Robert Lewandowski y su futuro: ¿Chicago Fire o Barcelona?
Robert Lewandowski acaba de levantar su tercer título de LaLiga en cuatro temporadas con Barcelona. Fiesta, confeti, otro clásico ganado ante Real Madrid (2–0) y vuelta olímpica. Pero mientras el Camp Nou celebraba, el delantero polaco dejaba una puerta abierta que sonó a despedida encubierta: su futuro podría estar al otro lado del Atlántico.
El atacante, que solo disputó los últimos 13 minutos del triunfo que aseguró el campeonato, habló con el medio polaco Eleven Sports y no se escondió. Su contrato con el club azulgrana entra en la recta final y, con 38 años a la vuelta de la esquina, el escenario ya no es solo Barça sí o Barça no. El tablero incluye una liga “inferior”, como él mismo la definió, en una frase que en España se ha leído directamente como una alusión a la MLS.
“Puede haber una opción de ir a una liga inferior”, admitió, según recogió SPORT. “Tengo casi 38 años, pero me siento bien físicamente, así que lo estoy considerando. Tengo que valorar la posibilidad de que haya llegado el momento de jugar más libremente y disfrutar de la vida. Puede que aparezca esa opción y no la descarto”.
No son palabras menores. Menos aún cuando el propio Lewandowski reconoció que el reloj ya corre: “¿Qué haré en otoño? No lo sé. Acabo de enterarme de que me quedan 51 días de contrato, así que aún tengo tiempo. Escucharé unas cuantas ofertas más y luego tomaré una decisión”.
Chicago Fire levanta la mano
Mientras el polaco dejaba caer esas frases, en Estados Unidos ya llevaban días preparando el terreno. El director deportivo de Chicago Fire, Gregg Broughton, se encargó de poner nombres y apellidos a un interés que en la MLS es casi un secreto a voces.
“Robert es un jugador que interesa a la MLS como liga”, explicó en talkSPORT. Recordó, además, una particularidad clave del campeonato estadounidense: los contratos pertenecen a la liga y no a los clubes, lo que permite una estrategia conjunta para atraer grandes estrellas.
Chicago Fire ya ha trasladado formalmente su interés por el goleador. Broughton lo dejó claro: el objetivo es intentar llevar a un futbolista de ese calibre a la franquicia. Eso sí, sin cruzar la línea del respeto institucional: “Robert sigue siendo jugador de Barcelona y no sería correcto que yo hablara de un futbolista que tiene contrato con otro club”.
Las filtraciones alrededor del proyecto de Chicago apuntan a una oferta de salario de élite, de las que colocan a un jugador entre los mejores pagados de la MLS. Un gancho económico fuerte, envuelto en un contexto competitivo menos exigente que LaLiga, pero con un escaparate global creciente. El tipo de escenario que encaja con la idea de “jugar más libremente y disfrutar de la vida” que deslizó Lewandowski.
No es el único pretendiente. Desde Italia, AC Milan y otros clubes de Serie A también han sido vinculados con el delantero, que sigue teniendo mercado al máximo nivel europeo pese a su edad.
El pulso con Barcelona
En Barcelona no se dan por vencidos. El club quiere retener a Lewandowski, pero con condiciones muy distintas a las que firmó en su llegada: salario recortado de forma notable y un rol deportivo menos central. Un plan que choca con la posición del jugador, poco dispuesto, según diversas informaciones, a aceptar una rebaja tan drástica ni un papel claramente secundario.
La situación coloca a todas las partes ante un verano decisivo. Barcelona, obligado por su economía a ajustar su masa salarial. Lewandowski, en el tramo final de su carrera, ante la elección de su último gran contrato y del escenario donde quiere apurar sus últimos años al máximo nivel. Y la MLS, con Chicago Fire en primera fila, preparada para un golpe mediático que seguiría la estela de otros grandes fichajes de la última década.
Lo que sí está descartado es el escenario más drástico de todos: la retirada.
Retirarse, ni hablar
En su charla con Eleven Sports, Lewandowski también respondió a una idea que había flotado en clave de broma, pero que generó titulares. Wojciech Szczęsny, compatriota y amigo, comentó en tono sarcástico que el delantero podría retirarse un tiempo, estudiar con calma las ofertas y luego volver, aludiendo a su propio caso antes de fichar por Barcelona como agente libre en septiembre de 2024.
La pregunta llegó directa al polaco, y la respuesta fue igual de clara. No contempla colgar las botas.
“Ya sabéis cómo es Wojciech”, zanjó Lewandowski. “No es que me levante y algo me duela. Valoro dónde estoy y lo estoy disfrutando. Veremos qué viene después, pero lo que está claro es que voy a seguir jugando”.
Mensaje nítido: el cuerpo aguanta, la cabeza también, y la decisión no pasa por dejar el fútbol, sino por elegir dónde seguir marcando goles.
Entre un Camp Nou que todavía corea su nombre, un posible desembarco en Chicago y el eco de San Siro llamando desde la distancia, el delantero se asoma a uno de los veranos más delicados de su carrera.
La Liga ya tiene campeón. La próxima gran batalla, en silencio y en despachos, será por el futuro de Robert Lewandowski.






