Arsenal se centra en Bruno Guimarães tras la salida de Hjulmand
El mercado empieza a cerrarle puertas a Arsenal en un frente… y a abrirle una muy grande en otro. Mientras en el norte de Londres se hablaba de refuerzos para el centro del campo y el ataque, Morten Hjulmand, uno de los nombres marcados en rojo, ha elegido otro camino.
Hjulmand, del póster de niño a la llamada del Cholo
Atlético de Madrid habría alcanzado un acuerdo con Sporting CP para fichar a Morten Hjulmand por unas 38 millones de libras. El danés, seguido de cerca por Arsenal y reconocido admirador del club londinense desde niño, se encamina hacia el equipo de Diego Simeone.
Según Fabrizio Romano y Rubén Uría, el centrocampista de 27 años firmará un contrato de cinco temporadas en la capital española y está previsto que llegue este jueves para cerrar los últimos detalles y rubricar la operación. Después de un primer intento rechazado por Sporting, Atlético regresó a la carga con una propuesta que sí cumplía las condiciones fijadas por el club portugués.
La clave, apuntan desde España, estuvo en la voluntad del propio Hjulmand. Sporting le había prometido facilitar su salida si llegaba una oferta adecuada, y el jugador presionó para que el acuerdo se concretara. Con los términos ya pactados y el intercambio de documentación en marcha, el sueño de verle con la camiseta de Arsenal se desvanece.
Para el vigente campeón de la Premier League, Hjulmand era algo más que un nombre en una lista: un posible pilar a medio plazo para un centro del campo que necesita profundidad y garantías físicas. Ahora, esa casilla vuelve a quedar vacía.
El vacío de Hjulmand empuja a Arsenal hacia Bruno
Sin el danés como alternativa, todas las miradas en el Emirates apuntan de nuevo a Bruno Guimarães. El brasileño ha dejado claro a Newcastle United que quiere un cambio de aires este verano, y el club londinense se sitúa en primera fila.
The Guardian informa de que Arsenal está preparado para intensificar su ofensiva después de que el jugador haya comunicado a su actual equipo su deseo de marcharse a Londres. Las conversaciones con sus representantes se produjeron el mes pasado y, desde entonces, la idea del mediocentro es firme: su prioridad es vestir de rojo en el norte de la capital.
En Newcastle, la situación es delicada. Bruno, capitán y líder del proyecto, llega tocado anímicamente tras la eliminación en octavos con la selección dirigida por Carlo Ancelotti, sorprendida por Noruega gracias a un doblete de Erling Haaland. A ese golpe deportivo se suma un vestuario que se ha ido desmantelando pieza a pieza.
En los últimos doce meses, St. James’ Park ha visto salir a Alexander Isak rumbo a Liverpool por una suma millonaria, y al final de la pasada temporada se confirmaron las marchas de Anthony Gordon y Sandro Tonali. Ahora, el adiós de Bruno supondría otro golpe mayúsculo para un club que intenta sostener su proyecto en medio de fuertes presiones económicas.
Arsenal, por su parte, prepara una oferta en torno a las 60 millones de libras. No será sencillo. Tras la salida de varias de sus estrellas, Newcastle se muestra reacio a perder también a su capitán. Pero el deseo del jugador y la necesidad de los ‘gunners’ de reforzar el corazón del equipo colocan la operación en un punto de máxima tensión.
Un centro del campo bajo la lupa… y un ataque carísimo
En el Emirates el diagnóstico es claro: el centro del campo necesita músculo, piernas y alternativas. Las dudas sobre la condición física a largo plazo de Declan Rice han encendido todas las alarmas. El club trabaja con una lista amplia de opciones: el marroquí Ayyoub Bouaddi y Alex Scott aparecen como nombres sobre la mesa, mientras el futuro de Christian Nørgaard sigue sin definirse.
La prioridad, no obstante, tiene nombre propio. Si el fichaje de Hjulmand se escapa definitivamente hacia Madrid, Bruno Guimarães pasa de objetivo importante a objetivo estratégico. Un fichaje que, de concretarse, no solo reforzaría la plantilla, sino que enviaría un mensaje directo al resto de la Premier League.
En paralelo, el club también explora el mercado ofensivo. Morgan Rogers se ha convertido en el objetivo número uno para el frente de ataque, según las mismas informaciones. Pero Aston Villa ha puesto un precio que roza lo prohibitivo: más de 100 millones de libras por el internacional inglés. Una cifra que obliga a cualquier pretendiente a pensárselo dos veces.
Julian Álvarez es otra opción para apuntalar el gol, aunque su situación es igual de compleja. Su coste sería muy elevado y, además, Barcelona también está en la pelea, lo que encarece cualquier movimiento.
Arsenal se mueve en un mercado donde los mediocentros top y los atacantes diferenciales se pagan a precio de oro. Hjulmand ya ha elegido. Bruno Guimarães escucha la llamada del Emirates. La cuestión ahora es si el campeón de Inglaterra estará dispuesto a ir hasta el límite para que su próximo gran fichaje marque el ritmo de la próxima década en el centro del campo.





