Ternana W sorprende a AC Milan W en la Serie A Women 2025
En el Stadio Libero Liberati, bajo el sol de Terni, la temporada de la Serie A Women 2025 cerró su capítulo 22 con un giro de guion inesperado: la Ternana W, décima en la tabla con 17 puntos y un goal average total de 19 goles a favor y 40 en contra (una diferencia de -21), derribó 1-0 a un AC Milan W que llegaba asentado en la séptima plaza con 32 puntos y un balance global de 31 goles marcados y 26 encajados (diferencia +5). Un duelo que, sobre el papel, oponía la fragilidad de un recién llegado al oficio de sufrir en la élite contra la solidez media de un bloque rossonero acostumbrado a competir con oficio.
El contexto estadístico subrayaba el desequilibrio. En total esta campaña, la Ternana W apenas había sumado 4 victorias en 22 jornadas, con un promedio de 0.9 goles a favor y 1.8 en contra. Sin embargo, en casa el relato era distinto: 3 triunfos, 4 empates y solo 4 derrotas, con 15 goles a favor (media de 1.4) y 17 en contra (1.5). Un equipo que, ante su gente, sube un peldaño competitivo. El AC Milan W, por su parte, llegaba con un perfil más estable: 9 victorias en total, 1.4 goles a favor y 1.2 en contra de media, y un rendimiento lejos de casa razonable (4 victorias, 2 empates, 5 derrotas, 13 goles a favor y 11 en contra, media de 1.2 marcados y 1.0 encajados en sus desplazamientos).
Onces Iniciales
En este marco, Mauro Ardizzone apostó por un once de Ternana W con K. Schroffenegger bajo palos y una estructura de jugadoras de trabajo y recorrido: C. Martins, E. Pacioni, M. Massimino y L. Peruzzo como columna defensiva; S. Breitner y C. Ciccotti dando equilibrio; y un frente ofensivo con M. Petrara, M. Porcarelli y A. Gomes, apoyadas por la creatividad de A. Regazzoli. En el banquillo, nombres como V. Di Giammarino, P. Lazaro o F. Quazzico ofrecían variantes de intensidad, pausa y agresividad táctica.
Suzanne Bakker, al frente de AC Milan W, presentó un once que mezclaba experiencia y físico: S. Estevez en portería; una zaga con E. Koivisto, N. Sorelli, K. De Sanders y M. Keijzer; en la sala de máquinas, V. Cernoia y M. Mascarello escoltando el dinamismo de C. Grimshaw y M. Renzotti; y en ataque, la profundidad de E. Kamczyk y T. Kyvag. En la recámara, jugadoras diferenciales como C. Dompig, Park Soo-Jeong o L. Giuliani esperaban su momento.
Aspecto Disciplinario
Desde el prisma disciplinario, el choque tenía una carga soterrada. La Ternana W es un equipo que vive al borde del límite: en total esta campaña ha visto cómo el 25.00% de sus tarjetas amarillas llegaban entre el 76’ y el 90’, una clara tendencia a partidos que se calientan en el tramo final. Además, sus dos tarjetas rojas ligueras han caído entre el 31’ y el 45’, un síntoma de que, cuando se siente sometida, la línea defensiva puede romperse emocionalmente. Nombres como V. Di Giammarino (4 amarillas) y F. Quazzico (1 roja) representan bien ese filo entre agresividad útil y riesgo.
El AC Milan W, en cambio, reparte su agresividad de forma más calculada, pero con un dato llamativo: el 30.00% de sus amarillas también se concentran en el 76’-90’, y sus tres expulsiones de la temporada se distribuyen entre el 46’-60’, 61’-75’ y 76’-90’. Futbolistas como M. Mascarello (4 amarillas) o perfiles de riesgo como C. Dompig, K. van Dooren y M. Keijzer —todas con una roja esta campaña— dibujan un equipo que, cuando sube líneas para remontar o cerrar partidos, se expone a sanciones severas.
Aspecto Ofensivo
En el plano ofensivo, la narrativa previa al duelo colocaba el foco en el “Cazador” y el “Escudo”. Por parte de la Ternana W, la referencia era V. Pirone, autora de 6 goles y 1 asistencia en la temporada, con 5 penaltis anotados pero también 1 penalti fallado: una especialista desde los once metros, pero no infalible. Su volumen de duelos (160, con 83 ganados) y 38 regates intentados muestran a una delantera que no solo finaliza, sino que fija, choca y abre espacios. Frente a ella, el sistema defensivo de AC Milan W, que en total solo ha encajado 26 goles en 22 partidos (media de 1.2), se apoyaba en la lectura de juego de M. Keijzer, capaz de combinar 23 entradas, 3 bloqueos y 10 intercepciones, además de 77 duelos disputados y 41 ganados.
En la otra mitad del tablero, el AC Milan W presentaba su propio “Cazador silencioso”: K. van Dooren, 5 goles desde la segunda línea, 18 tiros totales y 12 a puerta, con una precisión en el pase del 78% y 8 pases clave. Su capacidad para llegar desde atrás y golpear a media distancia estaba llamada a poner a prueba a una Ternana W que, en total esta campaña, encaja 1.8 goles por partido y sufre especialmente cuando su bloque se hunde. El “Escudo” encargado de contenerla se encontraba en la zona ancha: la joven Giada Cimò, 3 goles, 1 asistencia, 25 entradas y 72 duelos ganados de 135, una mezcla de energía y lectura que le permite ser bisagra entre la presión alta y la protección de la zaga.
El “motor” creativo del AC Milan W, de hecho, se repartía entre C. Grimshaw y Park Soo-Jeong. Grimshaw aporta 1 gol, 2 asistencias, 11 pases clave y una tasa de acierto del 79%, además de 4 bloqueos y 4 intercepciones, lo que la convierte en una interior total, capaz de iniciar y corregir. Park Soo-Jeong, con 4 asistencias en 562 minutos, 14 pases clave y 78% de precisión, es la figura que rompe líneas entre mediocampo y ataque, ideal para explotar los momentos en que la Ternana W se parte.
Pronóstico Previo
Desde una perspectiva puramente estadística, el pronóstico previo habría favorecido a AC Milan W: más puntos, mejor diferencia de goles, una defensa más sólida (1.0 gol encajado de media en sus desplazamientos) y un ataque más constante (1.2 goles marcados fuera). La Ternana W, con 0.9 goles a favor en total y 1.8 en contra, parecía condenada a necesitar una eficiencia casi perfecta en términos de xG: maximizar cada llegada, sostenerse en bloque bajo y confiar en la inspiración de Pirone o en la segunda línea de Giada Cimò.
Sin embargo, el 1-0 final reescribe esa lectura: el plan de Ardizzone se impuso en los detalles. La fiabilidad desde el punto de penalti de la Ternana W (6 penaltis totales, 6 anotados en la temporada) y la capacidad del equipo para elevar su media goleadora en casa hasta 1.4 se alinearon con una tarde de concentración defensiva. Para AC Milan W, el resultado es una advertencia táctica: su estructura, acostumbrada a controlar el ritmo, puede sufrir cuando el rival la obliga a atacar en estático y la castiga en los pequeños duelos, justo donde jugadoras como Pirone, Giada Cimò y la agresividad medida de V. Di Giammarino marcan la diferencia.
Siguiendo este resultado, la Ternana W se reafirma como un bloque incómodo en Terni, capaz de comprimir partidos y vivir de la eficacia, mientras que AC Milan W deberá ajustar su equilibrio entre ambición ofensiva y disciplina, especialmente en esos tramos finales donde sus tarjetas y sus desajustes defensivos han empezado a pesar más de lo que sugiere su hoja de estadísticas.






