Manchester United considera a Sander Berge ante el encarecimiento del mercado
El United mira a Sander Berge mientras se encarece el mercado del mediocampo
Manchester United ha tenido que cambiar de rumbo. Después de ver cómo se escapaban varios de sus objetivos prioritarios para el centro del campo, el club ha ampliado el radar y ha vuelto a posar los ojos en un viejo conocido: Sander Berge, ahora mismo uno de los nombres propios de Noruega en el Mundial.
El contexto explica el giro. Elliot Anderson acabó en Manchester City por unos descomunales 116 millones de libras. Mateus Fernandes se marchó a Tottenham Hotspur por 85 millones, pese a descender con West Ham United la pasada temporada. Dos operaciones que en Old Trafford se han considerado precios fuera de toda lógica. El resultado: el United se ha bajado de esa subasta.
A partir de ahí, el plan se ha abierto. En la lista de alternativas figuran Alex Scott (Bournemouth), Aurelien Tchouameni (Real Madrid) y Andrey Santos (Chelsea). Y, de nuevo, Berge.
El regreso de un viejo objetivo
El interés por el noruego no es nuevo. El United lo siguió de cerca durante la temporada 2023-24, cuando aún vestía la camiseta de Burnley, antes de que Fulham cerrara su fichaje por 25 millones de libras. Entonces en Old Trafford decidieron no dar el paso. Ahora, el escenario es distinto.
Laurie Whitwell, periodista de The Athletic especializado en la actualidad del United, ha explicado en el podcast Talk of the Devils que el nombre de Berge vuelve a ganar peso en las oficinas del club. El mediocentro, de 28 años, está firmando un Mundial sólido con Noruega y ha reabierto un expediente que nunca llegó a cerrarse del todo.
Desde dentro se asume que costaría bastante más que aquellos 25 millones que pagó Fulham. El mercado se ha disparado y el rendimiento internacional del jugador no ayuda a abaratar nada. Pero en el club se valora un factor clave: encajaría de inmediato en el equipo. No llegaría como estrella ni como salvador del proyecto, sino como un futbolista fiable, preparado para competir al máximo nivel desde el primer día.
Los informes de The Athletic apuntan a que el United ya lo “consideró previamente” y que su buen papel con la selección ha reactivado la opción. No es el fichaje de portada, pero sí una solución funcional en un verano en el que los precios se han desbocado.
Scott se complica, Tchouameni y Santos entran en escena
Mientras tanto, el resto del tablero se mueve. Simon Stone, corresponsal jefe del United en BBC Sport, ha informado de que Alex Scott se ha convertido en el objetivo número uno de Michael Carrick para el mediocampo en las últimas semanas. Sin embargo, Bournemouth ha sido tajante tanto con el United como con Arsenal: Scott no está en venta.
Ese bloqueo obliga a explorar otras vías. The Athletic detalla que el club está preparado para lanzarse a por Tchouameni y Santos si Scott resulta inalcanzable de forma definitiva.
El caso Tchouameni tiene una condición evidente: todo pasa por la decisión de José Mourinho en el Real Madrid. Si el técnico portugués abre la puerta a una salida, el United está dispuesto a sentarse a negociar por un jugador valorado en torno a los 100 millones de euros (85 millones de libras). Un golpe sobre la mesa, pero también una operación de altísimo riesgo económico.
Con Andrey Santos, el escenario es distinto. INEOS, nuevo eje de poder en la estructura deportiva del United, muestra un interés firme por el brasileño. El jugador vería con buenos ojos el cambio de aires y el coste rondaría los 50 millones de libras. De momento, eso sí, no se han iniciado conversaciones formales con Chelsea.
En paralelo, el club parece dispuesto a marcar ciertos límites. El interés en Felix Nmecha, de Borussia Dortmund, se enfría ante una tasación que alcanza los 120 millones de euros (102,5 millones de libras). Una cifra que, en la situación actual, el United no está dispuesto a asumir.
El verano en Old Trafford se encamina, así, hacia una pregunta clara: ¿apostar fuerte por un golpe de efecto como Tchouameni o asegurar el tiro con una pieza más terrenal, como Berge, que pueda sostener el proyecto sin dinamitar el presupuesto?





