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Mbappé lidera a Francia en victoria bajo el calor extremo

Durante una hora larga, Francia sudó mucho más que la camiseta. El calor abrasador, cercano a los 38 grados, convirtió el partido en un ejercicio de resistencia, y Paraguay se aferró al 0-0 con disciplina y orgullo. Hasta que un cambio lo alteró todo.

Didier Deschamps movió el banquillo en el minuto 61 y lanzó al campo a Desire Doue por la banda izquierda en lugar de Bradley Barcola. La entrada del jugador de Paris Saint-Germain cambió el paisaje. Piernas frescas, descaro y un plan claro: encarar.

No tardó en hacerlo. Doue recibió abierto, encaró hacia dentro y comenzó a tejer su jugada. Recorte, otro más, un tercer amague. Fue atravesando la zaga paraguaya como si fuera un callejón estrecho, hasta que Diego Gomez, superado, lo derribó dentro del área.

El árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev dejó seguir. El banquillo francés protestó con furia, el paraguayo respiró aliviado. Pero la calma duró poco. La acción viajó al VAR y, tras una breve revisión, Tantashev rectificó: penalti.

Ahí apareció Kylian Mbappé. El capitán tomó el balón con la naturalidad de quien ha vivido este escenario decenas de veces. Carrera corta, golpe seco y preciso. Gol. Un lanzamiento “con aplomo” que rompió el partido y, en la práctica, decidió la eliminatoria bajo la ola de calor que azota el noreste de Estados Unidos en pleno 4 de julio.

Paraguay intentó reaccionar, pero el desgaste era evidente. Francia manejó la ventaja con oficio, bajó revoluciones cuando tocaba y dejó que el reloj trabajara a su favor en un ambiente sofocante.

El premio a ese ejercicio de control es una cita de alto voltaje: Marruecos espera en los cuartos de final en Foxborough, a las afueras de Boston. Un duelo con historia reciente. Será la reedición de la semifinal del Mundial 2022, aquella en la que Les Bleus frenaron el sueño marroquí de alcanzar la final.

Marruecos llega lanzada. Horas antes, había cerrado el paso a la coanfitriona Canadá con un contundente 3-0 en Houston, un triunfo clínico que la instala de nuevo entre las selecciones más incómodas del torneo.

La ronda de octavos se abrió con estos dos choques y ya ha dejado un cuadro cargado de nombres grandes y cuentas pendientes. El lunes aguarda otro escenario imponente: Inglaterra se mide a México en el Estadio Azteca, mientras Brasil se enfrenta a Noruega en East Rutherford, en New Jersey.

Francia ya está donde se le exige. Ahora falta saber si este penalti de Mbappé, forjado por el descaro de Doue bajo un sol inclemente, fue solo un paso más… o el verdadero punto de inflexión de su torneo.