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Isak brilla y guía a Suecia en goleada sobre Túnez

Alexander Isak necesitaba una noche así. Después de un primer año áspero con Liverpool, el delantero convirtió el escaparate mundial en su propio patio de recreo y arrasó con las certezas defensivas de Túnez. Golazo, asistencias encubiertas, presencia constante. Fue el hilo conductor de un 5-1 que coloca a Suecia en lo más alto del Grupo F y sacude el tablero del torneo.

Un arranque sin piedad

El partido apenas había respirado cuando Suecia ya mandaba. Minuto 7. Un ataque desordenado, un par de rechaces, área abarrotada… y la pelota cayendo en la frontal para Yasin Ayari. El centrocampista de Brighton, con raíces tunecinas, no dudó un segundo: control, latigazo seco desde el borde del área y 1-0. Nada de sentimentalismos. Solo un disparo que atravesó la zaga africana y abrió la grieta.

Ese tanto descolocó a una selección tunecina que llegaba al torneo enarbolando un sólido registro defensivo en la fase de clasificación. Sobre el papel, un muro. Sobre el césped, un equipo desbordado por el ritmo sueco.

La sensación de fragilidad se acentuó en cuanto Suecia olió espacio. Y ahí apareció Isak.

El gol que cambió el tono del torneo

La segunda estocada llegó en una transición vertiginosa. Robo, salida rápida y balón profundo a la izquierda para Isak. El delantero de Liverpool encaró, aceleró y dejó atrás a su marcador con una facilidad insultante. Recorte hacia dentro, tiempo justo para perfilarse y rosca al segundo palo. Precisión quirúrgica. 2-0 y la impresión clara de que la defensa tunecina ya no sabía por dónde le venían los golpes.

Ese gol no solo amplió la ventaja. Cambió la atmósfera. Suecia empezó a parecer lo que muchos pronosticaban antes del torneo: un aspirante serio, con pegada, personalidad y un nueve capaz de decidir partidos él solo.

Túnez, sin embargo, se negó a bajar la cabeza de inmediato.

El susto antes del descanso

Cuando el primer tiempo agonizaba, la selección africana encontró un respiro. Centro medido de Hannibal Mejbri desde la banda y aparición imperial de Omar Rekik en el área. El central se elevó por encima de todos y cabeceó con potencia para batir al guardameta sueco. 2-1 y una punzada de duda en la zaga nórdica, que hasta entonces apenas había sufrido.

Ese gol cambió el paso emocional del encuentro. Túnez se marchó al vestuario con algo a lo que agarrarse. Suecia, con la sensación de haber dejado con vida a un rival que parecía grogui.

La respuesta llegó tras la reanudación. Y, otra vez, con Isak en el centro del huracán.

La presión que ahogó a Túnez

Minuto 59. Suecia adelantó líneas y apretó la salida de balón tunecina. El capitán Ellyes Skhiri recibió cerca del área, de espaldas, y ahí se lanzó Isak, agresivo, decidido, a robar. El acoso del delantero provocó el error catastrófico: pérdida en zona prohibida y balón suelto en la frontal.

La pelota cayó a los pies de Viktor Gyokeres, el hombre de Arsenal. Control sereno, mirada rápida y definición limpia para ampliar la ventaja. 3-1 y la sensación de que el partido, ahora sí, se había roto del todo para Túnez.

Ese tanto desactivó cualquier conato de remontada. Suecia se soltó. Empezó a tocar, a cambiar el ritmo, a jugar con la confianza de quien se sabe superior y ya no teme un susto de última hora.

El sello final de los suecos

Con el encuentro inclinado, Graham Potter movió el banquillo. Y el impacto fue inmediato. Entró Mattias Svanberg y, apenas unos segundos después, ya estaba celebrando. Una jugada rápida, un toque sutil de Isak en el área y el recién ingresado empujó el balón a la red.

El asistente levantó el banderín. Duda, silencio, mirada al monitor. La revisión de VAR aclaró la jugada: el toque de Isak habilitaba a Svanberg, que partía en posición correcta. Gol válido. 4-1 y la goleada ya escrita en el marcador.

Quedaba, todavía, un último golpe. En el tiempo añadido, Ayari cazó un balón suelto en el área y firmó su doblete. 5-1, castigo contundente para una Túnez irreconocible atrás y premio a la insistencia ofensiva sueca.

Grupo F al rojo vivo

El resultado deja a Suecia en la cima del Grupo F, tres puntos por encima de sus perseguidores tras el empate entre Netherlands y Japan. Un colchón temprano, pero valioso, en un grupo que promete tensión hasta el final.

Ahora llega la verdadera prueba: un duelo directo ante Netherlands el 20 de junio, con los neerlandeses obligados a reaccionar para no perder el tren del primer puesto. Al otro lado, Túnez se asoma al abismo. Necesita vencer a Japan para evitar que sus sueños de fase eliminatoria se desvanezcan antes de tiempo.

Suecia ya ha lanzado su mensaje. Con Isak en este nivel, ¿quién se atreve a descartarla de la conversación por el título?

Isak brilla y guía a Suecia en goleada sobre Túnez