Manchester United considera a Michael Carrick como entrenador permanente
El Manchester United se prepara para dar un paso que hace apenas unos meses habría parecido impensable: recomendar que Michael Carrick sea nombrado entrenador principal de forma permanente. No como parche, no como solución de emergencia. Como proyecto.
En los despachos de Old Trafford, la decisión está prácticamente tomada. El director ejecutivo Omar Berrada y el director de fútbol Jason Wilcox están convencidos de que el excentrocampista es el hombre adecuado para liderar al equipo la próxima temporada. Su propuesta viajará esta semana a la mesa de Sir Jim Ratcliffe, el accionista que marca la línea en las grandes decisiones deportivas del club.
Ratcliffe tendrá la última palabra. Aún no hay ratificación formal, pero todo lo que llega desde el club apunta en la misma dirección: Carrick seguirá. La familia Glazer, propietaria mayoritaria, se mantiene al margen del día a día deportivo y permite que el británico dirija esa parcela.
Carrington ya actúa como si Carrick se quedara
En el césped de Carrington, la sensación es clara. Carrick participa en reuniones de planificación, traza escenarios, discute necesidades. Entre jugadores y cuerpo técnico se da casi por hecho que el puesto será suyo. El vestuario ya se comporta como si el futuro estuviera ligado al técnico de 44 años.
El contexto acompaña. El United llevaba semanas analizando alternativas, con nombres como Andoni Iraola o Unai Emery en la lista de candidatos evaluados. El club realizó comprobaciones de antecedentes y sondeó perfiles. La idea inicial era esperar al final de la temporada para tomar una decisión definitiva.
Pero la clasificación para la próxima Champions League lo ha cambiado todo. Con el billete asegurado, la cuestión del banquillo ha pasado a primer plano. El mercado de fichajes se mueve, las conversaciones por posibles incorporaciones están en marcha y en el club consideran clave poder decirle a cada objetivo quién será su entrenador. Ponerle rostro al proyecto siempre ayuda.
Un impacto inmediato y un vestuario entregado
El impacto de Carrick en el equipo ha sido profundo. El 3-2 ante el Liverpool, que selló la presencia en la Champions, fue algo más que una victoria. Fue una declaración de fe. Al término del encuentro, el héroe del partido, Kobbie Mainoo, lo dejó claro ante las cámaras de Sky Sports: “queremos morir por él en el campo”. Pocas frases resumen mejor el vínculo entre técnico y jugadores.
En los días previos a ese duelo, The Athletic desveló que Carrick se había reunido con Ratcliffe, que le mostró su respaldo. No fue un gesto menor. El inglés regresó a Old Trafford en enero para su segundo periodo interino, tomando el relevo de Ruben Amorim tras dos partidos dirigidos por Darren Fletcher, con el equipo séptimo en la Premier League, a 11 puntos y cinco puestos del Manchester City.
Desde entonces, el giro ha sido notable. El United es ahora tercero, seis puntos por encima del Liverpool, cuarto, con dos jornadas por disputarse. Un salto que ha cambiado la atmósfera del club y ha devuelto una sensación de rumbo que llevaba tiempo desaparecida.
Sin competiciones europeas esta temporada —consecuencia del 15º puesto del curso anterior— y con eliminaciones tempranas en las copas nacionales, el United regresará a la Champions por primera vez desde la campaña 2023-24, cuando no logró superar la fase de grupos. Esta vez, la intención es llegar con una idea clara y una figura estable en el banquillo.
De interino a referente
Carrick no es un desconocido en ese rol de técnico puente. Ya dirigió al United como entrenador interino tras el despido de Ole Gunnar Solskjaer en el otoño de 2021. Entonces sumó dos victorias y un empate antes de marcharse, una vez confirmada la llegada de Ralf Rangnick hasta final de temporada.
Su primera experiencia completa en los banquillos llegó en el Middlesbrough, en la Championship. Allí pasó algo menos de tres años, con un impacto inmediato: del puesto 21 al cuarto en su primera campaña. Un ascenso competitivo que no pasó desapercibido en la élite.
Pero el vínculo de Carrick con el United va mucho más allá de los banquillos. Como jugador, estuvo 12 años en Old Trafford, disputó 464 partidos y levantó cinco Premier League y una Champions League. Conoce el club, sus códigos, sus exigencias. Y eso pesa.
Un anuncio que puede encender Old Trafford
La posible confirmación de su continuidad no solo ordenaría la planificación deportiva. También ofrecería un momento de fuerte carga simbólica. Como es habitual al final de temporada, el entrenador podría tomar el micrófono tras el último partido en casa, este domingo ante el Nottingham Forest, para dirigirse a la afición.
Si llega a ese día con su futuro resuelto, Carrick tendría la libertad de hablar abiertamente de sus ambiciones para la próxima campaña. Ese instante podría convertirse en un impulso emocional para el estadio, similar al efecto que provocaron en su día las presentaciones de grandes fichajes como Raphael Varane o Casemiro. Un mensaje claro, un rostro reconocible, una hoja de ruta. El tipo de gesto que mantiene viva la sensación de avance.
Retrasar la decisión hasta después de que la plantilla se marche de vacaciones o se concentre con sus selecciones abriría la puerta a la incertidumbre. Ya sucedió cuando el United dudó tras la conquista de la FA Cup en 2024 con Erik ten Hag aún en el cargo. La sombra de la duda erosiona autoridad, enfría el proyecto y complica cualquier planificación.
Detalles por cerrar, decisión de fondo tomada
Antes de cualquier anuncio, el club deberá abrir negociaciones formales con Carrick para un nuevo contrato y definir la composición definitiva de su cuerpo técnico. La idea es que el personal actual continúe, pero los ajustes forman parte del proceso. No todo estará necesariamente resuelto para el duelo ante el Forest. Y no conviene precipitarse.
Aun así, en Old Trafford se percibe que ha llegado el momento de encontrar un punto de equilibrio: no correr, pero tampoco dejar que el tiempo desgaste una decisión que, en esencia, ya está tomada. Si Carrick es, como todo indica, el elegido, el siguiente paso no es tanto preguntarse si debe seguir, sino hasta dónde puede llevar a este Manchester United que, por fin, vuelve a mirar hacia arriba.






