Logotipo completo Cancha Directa

Balogun y Pepi: ¿Listos para la Premier League?

Folarin Balogun y Ricardo Pepi llegan al verano con algo más que un Mundial en casa en el horizonte. Llegan con la sensación de estar ante un cruce de caminos en sus carreras. Y con la Premier League acechando.

Balogun, nacido en Nueva York pero formado en la academia de Arsenal, ya sabe lo que es convivir con la exigencia de un gigante. Apenas 10 partidos oficiales con el primer equipo de los ‘gunners’, dos goles en la Europa League, y la sensación de que el escaparate se le quedaba pequeño. Su explosión real llegó en Francia: 22 tantos en su cesión en Reims le abrieron la puerta a un traspaso de 40 millones de euros a Monaco en 2023. Esta temporada ha sido la de su confirmación: 19 goles en todas las competiciones y la etiqueta de delantero hecho y derecho.

Pepi ha seguido un camino distinto, pero igual de acelerado. Aterrizó en Europa en enero de 2022 en Augsburg, dio el salto a PSV y, sin ser siempre titular en Eindhoven, ha terminado el curso con 19 goles y otro título de Eredivisie en el bolsillo. Menos focos, más silencioso, pero con una progresión constante que no ha pasado desapercibida.

Los dos comparten algo más que pasaporte y ambición. Comparten una fecha marcada en rojo: el Mundial 2026 en casa. Y una pregunta que ya resuena en los despachos de la Premier League: ¿es el momento de dar el salto a Inglaterra en la temporada 2026-27?

Friedel no duda: “Pueden jugar en Inglaterra seguro”

Brad Friedel, exportero de la USMNT y voz autorizada en materia Premier, lo tiene claro. En declaraciones a GOAL, en asociación con MrQ, no se anda con rodeos: “Ambos podrían jugar en Inglaterra seguro, dependiendo del tamaño del club”.

A partir de ahí, matiza. Para Pepi, ve una rampa de acceso más controlada, sin saltar directamente al fuego de los grandes: “Creo que alguien como Pepi necesitaría estar en uno de los equipos de mitad baja. Algo como Brentford, Bournemouth, Fulham. Y no quiero decir que tengan que terminar en mitad de tabla, pero son más de nivel medio en términos de expectativas y presión”.

La idea es clara: clubes muy competitivos, bien trabajados, pero sin la trituradora mediática diaria de un Manchester United o un Arsenal. “Si se fuera a un Manchester United o Arsenal, sería demasiado para él, demasiado rápido”, advierte Friedel. No cuestiona su talento, apunta al contexto.

Con Balogun, el análisis cambia de escala. “Creo que Balogun podría jugar en uno de los grandes y manejar la situación de percepción y realidad, porque sería visto como un jugador más experimentado”, explica. No es un desprecio a Pepi, aclara, sino una cuestión de bagaje europeo: años, minutos, peso competitivo.

Friedel insiste: los dos son “muy, muy buenos”. La clave estaría en el encaje táctico. Ahí aparece un nombre propio: Fulham. “Creo que Pepi estuvo vinculado a Fulham, ¿correcto? Si miras eso, ves a Raúl Jiménez y su estilo y el de Pepi, son muy similares. Creo que sería una transición fluida”.

El exguardameta va más allá y tira de memoria de la USMNT: “Es casi como cuando Fulham tenía a McBride y luego llegó Dempsey. Sé que McBride era un poco mejor en el juego aéreo y Dempsey más en el suelo, pero Dempsey también era muy bueno por arriba y McBride también con los pies. Es muy similar, la comparación de Pepi y Jiménez”. Un delantero de área, con presencia, que entiende bien el juego en la zona de castigo. Un perfil reconocible en la Premier.

La conclusión de Friedel es rotunda: no le sorprendería “en absoluto” ver a Balogun o Pepi en Inglaterra la próxima temporada. Y cree que ambos “podrían tener éxito en la Premier League”.

Pochettino, un ‘9’ titular y un Mundial en casa

Antes de que se muevan fichas en el mercado, hay otra batalla más inmediata: la del ‘9’ titular de la selección en el Mundial 2026. Balogun y Pepi no solo compiten por contratos, compiten por el puesto más caro de todos: el delantero centro de un anfitrión mundialista.

Friedel se pone en la piel de Mauricio Pochettino y no duda: “Balogun sería mi elección”. El razonamiento se apoya en la historia de los equipos del técnico argentino: “Si miras históricamente a los equipos de Pochettino, suele gustarle tener jugadores que juegan muy en vertical y que son realmente dinámicos, y eso es más lo que es Balogun”.

Un punta que ataca espacios, que rompe líneas, que vive de la agresividad en el desmarque. Ese perfil encaja con la idea de presión alta, transiciones rápidas y ataques directos que han marcado la carrera de Pochettino.

Pepi, en ese escenario, aparece como un arma distinta, complementaria. “Y luego tener la opción de Pepi, que de nuevo va a trabajar muy duro, pero es muy bueno en el área, bueno en el juego aéreo, para salir desde el banquillo”, apunta Friedel. Un relevo que cambia el tipo de amenaza: más fijador, más rematador, más presencia en el punto de penalti.

El exguardameta también anticipa una gestión fina de minutos y esfuerzos en la fase de grupos. Habrá rotación. “También podría ver un poco de rotación en la fase de grupos, porque también va a hacer mucho calor aquí. Y los jugadores llegan, esos dos especialmente, de una temporada muy larga”. El calendario europeo aprieta, el clima no perdona, y el torneo no permite errores.

Por eso Friedel imagina a Pochettino ajustando el plan partido a partido, “quizá queriendo tomar un enfoque táctico diferente contra Paraguay y Australia”. Rivales, climas, ritmos de juego distintos. Dos ‘9’ con características propias dan margen para adaptarse sin perder filo.

Turkiye, la trampa final

Hay un último aviso en el discurso de Friedel, y no es menor. “Ojalá tengan puntos en la bolsa para cuando jueguen contra Turkiye”, desliza. No lo dice por dramatizar, lo dice porque conoce el tipo de rival que espera en ese tercer partido.

“Porque si no tienen cuidado y llegan a Turkiye necesitando ganar ese partido, Turkiye es un equipo muy talentoso, basado en la posesión”. Un equipo que puede enfriar el ritmo, esconder la pelota y obligar a la selección local a correr detrás del balón en el momento de mayor presión emocional del torneo.

Para entonces, la elección entre Balogun y Pepi no será un simple debate de nombres. Será una decisión de supervivencia competitiva. Un delantero para atacar espacios contra un equipo que adelanta líneas, u otro para vivir dentro del área y castigar cada centro. Un ‘9’ para abrir el Mundial, otro para cerrarlo. O los dos, si el guion del torneo lo exige.

Entre la Premier y el Mundial, entre Monaco, PSV y la posibilidad de aterrizar en Brentford, Bournemouth, Fulham o un gigante inglés, Balogun y Pepi se asoman a los años decisivos de sus carreras. La pregunta ya no es si tienen nivel. La pregunta es: ¿en qué escenario escribirán su próximo gran capítulo?