Borussia Dortmund sigue buscando talento en Sudamérica: Giovanni Baroni
Borussia Dortmund no suelta el hilo sudamericano. Después de cerrar a Justin Lerma y Kauã Prates, el club alemán apunta ahora a otra joya del continente: Giovanni Baroni, mediapunta argentino de 17 años que ya empieza a agitar el mercado europeo.
Según informó Gianluca Di Marzio, BVB se ha sumado a Chelsea y Fiorentina en la carrera por Baroni. No es un nombre menor: zurda creativa, mediapunta con gol y último pase, y un detalle clave para el fútbol europeo moderno: posee pasaporte italiano. Un puente directo hacia la élite sin ocupar plaza de extracomunitario.
La cláusula de rescisión del joven talento se sitúa, de acuerdo con el mismo informe, en torno a los 25 millones de euros. Sin embargo, el escenario podría cambiar. Di Marzio apunta a que el precio podría rebajarse hasta unos 15 millones fijos más bonus. Para un chico de 17 años, es una apuesta fuerte; para un club como Dortmund, acostumbrado a convertir promesas en estrellas, es casi su zona de confort.
Un mercado de futuro, no de emergencia
El movimiento encaja con la línea que viene marcando Borussia Dortmund en esta ventana. Lerma, procedente de Independiente, llegó por unos 4 millones de euros. Prates, desde Cruzeiro, por unos 7 millones. Ambos firmados con antelación, ambos incorporados oficialmente al cumplir los 18 años. Dos apuestas a medio plazo, trabajadas con calma.
La llegada de Ole Book a la dirección deportiva ha reforzado esa idea de construcción a largo plazo. Su primera gran operación: Joane Gadou, central de RB Salzburg, por 19,5 millones de euros. Un defensa para el presente inmediato, sí, pero también para sostener el proyecto durante años.
En paralelo, nombres como Samuele Inácio y Luca Reggiani han empezado a ganar peso en el tramo final de la temporada. No son fichajes rutilantes, pero su protagonismo envía un mensaje claro: en Dortmund ya no se habla solo de hoy, se diseña el mañana con la misma intensidad.
En ese contexto, la posible llegada de Giovanni Baroni no sería un capricho ni un golpe de efecto aislado. Sería otro ladrillo en una estructura que el club está levantando con paciencia, dinero bien medido y una idea muy clara: que la próxima gran estrella que deslumbre en Europa vuelva a llevar los colores de Borussia Dortmund.





