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Fermin López, un golpe cruel antes del Mundial

El fútbol no siempre respeta los tiempos de los sueños. Fermin López, uno de los centrocampistas más en forma de España y pieza creciente en el engranaje del Barcelona, se ha quedado al borde de su primer Mundial por una lesión tan habitual como demoledora: fractura del quinto metatarsiano del pie derecho.

La jugada maldita llegó en la victoria por 3-1 del Barcelona ante el Real Betis, el domingo. No fue una entrada salvaje ni una acción aparatosa. Un apoyo, un gesto, un dolor agudo. Y el diagnóstico que ningún jugador quiere escuchar en un año de Copa del Mundo.

Operación inminente y un calendario implacable

El club azulgrana confirmó que el centrocampista pasará por el quirófano para reparar el hueso dañado. No ofreció plazos de recuperación, pero el tipo de lesión habla por sí solo. Las fracturas de quinto metatarsiano suelen apartar a los futbolistas entre dos y tres meses, un margen que choca de frente con el calendario del Mundial que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.

El precedente reciente de Lisandro Martínez ilustra la dureza del proceso. El defensor de Manchester United y de la selección argentina fue operado de la misma lesión en abril de 2023, se perdió el resto de la temporada y, aunque regresó al inicio de la campaña siguiente, volvió a resentirse en septiembre. No es un hueso que perdone las prisas.

En el caso de Fermin, el reloj juega en su contra. Luis de la Fuente anunciará la lista definitiva el lunes 25 de mayo. España debutará el 15 de junio en Atlanta, ante Cabo Verde (17:00 BST), y completará la fase de grupos en el Grupo H frente a Uruguay y Arabia Saudí. Con ese horizonte tan cercano, el margen para una recuperación competitiva es, prácticamente, inexistente.

De fijo en el Barça a baja de peso para España

El golpe no solo sacude al jugador. También altera los planes de club y selección. Fermin López, a sus 23 años, se había consolidado en el Barcelona en las dos últimas temporadas, hasta convertirse en una presencia constante en los onces que han guiado a los culés a dos títulos consecutivos de La Liga.

Su producción este curso habla de un centrocampista que no se esconde. En 48 partidos oficiales, ha firmado 13 goles y 17 asistencias, cifras de atacante en un jugador que parte desde la medular y que, además, ha sabido convivir con dos problemas musculares en la zona de la ingle a lo largo del año. Cada vez que se levantaba de una lesión, regresaba con más peso en el equipo.

En la selección, su trayectoria empezaba a despegar. Suma siete internacionalidades y se había ganado un lugar muy cercano a la convocatoria mundialista. Todo apuntaba a que De la Fuente contaría con él en la lista para la Copa del Mundo, no como promesa, sino como recurso real para agitar partidos y ofrecer llegada desde segunda línea.

Un Mundial que se escapa… por ahora

Para Fermin, el torneo en Norteamérica iba a ser su segundo gran campeonato con la absoluta, después de haber participado —aunque solo 28 minutos— en la exitosa Eurocopa 2024 de España. Aquel verano le sirvió como carta de presentación. Este Mundial se perfilaba como su examen definitivo en la élite internacional.

La lesión corta de raíz esa progresión inmediata. No es solo la pérdida de un torneo; es el frenazo en un momento en el que su fútbol había encontrado ritmo, confianza y protagonismo tanto en el Barcelona como con la selección.

El vestuario azulgrana perderá a un futbolista que ha aportado energía, gol y personalidad en momentos clave. De la Fuente, por su parte, se queda sin un perfil que encajaba a la perfección con su idea de un mediocampo dinámico, vertical y con llegada.

El fútbol, sin embargo, rara vez cierra puertas para siempre. Cuando Fermin López vuelva a pisar el césped, lo hará con una certeza que duele, pero también empuja: ya sabe lo que cuesta perder un Mundial en la antesala. La pregunta es sencilla y, a la vez, enorme: ¿qué tipo de jugador saldrá del otro lado de esta lesión cuando llegue la próxima gran cita?