PSG enfrenta a Arsenal en la final de Champions con lesiones preocupantes
El calendario le ha sonreído a Paris Saint-Germain. Las noticias médicas, no tanto. A menos de tres semanas de la final de la UEFA Champions League ante Arsenal en el Puskás Aréna de Budapest, el campeón francés mira de reojo una enfermería que empieza a inquietar a Luis Enrique.
El duelo por el título europeo está fijado para el sábado 30 de mayo, pero antes de pensar en Mikel Arteta y sus Gunners, el equipo parisino tiene deberes en casa. Y no menores.
Un título en juego y una lista de tocados
El miércoles por la noche, PSG puede sentenciar la Ligue 1 con una jornada de margen en el siempre caliente Stade Bollaert-Delelis, ante RC Lens. Es la oportunidad de cerrar el campeonato, liberar la cabeza y entrar en modo Champions con tiempo y margen.
Apenas unos días después, el domingo, otro compromiso en la capital: visita a Paris FC en el Stade Jean-Bouin, a un paso del Parc des Princes. Dos partidos que, sobre el papel, deberían servir para mantener el ritmo competitivo. Pero también son dos noches más expuestos a golpes, sobrecargas y malas noticias.
Al menos, el calendario posterior sí juega a favor. Una vez superado ese tramo, PSG dispondrá de 12 días completos para preparar la final de Budapest. Un pequeño lujo a estas alturas de la temporada.
El problema está en quién llegará sano hasta allí.
Este martes por la mañana, el club publicó un parte médico que encendió las alarmas. Kang-In Lee sufrió un golpe en el tobillo izquierdo durante el partido ante Brest y trabajará bajo techo en los próximos días, sin contacto, sin riesgos. Un aviso serio cuando cada sesión cuenta.
Y no está solo. El comunicado detalla que William Pacho, Nuno Mendes y Warren Zaïre-Emery siguen con sus respectivos tratamientos, lejos todavía del ritmo normal del grupo. Tres nombres importantes en la estructura de Luis Enrique, tres incógnitas para el gran día.
En el césped, pero aún al margen del colectivo, Achraf Hakimi, Lucas Chevalier y Quentin Ndjantou realizan trabajo individual. Más piezas a medio gas en un rompecabezas que el técnico asturiano necesita completo para desafiar a un Arsenal que llega lanzado.
Arsenal, menos margen y máxima exigencia
Mientras tanto, el camino de los londinenses hacia Budapest no concede tanto aire. Arsenal recibe a Burnley en el Emirates Stadium el lunes por la noche y cierra la Premier League el domingo, apenas cinco días antes de la final.
Menos tiempo para descansar, menos tiempo para preparar detalles. Más riesgo de llegar con las piernas pesadas. Pero también la posibilidad de mantener una intensidad competitiva altísima hasta el último momento. Arteta conoce bien esa delgada línea entre el ritmo y el desgaste.
El billete a la final lo sellaron con un ajustado 2-1 en el global ante Atlético de Madrid. Una eliminatoria áspera, de márgenes mínimos, resuelta en Londres. Tras el partido, Arteta no escatimó elogios hacia el rival ni hacia el nivel que exige esta Champions.
“Sabemos lo difícil y exigente que es cada rival a este nivel”, subrayó el técnico español. Definió al conjunto de Diego Simeone como “un equipo increíble”, destacando su capacidad para responder a cada intento de desajustarlos. “Los márgenes son tan pequeños, y esta noche han caído de nuestro lado”, remató, consciente de lo fino que se corta el éxito en esta competición.
PSG tuvo que sufrir todavía más. Superó a Bayern Munich en una eliminatoria desatada, resuelta con un espectacular 6-5 en el global. Un pulso a cara descubierta frente al campeón de la Bundesliga, decidido por detalles y sangre fría.
Respeto mutuo antes del choque final
Tras sellar el pase, Luis Enrique no dudó en mirar hacia Londres. Ante los micrófonos de TNT Sports, el asturiano elogió con claridad la campaña de Arsenal: “Lo hicieron muy bien, merecen ir a la final. Han rendido toda la temporada a un nivel muy alto; han estado increíbles durante toda la temporada”.
Después, se centró en su propio vestuario. “Lo conseguimos. Estamos ilusionados. Estoy contento. Fue duro, duro desde el primer minuto, pero creo que gestionamos el partido de la manera correcta”, analizó sobre el cruce ante Bayern. Valoró el primer gol como “muy importante” y destacó la calma de su equipo mientras el conjunto alemán monopolizaba la posesión: “Son un gran equipo con muchos jugadores de calidad. Fue muy duro, pero estamos muy felices”.
Ese contraste define bien el escenario de la final. PSG llega con más días para afinar el plan, pero con varios titulares entre algodones. Arsenal aterrizará con menos descanso, pero con una dinámica de competición feroz y la confianza de haber superado a uno de los rivales más incómodos de Europa.
Budapest espera. La pregunta es sencilla y brutal: ¿llegará PSG con todas sus estrellas a punto o la enfermería terminará dictando parte del guion de la noche más grande de la temporada?






