José Mourinho regresa al Real Madrid: una nueva etapa
Trece años después de su primera etapa, José Mourinho regresa al banquillo del Real Madrid. Lo hace con un contrato de dos temporadas y opción a una tercera, y con una misión muy clara: imponer orden en un vestuario desbordado por los problemas extradeportivos tras una temporada en blanco y un final de curso decepcionante.
El anuncio oficial llegará después del último partido de Liga ante el Athletic Club, este domingo. La presentación, salvo giro inesperado, será en Madrid la próxima semana. El club ya ha elegido al hombre que debe apagar el incendio.
Un vestuario revuelto, un viejo conocido
El Real Madrid ha decidido mirar al pasado para intentar arreglar su presente. La plantilla, golpeada por la falta de títulos y por una sucesión de polémicas fuera del césped, necesitaba una figura con peso, autoridad y experiencia en contextos límite. Y en los despachos de Valdebebas han concluido que pocos encajan mejor en ese perfil que Mourinho.
Desde enero, Álvaro Arbeloa ha ejercido como técnico interino tras el despido de Xabi Alonso, que apenas aguantó siete meses en el cargo. Dos exjugadores que no han conseguido estabilizar el proyecto. Mourinho, que los dirigió a ambos en su primera etapa blanca, llega ahora para intentar lo que ellos no pudieron: recuperar el control del vestuario y devolver al equipo a la pelea real por los títulos.
La relación personal entre Mourinho y el presidente Florentino Pérez ha sido clave. Nunca se rompió del todo. Jorge Mendes, agente del técnico portugués, ha pilotado las conversaciones hasta cerrar el acuerdo definitivo.
De un Benfica invicto a un Madrid en crisis
Mourinho aterriza en Madrid con la temporada recién terminada en Portugal. El sábado cerró su curso con el Benfica con una victoria por 3-1 ante Estoril, que aseguró el tercer puesto en la Liga Portugal y completó una campaña liguera sin derrotas.
Su contrato con el club lisboeta, firmado hace solo ocho meses, incluía una cláusula de salida de 2,6 millones de libras. Una puerta abierta que el técnico ha decidido cruzar en cuanto ha sonado el teléfono del Bernabéu. Sky Sports News apunta que se llevará con él a cuatro miembros de su cuerpo técnico en esta nueva aventura en Chamartín.
El plan inicial de Mourinho para este verano pasaba por dejar Benfica y hacerse cargo de la selección de Portugal. Todo saltó por los aires cuando llamó Florentino. A esa llamada, el portugués no ha querido –ni sabido– decir que no.
Un gigante herido y un desafío mayúsculo
El Real Madrid vive un momento incómodo. Las últimas noticias alrededor del club han tenido más que ver con conflictos internos y episodios de indisciplina que con fútbol. Esa es la primera batalla que espera a Mourinho.
El foco se dirige de inmediato a su relación con Vinicius Junior. El futuro del brasileño y su posible renovación se entrelazan ahora con la llegada del técnico. ¿Cómo encajará Vinicius el regreso de Mourinho? ¿Será un incentivo para seguir o un motivo para replantearse su continuidad?
A eso se suma el eterno debate táctico que ha marcado la temporada blanca: ¿es viable un equipo que junte a Kylian Mbappé y Vinicius en el mismo once? Pérez confía en que Mourinho tenga la personalidad suficiente para gestionar ese dilema sin que el vestuario salte por los aires.
El encargo es claro: limpiar el vestuario, ordenar las jerarquías y devolver la disciplina. Esta vez, eso sí, con un Mourinho distinto al de 2010. Más calmado, menos dado al choque frontal constante, más proclive al gesto de complicidad que al puño sobre la mesa. Ese es, al menos, el retrato que ofrecen quienes le tratan de cerca hoy.
El propio entorno del técnico subraya que llega volcado en el proyecto. Nada de distracciones: no hará de comentarista en el próximo Mundial porque quiere centrarse exclusivamente en exprimir a una plantilla repleta de talento.
La sombra de su primera etapa
El regreso de Mourinho no se entiende sin su legado en el club. Florentino Pérez no olvida lo que logró entonces. Su primera etapa arrancó en 2010 con una misión concreta: frenar el dominio del Barcelona de Pep Guardiola, un equipo que muchos consideran el mejor de la historia del fútbol de clubes.
El comienzo fue duro. Aquel 5-0 en el Camp Nou, en noviembre de 2010, dejó una cicatriz profunda. El Barça se llevó esa Liga y la Champions, y el Madrid quedó retratado. Pero Mourinho respondió golpeando donde pudo: arrebató a los azulgrana la opción de un segundo triplete en tres años al ganarles la final de la Copa del Rey.
El gran salto llegó en la temporada 2011/12. El Real Madrid rompió una sequía liguera de cuatro años con una campaña histórica: campeón con 100 puntos, algo nunca visto en España hasta entonces. Ningún equipo blanco ha repetido esa cifra. Solo el Barcelona la igualó al curso siguiente, pero nadie la ha superado.
Aquel Madrid de Mourinho todavía conserva el récord de goles en una temporada de Liga (121) y comparte el de victorias (32) en un mismo campeonato. Números que explican por qué, trece años después, el presidente vuelve a llamar a la misma puerta.
Un nombre que nunca dejó de pesar
El peso mediático de Mourinho tampoco ha disminuido. Sigue siendo uno de los nombres más grandes del fútbol mundial. No hay muchos entrenadores que generen tanta expectación con cada movimiento. Pérez lo sabe y lo explota: el mensaje es que el club no solo ficha a un técnico, ficha a un personaje capaz de ocupar el centro del escenario y absorber la presión.
No es la primera vez que el Real Madrid pensó en él tras su salida. En 2021 ya tuvo sobre la mesa la opción de volver, pero entonces el portugués la rechazó: había dado su palabra y firmado con la Roma, y decidió mantener ese compromiso.
El precedente de Carlo Ancelotti también planea sobre este regreso. Cuando el italiano volvió al banquillo blanco, llegaba tras ser despedido de Bayern Munich y Napoli y después de terminar décimo con el Everton. Hubo dudas. Y la historia terminó con títulos y una nueva Champions. En el club confían en que el guion, con Mourinho, pueda repetirse a su manera.
La pregunta ya no es por qué vuelve José Mourinho al Real Madrid. La verdadera cuestión es cuánto tiempo tardará en dejar su huella, para bien o para mal, en un club que nunca ha sabido vivir en silencio.






