Nacho Monreal advierte sobre fichaje de Tonali para el Arsenal
El debate en el centro del campo del Arsenal acaba de subir de nivel. Y no por lo que ocurre en el césped, sino por el aviso de alguien que conoce bien el vestuario de Londres: Nacho Monreal.
El ex lateral de los gunners ha puesto una señal de alarma sobre el posible fichaje de Sandro Tonali, centrocampista del Newcastle United vinculado este verano con el club de Mikel Arteta y con otros grandes de Europa. Para Monreal, el italiano es un futbolista extraordinario, pero su llegada chocaría de frente con la estructura actual del mediocampo del Arsenal.
“Si Arsenal compra a Tonali, tendrá al mejor centrocampista del mundo”, declaró el navarro en una entrevista con Rekatochklart.
Una frase contundente, sin matices. Pero el elogio vino acompañado de un aviso igual de rotundo.
Monreal recordó que el club londinense ya apostó fuerte “el año pasado” por Martín Zubimendi, fichado por una cantidad importante, y que en la plantilla también está Declan Rice, otro pilar absoluto del proyecto. Para él, ahí está el verdadero conflicto deportivo y económico.
“Firmaron a Zubimendi por mucho dinero, así que es difícil”, apuntó.
Difícil encajar tanto talento, pero sobre todo difícil sostenerlo sin que haya una pieza que salga del tablero. Monreal fue claro: “Tener a Tonali, Zubimendi y Rice sería demasiado, así que solo puedo imaginar que tendrían que vender a Zubimendi o a Declan Rice si de verdad quieren a Tonali”.
No se trata solo de jerarquía, sino de convicción. El ex defensa dejó una frase que retrata la dimensión que otorga a los actuales dueños del doble pivote del Arsenal: “En mi opinión, ya tienen a los dos mejores mediocentros defensivos del mundo”.
El mensaje es nítido. Tonali le parece un futbolista capaz de elevar aún más el techo del equipo, pero el coste de la operación no se mediría únicamente en millones, sino en una posible renuncia a Zubimendi o Rice, dos jugadores que, según Monreal, ya sitúan al Arsenal en la élite absoluta del mediocampo.
La pregunta queda en el aire, directa al despacho de Arteta y la dirección deportiva: ¿merece la pena romper un eje que el propio vestuario considera de los mejores del planeta para hacer sitio a otro “mejor del mundo”?






