Mary Earps regresa a la WSL con London City Lionesses
London City Lionesses ha encendido el mercado con un fichaje que pesa mucho más que un simple refuerzo de verano: Mary Earps, ex guardameta de la selección inglesa y campeona de Europa, firma por dos temporadas y regresa a la WSL dos años después de su salida de Manchester United.
La operación se hará oficial el 1 de julio, cuando expire su contrato con Paris Saint-Germain. A sus 33 años, Earps no vuelve para una despedida tranquila, sino para colocarse en el centro de un proyecto que quiere sacudir el orden establecido en la élite inglesa.
De Manchester a París y vuelta a casa
El nombre de Earps está escrito en la historia reciente del fútbol inglés. En cinco temporadas con Manchester United acumuló 102 partidos y 45 porterías a cero, números de guardameta de élite en cualquier liga. Desde la portería sostuvo el crecimiento del club y se consolidó como una referencia absoluta en la WSL.
Su carrera internacional fue igual de contundente. Fue pieza clave en la conquista de la Eurocopa 2022 y en el camino hasta la final del Mundial un año después. Por eso su retirada de la selección, anunciada el verano pasado a solo cinco semanas de la Eurocopa tras perder la titularidad frente a Hannah Hampton, sacudió al entorno del combinado inglés.
Ahora, lejos de pensar en un tramo final discreto, Earps se coloca de nuevo en el foco. Y lo hace en un escenario inesperado: un London City recién ascendido la pasada temporada, debutante en la WSL y que terminó en una notable sexta plaza.
Un proyecto que la convenció
Earps no ha escondido su entusiasmo por el paso que da. Ha hablado de ilusión, de alineación de valores, de un club que encaja con lo que ella quiere representar dentro y fuera del campo. Insiste en que las conversaciones con la entidad fueron siempre positivas, que cada reunión le dejaba con ganas de saber más.
Le atrae la ambición. El plan deportivo, la apuesta por un nuevo centro de entrenamiento, la implicación directa de la propietaria Michele Kang. Para Earps, todo eso envía un mensaje claro: London City no ha venido a la WSL a conformarse con sobrevivir.
Ella misma lo define como “poner un marcador”, una declaración de intenciones: ser competitivas en poco tiempo, pelear por algo más que la zona templada de la tabla.
También mira al día a día. Tiene ganas de compartir portería con Elene Lete y el resto del grupo de guardametas, de construir una unidad fuerte bajo palos. Destaca las intervenciones de Lete la temporada pasada y habla de apoyarse mutuamente, de trabajar duro y disfrutar del proceso.
Su mensaje a la grada es directo: quiere empezar ya, quiere crear recuerdos con la afición y siente que todavía tiene “mucho que dar al juego”. Esa sensación, subraya, es precisamente la razón por la que ha elegido London City.
Ambición sin complejos y nombres de cartel
El movimiento encaja en una estrategia clara: London City quiere hacerse notar. El club no solo incorpora a una de las mejores porteras del mundo en los últimos años; también se ha posicionado con fuerza por la Balón de Oro Alexia Putellas, a la que pretende fichar como agente libre este verano.
Sería un golpe de mercado descomunal para un equipo que solo lleva una temporada en la máxima categoría inglesa. Todo ello sostenido por la inversión de una propietaria que no esconde su voluntad de acelerar los plazos.
La pregunta flota en el ambiente: ¿cómo encajarán tantas estrellas bajo el mismo techo? La historia reciente del fútbol ofrece ejemplos de proyectos llenos de nombres propios que nunca llegaron a funcionar como equipo. El tridente de Lionel Messi, Neymar y Kylian Mbappé en el PSG es el caso más citado: talento desbordante, pero una química que nunca terminó de cuajar.
London City camina ahora por esa delgada línea entre la ambición y el riesgo. Reunir figuras es una cosa; construir un bloque competitivo, otra muy distinta.
Un problema claro que Earps viene a atacar
En el plano deportivo, la necesidad estaba perfectamente identificada. El equipo de Eder Maestre encajó 35 goles el curso pasado, por encima de la media de la liga (32). Si el objetivo es irrumpir en la pelea con el cuarteto tradicional de cabeza, esa sangría tenía que reducirse.
Ahí entra Earps. Su experiencia en partidos de máxima tensión, su liderazgo en el área y su capacidad para ordenar la defensa prometen elevar el listón de inmediato. No se trata solo de las paradas; se trata de cambiar la sensación de seguridad del equipo cada vez que el rival se acerca al área.
La propia guardameta no se engaña con el contexto. Habla de una WSL “extremadamente competitiva”, reconoce que no será sencillo y fija el reto: mejorar el brillante curso 2025/26, cuando London City firmó una meritoria temporada de estreno en mitad de tabla, y empezar a escalar posiciones.
El club ya ha dado un primer golpe sobre la mesa con su nueva número uno. Si el resto del plan se ejecuta con la misma determinación, la próxima temporada puede dejar de ser una simple continuación del cuento de hadas del ascenso para convertirse en algo mucho más incómodo para las potencias instaladas de la liga.






