Arsenal: Celebraciones y el Mercado de Fichajes
El telón de la temporada apenas ha caído y en el norte de Londres nadie descansa. Arsenal acaba de romper una espera de 22 años para volver a reinar en la Premier League, pero mientras los ecos de la fiesta en Selhurst Park aún resuenan, el club ya se mueve entre celebraciones, decisiones de futuro y una ventana de fichajes que se perfila feroz.
Alex Scott, en el radar de un campeón inquieto
El nombre de Alex Scott ha entrado de lleno en la agenda del campeón. El centrocampista de Bournemouth, tasado en torno a 60 millones de libras, está siendo seguido de cerca por Arsenal en un verano en el que el club quiere reforzar su sala de máquinas.
Scott, de 22 años, llega lanzado: Europa League asegurada con Bournemouth, tras quedarse a las puertas de la Champions, y viaje a Estados Unidos con la selección de Inglaterra como parte del grupo de entrenamiento. No es una joya oculta, ni mucho menos. Chelsea y Manchester United también vigilan sus pasos.
En el Emirates analizan el mercado en el centro del campo después de ciertas dudas con el rendimiento de Martin Zubimendi en el tramo final del curso. El título no tapa las necesidades: el campeón sabe que debe evolucionar para seguir mandando.
Julián Álvarez, deseo caro y con acento español
La delantera también pide dinamita. Y ahí aparece un nombre mayúsculo: Julián Álvarez. El exdelantero de Manchester City, ahora en el centro del mercado tras una temporada de 20 goles y 10 asistencias —29 tantos el curso anterior—, se ha convertido en objetivo prioritario para Arsenal y Barcelona.
El problema para los londinenses es claro: según los informes, el argentino de 26 años prefiere seguir en España este verano. Eso coloca al Barça con ventaja teórica en la carrera por su firma.
Pero la operación dista de ser sencilla. La situación financiera del club azulgrana complica cualquier movimiento de alto coste, y, de momento, Fabrizio Romano apunta que no hay negociaciones activas por el delantero. El escenario está abierto, con Arsenal atento a cualquier resquicio que deje el mercado.
Selhurst Park, de campo enemigo a catedral gunner
La noche de la consagración tuvo un escenario inesperado: Selhurst Park. Arsenal levantó allí la Premier League, delante de miles de aficionados que convirtieron el feudo de Crystal Palace en una extensión del Emirates.
El partido, un 2-1 trabajado con goles de Gabriel Jesus y Noni Madueke, era casi una excusa. El título ya estaba asegurado días antes, pero la afición quería ver, por fin, al capitán Martin Ødegaard alzar el trofeo que se les había escapado durante más de dos décadas.
Las entradas se convirtieron en tesoros. Hinchas en los trenes hacia el sur de Londres contaban cómo les ofrecían miles de libras por sus localidades. Nadie cedía. El valor de estar allí, de ver a Arsenal coronarse campeón de Inglaterra otra vez, no tenía precio.
Cuando Ødegaard levantó la copa, el fondo visitante entró en una especie de trance. No era solo un título. Era el cierre de una herida abierta desde los tiempos de los Invincibles.
Arteta, lágrimas, familia y un legado en marcha
En medio de la euforia, una imagen se impuso a todas: Mikel Arteta, abrazando a su esposa, besándola y rompiendo a llorar sobre el césped de Selhurst Park. Seis años largos de trabajo comprimidos en unos segundos.
El técnico español, que había rozado el título tres temporadas seguidas quedando segundo, por fin tuvo en sus manos el trofeo que se le resistía. Su equipo cerró la liga con ese 2-1 en el sur de Londres, tras haber sido proclamado campeón a mitad de semana, y desató una celebración desbordante junto a jugadores y cuerpo técnico frente a la hinchada desplazada.
No fue solo una fiesta. Fue la confirmación de un proyecto. Y también el punto de partida de algo mayor: con la marcha de Pep Guardiola de Manchester City y el descenso de Harrogate Town, Arteta se convertirá en el entrenador con más tiempo consecutivo en el cargo en las cuatro principales divisiones de Inglaterra.
A partir de mañana, habrá estado al frente de Arsenal durante seis años y 150 días, una cifra que habla de estabilidad en un fútbol que devora banquillos. Antes de tomar el mando en el Emirates, el vasco pasó tres años como asistente de Guardiola en el City. Ahora, tras aprender junto a uno de los grandes técnicos de la historia, tiene la oportunidad de construir su propia dinastía en el norte de Londres.
Hein se despide, Kepa en la rampa de salida
El éxito también trae limpieza. En la portería, Karl Hein está a un paso de cerrar definitivamente su etapa en Arsenal. El meta estonio, de 24 años, perdió su sitio en la jerarquía tras la llegada de Kepa Arrizabalaga como suplente de David Raya y pasó la temporada cedido en Werder Bremen.
Su aventura en la Bundesliga apenas le dio minutos: solo dos partidos, aunque uno de ellos fue su debut liguero frente a Bayern Munich, saldado con un 4-0 en septiembre. Ahora se espera que complete un traspaso definitivo al propio Bremen por unas 2,6 millones de libras, cerrando ocho años de vínculo con los gunners. Su único encuentro oficial con el primer equipo: una derrota en la Copa de la Liga ante Brighton en 2022.
Kepa, por su parte, también podría hacer las maletas. Gazzetta dello Sport apunta que Inter de Milan se ha interesado por el guardameta español para ocupar el rol de segundo portero, después de descartar la llegada de Guglielmo Vicario y apostar por Josep Martinez como futuro titular. Arsenal pagó 5 millones de libras a Chelsea por Kepa el verano pasado y lo utilizó 11 veces, todas en competiciones coperas.
Trossard, firme: “Pueden traer a quien quieran”
Mientras algunos preparan la salida, otros reclaman su sitio. Leandro Trossard ha dejado claro que se ve en Arsenal la próxima temporada, pese a los rumores que rodean su futuro y al hecho de que solo le queda un año de contrato.
El extremo belga aseguró que espera seguir en el Emirates más allá del próximo Mundial y no se inquieta ante la posibilidad de que llegue otro extremo zurdo, como Nico Williams, para aumentar la competencia. Su mensaje es directo: confía en poder sostener su lugar, venga quien venga.
“En este momento, sí”, respondió cuando le preguntaron si se veía permaneciendo en Arsenal. Habló de ganar la Champions League como objetivo inmediato y de otro “muy bonito” curso por delante. Y remató: “Pueden traer a quien quieran. Sé que puedo estar a la altura”.
Un vestuario campeón… y en el escaparate
El título no blinda a nadie. Según CBS Sports, hasta ocho jugadores podrían abandonar el club este verano: Ben White, Gabriel Jesus, Ethan Nwaneri, Gabriel Martinelli, Leandro Trossard, Kai Havertz, Martin Ødegaard y Cristhian Mosquera aparecen en la lista de posibles salidas.
En el último partido de liga ante Crystal Palace, Mosquera, Martinelli y Jesus fueron titulares. Ødegaard y Havertz esperaron su oportunidad desde el banquillo. Arteta ya ha demostrado que no le tiembla el pulso a la hora de renovar la estructura del equipo, y con una final de Champions League ante PSG en el horizonte, cada minuto se convierte en escaparate.
Para fichar, habrá que vender. Y en Arsenal lo saben.
Kroupi, el hombre que cambió una liga… y que ahora intriga a los gunners
En Bournemouth, Eli Junior Kroupi ha vivido días intensos. Su gol en el 1-1 ante Manchester City selló el título de Premier para Arsenal. Un impacto directo en la historia reciente del club londinense, aunque el propio jugador lo relativiza.
El atacante francés sub-21 confesó a Stadium Astro que su teléfono se llenó de mensajes de jugadores de Arsenal dándole las gracias. Él insiste: marcó por Bournemouth, no por el campeón. Ya puede decir que ha anotado contra Arsenal y contra City, pero su objetivo es claro: rendir con su equipo y hacerlo también en Europa.
Un empate en el campo de Nottingham Forest asegura la clasificación de Bournemouth para la próxima Champions League. Ese resultado puede influir en el futuro de Kroupi… y Arsenal no le pierde la pista.
Kiwior y la mirada de Barcelona
Otro nombre con futuro incierto es Jakub Kiwior. El central polaco, cedido esta temporada a Porto, está siendo seguido muy de cerca por Barcelona, que busca reforzar su defensa con un zaguero zurdo, rápido y capaz de sostener una línea adelantada.
Según el medio español SPORT, el campeón de LaLiga valora a Kiwior como una pieza que encaja en el estilo de Hansi Flick: salida limpia de balón, polivalencia para actuar de lateral izquierdo o mediocentro defensivo y buen encaje en un modelo de posesión. El gran objetivo azulgrana es Alessandro Bastoni, de Inter Milan, pero el coste de esa operación podría dispararse y abrir una puerta para el jugador de Arsenal.
Mateus Fernandes, la nueva obsesión para el centro del campo
El centro del campo ha sido una de las grandes fortalezas de este Arsenal campeón, con Declan Rice y Martin Zubimendi formando durante buena parte del curso una pareja de alto nivel. En las últimas semanas, Myles Lewis-Skelly se ha ganado un sitio por delante del internacional español, otra señal de que nada es fijo en el equipo de Arteta.
Según The Times, el técnico es un admirador declarado de la capacidad de Mateus Fernandes para influir en ambas áreas. El plan es claro: sumar más profundidad en una zona clave para defender el título el próximo año. Un fichaje así aliviaría la carga sobre Rice, especialmente si el inglés sufre alguna lesión en una temporada que se presenta exigente.
Un “war chest” para atacar el mercado
El premio para Arteta no se limita a la copa. The Mirror informa de que el entrenador será recompensado con un nuevo contrato de élite y un presupuesto de unos 250 millones de libras para reforzar una plantilla ya campeona.
El director deportivo Andrea Berta pone el foco en el ataque, con Julián Álvarez como objetivo prioritario. En el centro del campo, Mateus Fernandes vuelve a aparecer en la lista, y también se ha vinculado el nombre de Sandro Tonali al campeón inglés.
Los propietarios, Stan y Josh Kroenke, ya dejaron un mensaje claro en el programa oficial del partido ante Burnley: la idea es seguir empujando al club hacia adelante. Los posibles fichajes de Álvarez y Eli Junior Kroupi encajarían con esa declaración de intenciones y enviarían una señal contundente al resto de Europa.
Tzolis, la puerta entreabierta
En Bélgica, Christos Tzolis también escucha el eco del Emirates. El extremo de Club Brugge, que ha superado los 20 goles desde banda en cada una de sus dos temporadas allí tras su fallido paso por Norwich, se ha convertido en objetivo de varios gigantes, entre ellos Arsenal, Manchester United y Manchester City.
Preguntado por DAZN por ese trío de pretendientes, el griego fue prudente: dijo que no depende solo de él, que habrá que ver cuál es la mejor opción y que no se trata únicamente del nombre del club, sino del proyecto. Una frase que en Londres habrán tomado nota: el campeón de la Premier quiere presentarse como algo más que un escudo histórico.
Gyökeres, Álvarez y el siguiente paso
En la delantera, Viktor Gyökeres ha terminado respondiendo y ofreciendo actuaciones de peso, pero en el club consideran que necesita un socio de nivel para repartir responsabilidades. Ahí encaja de nuevo el nombre de Julián Álvarez, cuya posible llegada sería el broche perfecto a la temporada del título.
Mundo Deportivo asegura que Barcelona se ha retirado de la puja por el argentino y califica como “imposible” la opción de superar a Arsenal y PSG en la carrera por su fichaje. Si ese escenario se mantiene, el campeón inglés tendrá una oportunidad de oro para reforzar su ataque con una pieza que cambiaría el paisaje ofensivo del equipo.
Arsenal ya ha vuelto a la cima. Ahora llega el reto verdaderamente difícil: quedarse ahí.






