Argentina goleó a Islandia con Messi destacado
Argentina se marchó de Alabama con lo que había ido a buscar: una victoria cómoda, sin lesionados y con Lionel Messi en el césped, activo y goleador. Fue 3-0 ante Islandia en Auburn, en el último amistoso antes del Mundial, un resultado que sonó a aviso más que a simple trámite.
Un banco de pruebas… hasta que entró Messi
Lionel Scaloni se tomó la noche como laboratorio. De inicio dejó en el banquillo a Messi, Julián Álvarez, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, y lanzó un once experimental ante un estadio repleto, con unas 88.000 personas pendientes de cada toque albiceleste.
El susto llegó pronto. Islandia, lejos de intimidarse, tuvo la primera ocasión clara: Mikael Egill Ellertsson se encontró con el arco a su merced y la mandó por encima. Pudo cambiar el guion. No lo hizo.
La respuesta argentina fue mucho más contundente. Tras un barullo en el área nórdica que la defensa no logró despejar, el balón quedó suelto para el defensor de Strasbourg, Valentín Barco, que ajustó su disparo al rincón bajo y abrió el marcador. Primer golpe, primera señal de que el campeón del mundo no necesita demasiado para castigar.
Nico Paz, una de las apuestas de Scaloni en este ensayo, tuvo en sus botas el 2-0 antes del descanso. Controló, se perfiló y soltó un derechazo potente, pero se topó de lleno con el rostro del arquero Elias Olafsson. Ocasión clara, oportunidad desperdiciada para brillar en la noche sin Messi.
Cambios, postes y la espera por el 10
El entretiempo trajo media revolución. Enzo Fernández y Alexis Mac Allister saltaron al campo entre cinco modificaciones argentinas. También apareció Lautaro Martínez, hambriento y participativo, pero peleado con el arco: dos veces estrelló la pelota en el poste cuando el segundo gol parecía inevitable.
El partido se jugaba ya al ritmo que quería Argentina, con Islandia cada vez más hundida cerca de su área. Faltaba, sin embargo, el momento que todos esperaban en la grada.
Ese instante llegó en el último cuarto de hora. Messi, 38 años, ovacionado, ingresó para disputar sus primeros minutos tras perderse el amistoso anterior ante Honduras por una molestia en el isquiotibial izquierdo, la misma que lo había obligado a dejar antes de tiempo el último partido de Inter Miami antes del parón.
Le bastó una jugada para agitarlo todo.
Penal, gol 117 y una sociedad que no se oxida
En su primer contacto con la pelota, Messi filtró un pase perfecto al espacio para Lautaro Martínez. El delantero llegó antes que Olafsson, que lo derribó dentro del área. Penalti claro. Decisión sencilla: el capitán tomó la pelota.
Messi no dudó. Carrera corta, golpe seco y el balón directo al ángulo superior. Imparable. Gol número 117 con la selección. Gesto serio, mirada rápida a la tribuna y abrazo con sus compañeros. Más que un tanto, una señal: el físico responde y el Mundial lo espera.
Con su presencia en la cita mundialista prácticamente asegurada, el argentino se prepara para compartir un nuevo récord con Cristiano Ronaldo: disputar su sexto Mundial. Una marca que habla de longevidad, pero también de una influencia que se niega a apagarse.
La presión argentina no se detuvo ahí. Con Islandia ya resignada, el tercer gol llegó como consecuencia lógica del dominio. Messi volvió a aparecer entre líneas, encontró a Rodrigo De Paul y el mediocampista, fiel a su papel de socio incansable, cedió el pase final para que Thiago Almada solo tuviera que empujarla. 3-0 y trámite sellado.
Islandia perdona, Argentina no
El partido dejó dos imágenes contrapuestas. Islandia tuvo la opción de golpear primero y la desperdició. Argentina, en cambio, castigó casi cada desajuste rival. Barco aprovechó un rebote, Lautaro forzó un penal que Messi transformó y Almada firmó la goleada tras una jugada tejida por los pesos pesados del mediocampo.
Scaloni, por su parte, obtuvo lo que buscaba: minutos para los menos habituales, rodaje para piezas clave que entraron en la segunda mitad y, sobre todo, la certeza de que Messi puede competir tras sus recientes molestias musculares.
Golpe para Irak, eficacia de Venezuela
En otro escenario de Estados Unidos, la noche dejó una nota amarga para otra selección mundialista. Irak cayó 2-0 ante Venezuela en Bridgeville, Illinois, en su último amistoso antes del torneo.
El conjunto sudamericano se adelantó en el minuto 17 gracias a un remate cercano del mediocampista Cristian Cásseres. Justo después del descanso, el mismo Cásseres robó una pelota clave y habilitó a Jesús Ramírez. El delantero encaró, dejó atrás a un defensor y definió con un disparo potente para el 2-0.
La situación se complicó aún más para Irak cuando Ali Youssef vio la tarjeta roja directa en el minuto 72. Con diez hombres y el marcador en contra, el equipo asiático ya no tuvo respuesta.
Irak regresa a una Copa del Mundo por primera vez en 40 años. Debutará en el Grupo I ante Noruega el 17 de junio y luego se medirá con Francia y Senegal. Llega tocado por este último ensayo, pero la verdadera medida la dará cuando la pelota empiece a rodar de verdad.
Argentina, en cambio, se marcha de Estados Unidos con otra sensación. El campeón ya calentó motores. Y su número 10, una vez más, volvió a encenderlos.






