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Sassuolo W vs Roma W: Un Duelo Desigual en la Serie A Women

En el Stadio Enzo Ricci, la tarde se cerró con un marcador que resumió con crudeza la distancia actual entre proyectos: Sassuolo W 0–3 Roma W, en la jornada 21 de la Serie A Women 2025. Un duelo entre un equipo que pelea por salir de la parte baja y otro que encarna el estándar competitivo de la liga.

Heading into this game, Sassuolo W llegaba 9.º con 17 puntos tras 21 partidos, con un ADN de temporada marcado por la fragilidad: solo 4 victorias en total, 5 empates y 12 derrotas. El dato que lo explica casi todo es ofensivo: en total esta campaña el equipo solo había marcado 16 goles, con un promedio de 0.8 tantos por partido, y en casa apenas 3 goles en 11 encuentros, una media de 0.3. Enfrente, Roma W aterrizaba como líder, 1.º con 52 puntos, sustentada en 16 triunfos en 21 jornadas, 42 goles a favor en total (2.0 por partido) y una defensa que solo había concedido 19 tantos (0.9 de media).

El contraste se vio también en la dinámica: la forma reciente de Sassuolo W (“DLWLDLDLWLLLWLLLDLWDL”) hablaba de una inercia quebrada, mientras Roma W encadenaba una racha de “WWWWW” en la clasificación, imponiendo una regularidad casi implacable tanto en casa como en sus desplazamientos, donde sumaba 9 victorias, 1 empate y solo 1 derrota, con 21 goles a favor y 11 en contra.

Alineación de Sassuolo W

La alineación de Sassuolo W, dirigida por Salvatore Colantuono, apostó por una columna vertebral reconocible. En portería, N. Benz, como primer muro ante el líder. Por delante, un bloque defensivo con M. Doms, A. De Rita, H. Fercocq y S. Mella, obligado a sostener un equipo que en casa había encajado 15 goles en 11 partidos (media de 1.4). En la sala de máquinas, K. Missipo y M. Brustia debían dar equilibrio, mientras que K. Skupien y M. Perselli ofrecían piernas y amplitud. Arriba, el peso ofensivo recaía sobre dos nombres clave: L. Clelland y N. Ndjoah Eto.

Clelland no es solo la referencia de área de Sassuolo W, sino también una de las goleadoras destacadas de la liga: 4 goles y 1 asistencia en 14 apariciones, con 21 disparos totales y 13 a puerta, además de 11 faltas recibidas. Su media de 7.19 de valoración y sus 11 pases clave subrayan que no es únicamente finalizadora, también punto de apoyo creativo. A su alrededor, la movilidad de Ndjoah Eto debía ofrecer profundidad a un equipo que, en total esta campaña, se ha quedado sin marcar en 10 partidos, 8 de ellos en casa.

Desde el banquillo, Colantuono contaba con recursos interesantes para cambiar el guion: la verticalidad de E. Dhont, que suma 3 asistencias en 20 partidos y 16 pases clave, además de un trabajo intenso sin balón (90 duelos disputados, 44 ganados), y la experiencia de D. Sabatino como alternativa de área. Dhont, en particular, encarna ese rol de “segundo aire” ofensivo que Sassuolo W necesita cuando el plan inicial no rompe defensas.

Alineación de Roma W

Roma W, bajo la batuta de Luca Rossettini, llegó a Sassuolo con una estructura coral y una profundidad de plantilla propia de un líder. O. Lukasova bajo palos, protegida por una línea con F. Thogersen, S. Oladipo, W. Heatley y K. Veje, formaba un bloque que, en total esta campaña, solo ha concedido 11 goles en sus 11 salidas (media de 1.0). Heatley, además, es una pieza clave en el juego sin balón: 3 balones bloqueados y 6 interceptaciones, pero también una futbolista al límite, con 2 amarillas y una expulsión por doble amarilla en la temporada.

En la medular, el motor romano combinó trabajo y talento: A. Rieke, M. Pandini y G. Greggi, más la influencia creativa de G. Galli entre líneas. Pero el verdadero cerebro ofensivo de este proyecto se sienta en el banquillo de inicio en este partido: M. Giugliano. Con 8 goles y 2 asistencias, 22 pases clave y 3 penaltis convertidos de 3 intentos, su impacto se mide en cifras y en control del ritmo. Su media de 7.62 la sitúa como una de las jugadoras más determinantes de la Serie A Women, capaz de filtrar el último pase o aparecer en segunda línea.

En el frente de ataque, F. Brennskag-Dorsin encabezó el tridente inicial, con la amenaza latente de É. Viens entre las suplentes: 21 disparos totales, 12 a puerta y 17 pases clave, además de 2 asistencias. Desde el banquillo también esperaba G. Dragoni, otra pieza creativa con 3 asistencias, 15 pases clave y un 83% de precisión en el pase, ideal para cerrar partidos con posesiones largas.

Aspectos Disciplinarios

En el plano disciplinario, Sassuolo W se presentó como un equipo que tiende a cargar de amarillas el tramo final: el 26.09% de sus tarjetas amarillas llegan entre el 76’ y el 90’, reflejo de esfuerzos a la desesperada cuando el partido se rompe. Roma W, por su parte, concentra el 21.05% de sus amarillas en los tramos 16’-30’ y 46’-60’, periodos de presión alta e intensidad tras las pausas, y ha visto su única roja de la temporada en el intervalo 16’-30’, un aviso de que su agresividad defensiva puede rozar el límite.

Lectura Táctica

La lectura táctica del choque era clara: el “cazador” de Sassuolo W, encarnado en Clelland, contra un sistema defensivo romano que, en sus viajes, concede poco y casi nunca se desordena. Para Sassuolo W, la clave pasaba por resistir el primer arreón visitante y encontrar espacios a la contra, aprovechando la capacidad de Dhont para atacar el espacio y el juego de espaldas de Clelland. Para Roma W, se trataba de imponer su patrón habitual: circulación paciente, aparición de interiores como Giugliano y Dragoni entre líneas y un abanico de recursos ofensivos que explica por qué en total esta campaña nunca se ha quedado sin marcar, ni en casa ni fuera.

Following this result, el 0–3 final encaja con la tendencia estadística previa: la media de 0.3 goles a favor de Sassuolo W en casa chocó contra la solidez de un líder que, con 21 goles marcados y 11 encajados lejos de su estadio, confirma que su candidatura al título se sostiene tanto en la contundencia ofensiva como en una estructura defensiva difícil de desarmar. Sassuolo W, mientras tanto, sigue buscando respuestas en un curso donde la falta de gol y la fragilidad en los momentos críticos han marcado su narrativa.