Ancelotti y la lista de 26 convocados de Brasil para el Mundial 2026
El próximo lunes 18, Carlo Ancelotti pondrá su firma en una de las listas más esperadas del fútbol mundial: los 26 convocados de Brasil para el Mundial 2026. Y, antes de entregar ese papel definitivo, el técnico italiano decidió encarar de frente la pregunta que divide bares, tertulias y vestuarios: ¿Neymar estará o no estará en la Copa?
Este martes 12, en una entrevista con la agencia Reuters, Ancelotti no esquivó el tema. Al contrario, lo abrazó. Habló del peso del ’10’ de Santos, del cariño que despierta y de la responsabilidad de tomar una decisión que va mucho más allá de la táctica.
“Neymar es muy querido. No solo por la gente, sino también por los jugadores. Si convocas a Neymar, no llevas una bomba al vestuario, porque es muy querido, muy amado”, subrayó el entrenador, dejando claro que el factor humano juega a favor del delantero.
La frase no es menor. En un momento en el que cada gesto se interpreta como una pista, Ancelotti recordó que el debate es legítimo, pero que la decisión final es suya: “Creo que es normal que todos den su opinión. Agradezco a todos los que me han dado consejos”.
Neymar, entre la recuperación y el reloj del Mundial
Neymar arrastra un problema físico que lo ha alejado de su mejor versión, pero Ancelotti ve una curva ascendente. El italiano recalcó que el ’10’ trabaja para volver y que los últimos días han cambiado el panorama.
“Tuvo un problema, pero se está recuperando. Está trabajando duro para recuperarse y está jugando. En los últimos tiempos ha mejorado mucho y está jugando con regularidad”, explicó el seleccionador, poniendo el foco en la continuidad reciente del jugador.
La CBF ya envió a la FIFA, el lunes 11, la lista preliminar de 55 nombres. Neymar está ahí, “en la mezcla”, dentro del grupo de futbolistas que pueden acabar en el Mundial. El margen se estrecha. De esos 55, solo 26 sobrevivirán al corte definitivo.
Ancelotti afinó aún más el diagnóstico: según él, el rendimiento de Neymar ha dado un salto “en los últimos 15 o 20 días”, impulsado por una mejor condición física. Ese matiz es clave. Marca la diferencia entre un nombre histórico y un jugador realmente competitivo para un torneo de un mes.
La lista más difícil de Ancelotti
El técnico no disimula la complejidad del momento. Elegir a los 26 no es un trámite, es un rompecabezas.
“Obviamente, para mí no es una decisión tan sencilla. Tengo que evaluar cuidadosamente los pros y los contras”, admitió. No habló solo de Neymar. Habló de todos. De un año entero de seguimiento, informes y partidos analizados.
“Llevamos un año evaluando no solo a Neymar, sino a todos los jugadores”, recordó, antes de dejar una frase que resume su posición de poder y de responsabilidad: “Soy la persona más adecuada para tomar esta decisión. Porque la información que tengo sobre todos los jugadores brasileños este año, nadie más la tiene. Así que soy la persona más adecuada”.
No prometió una lista perfecta. Ni falta que hace. “¿Puedo hacer una lista perfecta? Imposible. Pero puedo hacer una lista con menos errores que otros. De eso estoy seguro”. Es la mirada de un técnico de 63 años que ha aprendido a convivir con el error, pero no con la improvisación.
Sin “tormentas externas” en la concentración
Mientras el país debate, Ancelotti quiere blindar el vestuario. Para él, el ruido queda fuera.
“El ambiente externo está bajo control y seguirá bajo control hasta el final del Mundial. Con o sin Neymar”, sentenció. Un mensaje directo a quienes imaginan una concentración condicionada por el futuro del ’10’.
La frase marca un límite. Neymar puede ser un símbolo, un talento diferencial, un tema nacional. Pero no será, según Ancelotti, un problema de convivencia ni un factor de desestabilización interna. Si entra en la lista, será para sumar. Si se queda fuera, Brasil tendrá que aprender a vivir sin él.
El camino hacia Estados Unidos
Una vez se conozca la lista definitiva el lunes 18, comenzará otra fase: la del trabajo de campo. Los convocados se presentarán el 27 de mayo en la Granja Comary, en Teresópolis, el centro de entrenamiento de la CBF.
Habrá una excepción importante: los jugadores de PSG y Arsenal que disputen la final de la Champions League se incorporarán más tarde. Ancelotti deberá ajustar cargas y tiempos para que todos lleguen con piernas frescas y cabeza despejada.
Brasil se despedirá de su afición el 31 de mayo, en el Maracanã, con un amistoso ante Panamá. Un escenario mítico para el último abrazo con el público antes de cruzar el continente.
Ya en suelo estadounidense, la selección tendrá un último ensayo el 6 de junio, frente a Egipto en Cleveland. Será la última oportunidad para pulir detalles, para probar sociedades, para medir sensaciones antes del salto definitivo.
El debut mundialista llegará el 13 de junio, contra Marruecos, en New Jersey. Para entonces, la gran incógnita ya estará resuelta. El mundo sabrá si el Brasil de Ancelotti afronta el Mundial con Neymar como uno de sus estandartes… o si empieza a escribir, de una vez por todas, una nueva era sin su ’10’ más mediático del siglo.






