Kieran McKenna en la mira de Fulham tras la salida de Marco Silva
Fulham se ha movido rápido tras el adiós de Marco Silva rumbo a Benfica. El club del oeste de Londres ha puesto un nombre en la parte más alta de su lista: Kieran McKenna. Y, según se entiende, al técnico de Ipswich Town le seduce la idea de ocupar el banquillo de Craven Cottage.
No es una operación sencilla. El ascenso de Ipswich a la Premier League ha disparado la cláusula de rescisión del norirlandés hasta los 8 millones de libras, una cifra que obliga a Fulham a pensárselo dos veces en un mercado donde la competencia por entrenadores emergentes es feroz. Varios clubes de la parte alta de la tabla ya habían tanteado a McKenna de cara a la próxima temporada. El interés no es nuevo, solo se ha intensificado.
McKenna, el técnico del momento
McKenna llega a este verano en plena cresta de la ola. Acaba de firmar su tercer ascenso como entrenador de Ipswich. Los Tractor Boys terminaron segundos por detrás de Coventry City en Championship y sellaron un regreso inmediato a la élite. Una escalada vertiginosa: ascenso desde League One, salto a Premier League y, tras el descenso en 2025, respuesta inmediata con otro ascenso.
Su contrato en Portman Road, rubricado en mayo de 2024, aún tiene dos años por delante. Ipswich, por tanto, no está en posición de debilidad. Para sacarlo de allí hay que pagar, y caro.
El trabajo de McKenna no solo ha llamado la atención de Fulham. Crystal Palace ha sondeado su situación en las últimas semanas en plena búsqueda de nuevo técnico, aunque ahora el club del sur de Londres explora seriamente la opción de Pierre Sage, actualmente en Lens y reciente ganador de la Conference League. Antes, Bournemouth también apareció en el radar del norirlandés, hasta que Marco Rose fue confirmado como sustituto de Andoni Iraola.
Celtic, siempre atento al mercado británico, también ha sido vinculado con McKenna en los últimos meses. El círculo se estrecha alrededor de un entrenador de 40 años que, en muy poco tiempo, se ha convertido en uno de los nombres más codiciados del panorama.
Fulham busca continuidad… sin Silva
La marcha de Marco Silva deja un vacío considerable. El portugués ha sido la piedra angular del proyecto reciente de Fulham. Desde el ascenso en 2022, el equipo no ha terminado por debajo del 13.º puesto en la Premier League. Las dos últimas campañas se han saldado con sendos 11.º puestos, una estabilidad poco habitual en Craven Cottage en la última década.
El curso pasado, Fulham coqueteó con Europa. Se mantuvo en la pelea por los puestos continentales hasta el tramo final y terminó a solo un punto del Brighton, octavo. Esa mínima distancia separó al club de su primera participación europea en 14 años y de apenas la cuarta aventura continental de toda su historia. No lo lograron, pero dejaron claro que el techo ya no es simplemente la permanencia.
Ahí entra McKenna. Fulham ve en él un técnico capaz de mantener la solidez construida por Silva y, al mismo tiempo, de inyectar nuevas ideas a un bloque que ya ha demostrado que puede competir por algo más que sobrevivir. Juventud, método, capacidad para mejorar plantillas sin grandes dispendios y un historial reciente de éxitos. El perfil encaja.
La vía alternativa: Thomas Frank
Mientras tanto, en la carpeta de Fulham también aparece otro nombre de peso: Thomas Frank. El danés, exentrenador de Tottenham Hotspur tras su destitución en febrero, representa una opción más asequible desde el punto de vista económico.
Frank dejó huella en el fútbol inglés durante sus siete años al frente de Brentford, al que condujo a la Premier League por primera vez en su historia. Conoce el campeonato, conoce Londres y ha demostrado sobriedad y consistencia en proyectos de presupuesto medio. Para una directiva que debe equilibrar ambición y coste, su candidatura tiene lógica.
La comparación es clara. McKenna simboliza la apuesta por el entrenador emergente, con una cláusula elevada y un margen de crecimiento enorme. Frank ofrece experiencia contrastada en la élite inglesa y un coste de acceso menor. Dos caminos distintos hacia un mismo objetivo: consolidar a Fulham en la zona media-alta y volver a mirar a Europa sin complejo alguno.
Un verano decisivo en Craven Cottage
El tablero está montado. Fulham necesita decidir si rompe la hucha por McKenna o si opta por una solución más contenida como Frank. Mientras tanto, Ipswich trata de blindar a su arquitecto principal, Crystal Palace mide sus pasos con Pierre Sage y Celtic permanece atento a cualquier movimiento.
En un mercado en el que los entrenadores se han convertido en activos tan valiosos como los futbolistas, la elección de Fulham marcará el tono de su próximo ciclo. ¿Se atreverá el club del Cottage a pagar el precio de un técnico en pleno ascenso o se inclinará por la seguridad de una opción más económica pero contrastada? La respuesta puede definir no solo la próxima temporada, sino el lugar de Fulham en la Premier League de los próximos años.






