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El contraste total en el mercado: Manchester United brilla y Liverpool se hunde

Manchester United y Liverpool se miran en el mismo espejo del mercado… y ven dos realidades opuestas. Un informe de The Athletic ha radiografiado los 189 fichajes realizados por clubes de la Premier League la pasada temporada, y el veredicto deja a Old Trafford en una posición de fuerza mientras golpea de lleno la planificación deportiva de Anfield.

United colocó a sus cuatro grandes incorporaciones entre los 40 mejores del listado. Liverpool, en cambio, no solo vio cómo sus fichajes estrella se quedaban muy lejos de justificar el desembolso, sino que además protagonizó el movimiento considerado directamente “catastrófico” y último de la clasificación.

En lo más alto del ranking general aparece un viejo conocido de la liga inglesa: Granit Xhaka, clave en el milagro de un Sunderland que, recién ascendido, se ha ganado un billete a la Europa League. En el otro extremo, el nombre que nadie quiere ver: Harvey Elliott.

Harvey Elliott, del entusiasmo a la etiqueta de “catastrófico”

El informe no se anduvo con rodeos al valorar la cesión con obligación de compra de Harvey Elliott desde Liverpool a Aston Villa. El movimiento, pensado para dar un salto de calidad a los de Unai Emery y liberar espacio en Anfield, terminó señalado como el peor fichaje de la temporada 2025/26 en la Premier.

El balance es demoledor: solo tres titularidades para un futbolista de 23 años al que se considera muy talentoso, pero que nunca logró encajar en el engranaje de Emery. El técnico, cerebro del gran curso del Villa, no le encontró sitio ni como recurso de emergencia. Las negociaciones para cortar la cesión en enero o para eliminar la obligación de compra —que se activaba tras 10 partidos y se quedó a las puertas con su novena aparición en marzo— fracasaron.

Resultado: un futbolista atascado, dos clubes insatisfechos y una operación que The Athletic define como un desastre en todas las direcciones. Para un Liverpool que ya vive bajo el escrutinio constante tras romper su récord de gasto, la etiqueta de “catastrófico” no es un simple adjetivo; es un aviso.

El mercado de Liverpool: mucho dinero, poco retorno

La fotografía global del verano del Liverpool refuerza esa sensación de disonancia entre inversión y rendimiento. El club de Anfield batió dos veces su propio récord de traspaso: primero con los 116 millones desembolsados por Florian Wirtz y después con los 125 millones pagados por Alexander Isak.

El resultado no acompaña a las cifras. Wirtz apenas se cuela en el top 100 del ranking, en el puesto 97, muy lejos del impacto que se espera de un fichaje de esa magnitud. Isak, lastrado por un curso plagado de problemas físicos, cae hasta el lugar 172 de 189, una posición que retrata un año frustrante tanto para el delantero como para el club.

Entre el resto de incorporaciones, el mejor valorado es Milos Kerkez, en el puesto 49, seguido de cerca por Hugo Ekitike (50). Giorgi Mamardashvili aparece en el 73, Freddie Woodman en el 89 y Jeremie Frimpong se hunde hasta el 119. Giovanni Leoni, víctima de una rotura de ligamento cruzado anterior en su debut, queda relegado al 143.

Mucho movimiento, poca recompensa. Y en un contexto de máxima exigencia, cada fallo de planificación pesa doble.

Old Trafford, al revés: fichajes que sí cambian el equipo

Mientras Liverpool se explica a sí mismo sus errores, en Manchester United la lectura es distinta. Los cuatro grandes fichajes del verano pasado se han instalado con comodidad en la parte alta del ranking de The Athletic, respaldando la estrategia de la dirección deportiva.

Matheus Cunha aparece en el puesto 40. Bryan Mbeumo, en el 38. Benjamin Sesko escala hasta el 29. Y Senne Lammens irrumpe en el 9, consolidándose como uno de los nombres propios de la temporada en Old Trafford. Todos ellos han firmado campañas de impacto, con peso real en el once y en el juego.

Pero el foco ahora se desplaza a un jugador que ni siquiera viste de rojo… todavía.

Mateus Fernandes, el octavo mejor fichaje y el próximo gran objetivo del United

En el octavo lugar del ranking se cuela el nombre que agita el mercado de verano del United: Mateus Fernandes. El centrocampista portugués, internacional con su selección, llegó a West Ham procedente de Southampton por 40 millones y se ha convertido en una rara luz en un año sombrío para los ‘Hammers’, culminado con el descenso.

Mientras el equipo se desmoronaba, Fernandes asumió responsabilidades de veterano. Tras la salida de Lucas Paquetá en enero, tomó el timón creativo del West Ham y no se escondió. El informe de The Athletic lo define a través de su influencia total: entradas, duelos, recuperaciones, disparos lejanos decisivos, pases que rompen líneas. Un mediocentro capaz de mezclar agresividad sin balón y clarividencia con él, justo el perfil que tantos clubes de élite persiguen.

La sensación es clara: su nivel no encaja con la Championship. El propio informe lo deja entrever, señalando que cuesta imaginarle mucho más tiempo en el London Stadium pese a que apenas lleva unos meses allí.

Un precio de 80 millones y un espejo llamado Bruno Fernandes

Ahí entra en escena Manchester United. El club de Old Trafford estudia seriamente el fichaje de Mateus Fernandes, que creció admirando a Bruno Fernandes, actual capitán del United y referencia absoluta para toda una generación de futbolistas portugueses. El relevo emocional es evidente; el deportivo, tentador.

Según la información manejada por TEAMtalk, West Ham ha fijado un precio de salida en torno a los 80 millones, una cifra que impresiona sobre el papel pero que llega matizada por un detalle clave: el descenso ha debilitado de forma notable la posición negociadora de los ‘Hammers’. Necesitan reconstruirse en la segunda categoría, y vender a su activo más cotizado parece casi inevitable.

Desde el entorno del jugador, el mensaje es diáfano: Mateus Fernandes vería con excelentes ojos fichar por el United. El acuerdo en lo personal no se percibe como un obstáculo. El verdadero pulso se jugará entre despachos: cuánto está dispuesto a pagar el United y hasta dónde puede estirar la cuerda West Ham sin arriesgarse a quedarse con un futbolista que quiere dar el salto.

¿Un fichaje que marque época o una oportunidad que se escapa?

El escenario está servido. De un lado, un Liverpool que encara el verano con la losa del peor fichaje de la temporada y varias apuestas millonarias bajo sospecha. Del otro, un Manchester United que ha acertado con sus incorporaciones y se plantea ahora si debe ir con todo a por el octavo mejor fichaje del curso.

Mateus Fernandes ha demostrado que pertenece a la élite. West Ham necesita vender. El jugador sueña con Old Trafford y con compartir vestuario con su ídolo Bruno Fernandes.

La pregunta ya no es si está preparado. Es si el United se atreverá a pagar el precio para convertir esta oportunidad en un punto de inflexión en su centro del campo… antes de que otro gigante de Europa se adelante.

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