Error de Luzu TV sobre la muerte de Jorge Messi
En Argentina, donde el apellido Messi roza la categoría de asunto de Estado, un error periodístico cruzó la línea roja. Un equipo de Luzu TV perdió su trabajo después de difundir en directo la falsa noticia de la muerte de Jorge Messi, padre de Lionel, en pleno Mundial.
La cadena, nacida en 2020 y convertida en una referencia del streaming informativo argentino, se vio de pronto en el ojo del huracán. La secuencia fue tan veloz como devastadora.
La noticia falsa que encendió las alarmas
Florencia Peña, una de las caras visibles de Luzu TV, anunció en vivo que Jorge Messi había fallecido. No se quedó ahí: sugirió también que Lionel Messi no volvería a jugar en lo que resta del Mundial.
El impacto fue inmediato. Redes sociales incendiadas, medios replicando versiones, un país en vilo. Pero la noticia era falsa.
Horas después, la familia Messi difundió un comunicado. Jorge Messi no había muerto. Estaba hospitalizado por un problema médico no especificado, pero “evolucionando favorablemente”, según el mensaje familiar.
La desinformación ya había hecho daño. Y las consecuencias no tardaron.
La caída de Peña y el terremoto en Luzu
Tras el escándalo, Florencia Peña presentó su renuncia y se disculpó públicamente con la familia Messi. Lo hizo con un tono crudo, sin excusas, pero señalando también al engranaje interno del programa.
“Pido disculpas a la familia Messi por el horrible momento que imagino que están atravesando”, escribió en redes sociales, en un mensaje traducido del español original. Aseguró sentir “profunda vergüenza” por haber sido “vehículo de este dolor” y explicó que la información le llegó por la cucaracha, en plena emisión, como “verificada” por el equipo de producción. Confiaba en ellos. Se equivocó.
“Aun así, asumo la responsabilidad de haber sido parte del error, y por eso decidí dar un paso al costado y terminar mi participación en Luzu”, añadió. No se escudó del todo en la producción. Cerró con otra disculpa, “de corazón”.
Luzu TV, golpeada en su credibilidad, reaccionó con dureza. En un comunicado, también traducido del español, la cadena habló de “profundo pesar” por lo ocurrido en el aire y marcó un límite: difundir información sensible sin la debida verificación es “inaceptable”.
La dirección anunció que se desvinculaba de “todos los responsables” del episodio. Peña, por su parte, ya había decidido irse. El canal remarcó su compromiso con una comunicación “responsable, respetuosa y rigurosa”.
El castigo no fue solo interno. Según medios argentinos, hasta diez marcas cortaron de inmediato su patrocinio con Luzu. En el negocio del streaming, la confianza es capital. Y se había desplomado en cuestión de horas.
La respuesta de la familia Messi
El comunicado de la familia no se limitó a desmentir. También apuntó al corazón del problema: el tratamiento de la intimidad en la era del espectáculo permanente.
“Ante las versiones, rumores y especulaciones que han circulado en las últimas horas, la familia desea expresar su profundo malestar por la falta de sensibilidad, respeto y escrúpulos con que algunas personas han tratado un asunto estrictamente privado y familiar”, señalaba el texto.
El mensaje fue claro: solo el círculo más cercano tiene información real sobre el estado de Jorge Messi. Cualquier versión que no provenga de la familia o de sus canales autorizados “no debe considerarse válida ni verdadera”.
El cierre del comunicado fue un tirón de orejas directo a cierto periodismo y al ecosistema mediático actual: en momentos así, pidieron “responsabilidad, prudencia y humanidad”. La salud de una persona y la tranquilidad de sus allegados, subrayaron, no deberían ser materia de especulación ni de interés mediático irresponsable.
Messi, el Mundial y el ruido de fondo
Todo esto ocurre mientras Lionel Messi disputa su sexto Mundial, un récord absoluto. Lejos del ruido de los estudios y las redes, el capitán de Argentina respondió donde mejor sabe: en la cancha.
En el debut, en Kansas City, firmó un hat-trick en el 3-0 ante Argelia, reafirmando el papel de la selección como vigente campeona del mundo. El lunes espera Austria, en Arlington, Texas, en un Grupo J que, sobre el césped, tiene a la Albiceleste en velocidad de crucero.
El partido ante Argelia, sin embargo, no quedó solo en los goles. La federación argelina envió una carta a la comisión de arbitraje de la FIFA por lo que considera un mal arbitraje en esa derrota por 3-0. El foco principal: una acción en la primera parte en la que Messi pisó la pantorrilla del capitán argelino, Aïssa Mandi.
Los aficionados argelinos pidieron expulsión. No hubo sanción. Messi siguió en el campo y completó su triplete. El árbitro del encuentro fue el polaco Szymon Marciniak, el mismo que dirigió la final del Mundial 2022 en Qatar, en la que Argentina derrotó a Francia en los penaltis.
Mientras la selección avanza y las polémicas arbitrales siguen su curso burocrático, el episodio de Luzu TV deja una pregunta flotando sobre la profesión: en la carrera por ser los primeros en contar la noticia, ¿cuántos están dispuestos a recordar que, antes que el rating, hay personas?






