros grandes. El seleccionador quiere cuidar a su goleador, evitar que acumule 90 o incluso 120 minutos cada vez que salte al césped. Pero la realidad competitiva pesa: cuando el marcador esté apretado, cuando un gol cambie una eliminatoria, la duda es evidente. ¿Se puede sacar del campo a la principal amenaza de gol? Tuchel no lo esconde: quizá no.

Ahí se mueve el equilibrio de esta selección: proteger a su estrella sin renunciar a su pegada.

Watkins, el relevo de presión; Toney, el rematador de emergencia

Detrás de Kane, el mapa de alternativas también quedó trazado. Ollie Watkins es el segundo en la jerarquía. Ivan Toney, el recurso de impacto desde el banquillo.

Watkins es el hombre pensado para arrancar de inicio si Kane necesita descanso. Su misión: que el equipo no pierda ni un gramo de intensidad en la presión, mantener la línea alta, seguir mordiendo. Es su gran virtud y la razón por la que Tuchel lo ve como el sustituto más natural cuando el ‘9’ no pueda estar en el once.

Toney representa otra cosa. Es el especialista. El delantero de área, el rematador puro, el que entra cuando el partido pide un golpe definitivo en los últimos metros. Tuchel lo ve como un segundo punta capaz de liberar a Kane, de arrastrar marcas, de ocupar el área y castigar cualquier balón suelto. Su fiabilidad desde el punto de penalti y su nivel en los entrenamientos han terminado de convencer al seleccionador de que su apuesta fue acertada.

“Tenemos opciones”, viene a decir el técnico. Variantes, perfiles distintos, soluciones para distintos tipos de partido. Pero el mensaje de fondo no cambia: mientras Harry Kane esté en este estado, mientras siga liderando la presión y el gol, todo girará alrededor de él.

La cuestión es cuánto tiempo podrán exprimirlo sin pagar el precio en el tramo decisivo de la temporada.