Manchester United acelera por Crysencio Summerville
Manchester United ha puesto nombre y apellido a su gran objetivo para el costado izquierdo del ataque: Crysencio Summerville. El extremo de West Ham United, uno de los pocos que se salvó del naufragio del club londinense el curso pasado, se ha colocado en el centro del radar de Old Trafford y, según varias informaciones en Inglaterra, ya no tendrá a Liverpool como rival directo en la puja.
Summerville, de 24 años, firmó siete goles y cinco asistencias en 34 partidos con West Ham en la última temporada. Números que no evitaron el descenso a Championship, pero sí reforzaron la sensación de que su etapa en el London Stadium ha llegado al final. El club espera hacer caja con una de sus piezas más valiosas, y el salto a un grande de la Premier League parece cuestión de tiempo.
La campaña doméstica dejó dudas, el Mundial las disipó. Con la selección de Países Bajos, el zurdo demostró que puede rendir bajo los focos más duros: dos goles y dos asistencias en cuatro encuentros antes de la sorprendente eliminación ante Marruecos en los octavos de final. Ese rendimiento internacional ha pesado mucho en los despachos de Manchester.
Según el periodista de Sky Sports Lyall Thomas, Summerville está “emergiendo como objetivo prioritario para el puesto de extremo izquierdo” en el United este verano. El club, controlado ahora por la estructura de INEOS en el área deportiva, tiene como prioridad inmediata reforzar el centro del campo, pero no quiere dejar pasar la oportunidad de añadir un desequilibrante más por banda.
En ese listado de candidatos aparecen también Morgan Rogers (Aston Villa), Iliman Ndiaye (Everton) y Matias Fernandez-Pardo (Lille). Sin embargo, el holandés se ha colocado en la pole. Rogers y Ndiaye están blindados por sus clubes, que exigen cifras altísimas y no tienen intención de desprenderse de dos de sus jugadores más importantes. Fernandez-Pardo, por su parte, ofrece proyección, pero carece de experiencia en la Premier League. Summerville sí la tiene. Y eso pesa.
West Ham ha fijado su precio: alrededor de 50 millones de libras.
El contexto deja clara la dimensión de la operación. Rogers podría superar los 80 millones y acercarse incluso a los 100. En un mercado inflacionado, el coste del extremo neerlandés entra dentro de lo asumible para un United que necesita acierto tanto como necesita fichajes.
Liverpool se baja del tren
El escenario se ha despejado en las últimas semanas. The Athletic desveló el 23 de junio que Liverpool estudió seriamente un movimiento por Summerville a principios de año, pero terminó enfriando su interés. Con Anfield fuera de la ecuación, el United se queda como principal favorito, mientras Arsenal observa la situación a cierta distancia, atento a cualquier giro.
La operación, sin embargo, no depende solo del precio ni de la competencia. En Old Trafford miran también hacia dentro. Sky Sports apunta que el futuro de Marcus Rashford puede ser decisivo para el desenlace.
Rashford regresará a Carrington tras el Mundial después de expirar la opción de compra de 26 millones de libras que tenía Barcelona. El inglés, que vería con buenos ojos volver al club azulgrana, está también abierto a ser reintegrado en la plantilla del United bajo las órdenes de Michael Carrick.
Ahí está el nudo de la historia. Si Carrick decide otorgarle un papel protagonista a Rashford en el flanco izquierdo, la necesidad de incorporar a Summerville se reduce de forma drástica. Si, por el contrario, el técnico y la dirección deportiva consideran que el inglés no encaja en el nuevo proyecto o que su rendimiento reciente no garantiza el puesto, el fichaje del neerlandés ganará velocidad.
INEOS ya ha marcado a Summerville en rojo. El periodista Laurie Whitwell, especializado en la actualidad del United, confirmó el viernes que tanto el extremo de West Ham como el lateral izquierdo Lewis Hall (Newcastle United) figuran entre los nombres que maneja el nuevo grupo de poder en Old Trafford para remodelar la plantilla.
Mientras tanto, en el entorno del club siguen sonando voces que piden agresividad máxima en el mercado. Paul Scholes ha instado públicamente a su exequipo a irrumpir en un posible traspaso de 100 millones de libras y dinamitarlo, una declaración que encaja con la sensación de urgencia que se respira alrededor del United.
Entre el precio de West Ham, la incógnita Rashford y la necesidad de dar un golpe sobre la mesa en las bandas, la ecuación es clara: o Summerville llega ahora, en el momento en que el United manda y la competencia se aparta, o el club corre el riesgo de ver cómo otro talento de élite se le escapa en plena reconstrucción.





