Mundial 2026: Francia, España y la lucha por el liderato en la fase de grupos
La fase de grupos echa chispas: Francia, España y media docena de aspirantes se juegan el futuro
El viernes se aprieta el nudo del Mundial 2026. Se cierran los grupos G, H e I, y con ellos un buen puñado de billetes al cuadro de octavos. Hay selecciones que pelean por el liderato, otras por no hacer las maletas demasiado pronto y varias que se aferran a las matemáticas como último salvavidas.
En el centro del tablero, un duelo de altura por la cima del Grupo I entre Francia y Noruega. En el Grupo H, España intenta asegurar la primera plaza frente a una Uruguay que no se resigna. Y en el Grupo G, un embudo: Egipto, Irán, Bélgica, Cabo Verde y Arabia Saudí se mueven en un margen mínimo para seguir con vida.
Mientras tanto, lejos del césped, México firma una fase de grupos perfecta, los aficionados neerlandeses convierten Kansas City en un festival naranja y las selecciones africanas persiguen una actuación histórica en las rondas de eliminación. El Mundial hierve dentro y fuera del campo.
El menú del viernes
La jornada se reparte entre Estados Unidos, Canadá y México, con horarios escalonados y nervios simultáneos:
- Noruega vs Francia, en Boston Stadium (Estados Unidos), 15:00 EDT (19:00 GMT)
- Senegal vs Iraq, en Toronto Stadium (Canadá), 15:00 EDT (19:00 GMT)
- Cabo Verde vs Arabia Saudí, en Houston Stadium (Estados Unidos), 19:00 CDT (00:00 GMT del sábado)
- Uruguay vs España, en Estadio Guadalajara (México), 18:00 CST (00:00 GMT del sábado)
- Egipto vs Irán, en Seattle Stadium (Estados Unidos), 20:00 PDT (03:00 GMT del sábado)
- Nueva Zelanda vs Bélgica, en BC Place, Vancouver (Canadá), 20:00 PDT (03:00 GMT del sábado)
Seis partidos, seis historias distintas y un mismo hilo: la clasificación a un paso… o a un tropiezo.
Francia y Noruega, un liderato con historia detrás
Noruega y Francia se reencuentran por primera vez desde aquel 4-0 galo en un amistoso de 2014. Será el 16º duelo entre ambas selecciones y llega con un matiz claro: el primero de grupo está en juego, aunque los dos ya tengan el billete a octavos en el bolsillo.
La estadística castiga a los nórdicos. Solo han ganado dos enfrentamientos oficiales ante los franceses, y el último se remonta a una fase de clasificación para la Eurocopa en 1987. Además, siguen sin saber lo que es vencer a un rival europeo en un Mundial: dos empates, tres derrotas.
Francia, al contrario, pisa este tipo de escenario con una seguridad casi arrogante. Ha ganado sus últimos cinco partidos mundialistas frente a selecciones del Viejo Continente. No es casualidad que el superordenador de Opta la coloque como favorita: 59,4 % de opciones de victoria para Les Bleus.
El empate, con un 20,6 %, también les sirve para abrochar el primer puesto del grupo. Noruega apenas recibe un 20 % de probabilidades de triunfo. Números fríos para un partido que, sobre el césped, huele a algo mucho más caliente.
Senegal e Iraq, dos caminos que apenas se cruzan
Senegal e Iraq se ven las caras por primera vez en un Mundial. El choque llega con trayectorias históricas opuestas. Los senegaleses nunca han perdido ante selecciones de la AFC en esta competición: empate ante Japón en 2018, victoria frente a Qatar en 2022. Iraq, por su parte, jamás se ha medido a un equipo africano en este escenario.
El algoritmo no duda: 77,2 % de opciones para Senegal, solo un 8,6 % para Iraq. El empate se queda en un 14,2 %. Senegal ya no puede aspirar al liderato del Grupo I, pero mantiene un 72,2 % de posibilidades de colarse en el cuadro de las 32 mejores. Iraq se agarra a un hilo: 1,1 % de opciones de seguir adelante. Casi nada… pero todavía algo.
Cabo Verde y Arabia Saudí, equilibrio al borde del abismo
Cabo Verde y Arabia Saudí también se estrenan como rivales mundialistas. Sobre el papel, duelo parejo. En la memoria, un dato que refuerza a los saudíes: solo han perdido uno de sus cinco partidos en Mundiales contra selecciones africanas, con dos victorias y dos empates.
Sin embargo, la máquina de Opta se inclina ligeramente hacia los isleños: 40,8 % de probabilidad de triunfo para Cabo Verde, 33,9 % para Arabia Saudí. El empate, 25,3 %.
La clasificación se decide en detalles. Cabo Verde maneja un 66,7 % de opciones de alcanzar los octavos. Arabia Saudí, un 33,3 %. Un gol a tiempo puede cambiarlo todo.
Uruguay vs España, un clásico que despierta tras tres décadas
Uruguay y España se vuelven a cruzar en un Mundial más de treinta años después. Pesa la historia: dos enfrentamientos, dos empates. Aquel 2-2 en la fase final de 1950, y el 0-0 espeso de la fase de grupos en Italia 90.
Esta vez el contexto es otro. España llega como vigente campeona de Europa y con un respaldo estadístico contundente. El superordenador de Opta la da como clara favorita: gana en el 62,4 % de las 25.000 simulaciones previas. Uruguay se queda con un 15,7 % de victorias, mientras que el empate aparece en un 21,9 %.
Viejo campeón contra campeón reciente, estilos opuestos, memoria compartida. El tipo de partido que puede reordenar un grupo… o confirmar jerarquías.
Egipto vs Irán, cuentas pendientes y rachas en juego
Egipto e Irán se cruzan por primera vez en un Mundial, aunque ya se midieron en la LG Cup del año 2000 en Teherán. Aquella vez acabaron 1-1 y Egipto se impuso en los penaltis por 8-7. Entonces marcó Hossam Hassan, hoy seleccionador egipcio. Ali Daei empató para los iraníes. Dos leyendas, un recuerdo que ahora vuelve a escena.
Irán llega con una estadística que habla por sí sola: invicto ante selecciones africanas en Mundiales. Victoria contra Marruecos en 2018 y empates ante Angola (2006) y Nigeria (2014). Egipto, sin embargo, aparece con ligera ventaja en las simulaciones: 42,9 % de opciones de ganar, frente al 24,9 % de Irán. El empate, con un 32,2 %, también pesa mucho en el horizonte.
Un partido cargado de matices: historia compartida, rachas por defender y una clasificación que puede cambiar de manos en noventa minutos.
Nueva Zelanda vs Bélgica, choque inédito con favoritismo claro
Nueva Zelanda y Bélgica nunca se han enfrentado, ni siquiera fuera de los Mundiales. El primer cruce llega con las cartas marcadas por los números.
Los oceánicos encadenan dos partidos mundialistas sin perder ante europeos: empates ante Eslovaquia e Italia en Sudáfrica 2010. Un dato que les da orgullo, pero no favoritismo. Bélgica, en cambio, se asoma a una curiosa marca: podría convertirse en la primera selección europea desde la propia Bélgica de 1998 en empatar sus tres partidos de fase de grupos.
Opta, sin embargo, no compra ese guion: 80,3 % de probabilidad de victoria para Bélgica, 11,8 % de empate y apenas 7,9 % de triunfos neozelandeses en las simulaciones. El papel del aspirante y el del gigante están perfectamente repartidos.
El mapa de la clasificación: 13 plazas aún en juego
A fecha del viernes 26 de junio, seis grupos ya han cerrado su fase de grupos. Del G al L, la lucha sigue abierta por los últimos billetes a octavos.
México marca el ritmo: único equipo con pleno de puntos, 9 sobre 9. Ya están clasificados México, Sudáfrica, Suiza, Canadá, Bosnia y Herzegovina, Brasil, Marruecos, USA, Australia, Alemania, Costa de Marfil, Ecuador, Netherlands, Japón, Sweden, France y Norway.
Las cuentas pendientes del día son claras:
- Grupo G: Egipto manda con 4 puntos; Irán y Bélgica persiguen con 2; Nueva Zelanda, con 1, aún respira.
- Grupo H: España lidera con 4 puntos; Uruguay y Cabo Verde, con 2, acechan.
- Grupo I: Francia y Noruega ya están dentro, pero el primer puesto sigue sin dueño.
Los grupos J, K y L se resolverán el sábado. En total, quedan 13 plazas en el cuadro de las 32 mejores selecciones. La puerta no está cerrada, pero cada error pesa como una losa.
Turquía golpea en el 98’ a una USA relajada
En el Grupo D, un partido sin nada en juego acabó dejando uno de los desenlaces más vibrantes. Turquía derrotó 3-2 a USA con un gol en el minuto 98 en SoFi Stadium.
Los estadounidenses ya tenían asegurado el liderato, Turquía estaba eliminada antes del inicio. Sobre el papel, trámite. Sobre el césped, un intercambio de golpes abierto, de ritmo alto, ante casi 70.000 espectadores.
Mauricio Pochettino rotó sin complejos: nueve cambios en el once y siete debutantes como titulares en un Mundial. El resultado no modifica la tabla, pero sí deja una advertencia: incluso los partidos “intrascendentes” pueden convertirse en un examen público.
África se asoma a una actuación histórica
Diez selecciones africanas participan en este Mundial ampliado a 48 equipos. Ocho de ellas aún sueñan con los cruces de eliminación. Marruecos, Sudáfrica y Costa de Marfil ya tienen plaza en octavos. Egipto, Argelia, RD Congo, Ghana y Cabo Verde llegan a la última jornada con el destino en sus manos.
El escenario es inédito. Nunca tantas selecciones del continente habían estado tan cerca de una presencia masiva en la fase de eliminación directa. Si los resultados acompañan, el Mundial 2026 puede marcar un antes y un después para el fútbol africano.
Un solo hincha, miles de gargantas en silencio
No todo son goles y pizarras. Uno de los momentos más conmovedores del torneo se vivió antes del Colombia–RD Congo, en el Grupo K.
Mientras los equipos formaban para los himnos, miles de aficionados colombianos enmudecieron para que un único seguidor congoleño pudiera entonar, en solitario, el himno de su país. Sin interrupciones, sin abucheos, sin ruido. Al terminar, el estadio estalló en aplausos y vítores. Abrazos, sonrisas, una ovación que recorrió las gradas.
La escena corrió como la pólvora por las redes y se instaló entre las imágenes icónicas del Mundial. Colombia ganó 1-0 y aseguró su pase a octavos, pero muchos se quedaron con otra idea: durante unos minutos, la grada fue mejor que el resultado.
El “doble” Infantino y una noche de sorpresas
La otra imagen surrealista del torneo llegó desde las pantallas gigantes. Durante los últimos partidos del Grupo E, el rostro de Gianni Infantino apareció al mismo tiempo en dos estadios distintos: en el Ecuador–Alemania y en el Curazao–Costa de Marfil, disputados en ciudades diferentes.
Los vídeos se viralizaron en segundos. Bromas sobre la “bilocación” del presidente de la FIFA, teorías sobre desplazamientos imposibles en un Mundial repartido entre Estados Unidos, Canadá y México, y un mismo gesto en las gradas: incredulidad.
Mientras tanto, en el césped, la noche también dejó titulares. Ecuador sorprendió a Alemania con un 2-1 que sacudió el grupo. Costa de Marfil venció 2-0 a Curazao y aseguró su presencia en los octavos. Entre pantallas y goles, la jornada dejó la sensación de que en este Mundial puede pasar cualquier cosa… incluso ver a Infantino en dos sitios a la vez.
México, pleno de victorias y fiesta total en el Azteca
En casa, México vive su propio idilio. Cerró la fase de grupos con un 3-0 contundente ante Czechia y completó un pleno perfecto: tres partidos, tres victorias, nueve puntos.
El Azteca vio una primera parte contenida, pero el guion cambió tras el descanso. Mateo Chavez abrió el marcador, Julian Quinones firmó su segundo gol del torneo para ampliar la ventaja y Álvaro Fidalgo, saliendo desde el banquillo, remató la faena.
La victoria eliminó a Czechia y confirmó a México como primero de grupo. En octavos le espera uno de los mejores terceros del torneo. El ambiente, de momento, no entiende de cálculos: la afición celebra como si el Mundial se jugara entero en su patio trasero.
Kansas City se tiñe de naranja
En Kansas City, el Mundial tomó forma de marea. Más de 35.000 aficionados de Netherlands convirtieron el centro de la ciudad en un océano naranja durante la célebre Oranje Fanwalk previa al duelo ante Tunisia.
La marcha arrancó en el Power & Light District y avanzó detrás del icónico autobús naranja, entre cánticos, banderas y bengalas de color. A la fiesta se sumaron locales y aficionados de otros países, atraídos por el espectáculo.
Fue una de las movilizaciones de hinchas más masivas del torneo hasta ahora. Una demostración de que, para algunas aficiones, el Mundial empieza mucho antes del pitido inicial.
Un Mundial entre fronteras y abrazos
Más allá de las gradas y los marcadores, el torneo también ha dejado al descubierto sus contradicciones. El periodista Boima Tucker, en el programa The Take, habló de una tensión evidente: el mensaje de unidad global del fútbol frente a políticas de fronteras cada vez más restrictivas.
En su recorrido por las sedes, Tucker se adentró en comunidades migrantes que viven el Mundial como una fiesta íntima: marroquíes y senegaleses en Nueva York, seguidores de Cabo Verde en Massachusetts, miles de ghaneses abarrotando una zona de visionado en Toronto. Historias de orgullo y pertenencia lejos de casa.
Al mismo tiempo, relató las dificultades de entrada a Estados Unidos. La selección de Irán ha tenido su base en Tijuana, cruzando la frontera solo para disputar los partidos. Directivos, familiares de jugadores y aficionados se han topado con el muro de los visados. Un peaje que, según Tucker, acaba filtrándose al césped: el jugador que debería pensar solo en el próximo rival se ve obligado a superar obstáculos burocráticos en paralelo.
El periodista fue más allá: el Mundial, dijo, refleja desigualdades globales más profundas. Un sistema que restringe la movilidad de muchos mientras abre puertas selectivas a unos pocos casos mediáticos. Reencuentros que conmueven, pero que no alteran la estructura.
Y aun así, el fútbol resiste como espacio de encuentro. Tucker describió celebraciones compartidas entre comunidades distintas, gente que casi nunca se cruza en la vida diaria y que aquí canta el mismo gol. Durante unas semanas, las fronteras se desdibujan.
Queda la pregunta de fondo, mientras el balón sigue rodando y 13 plazas en octavos aún buscan dueño: cuando se apaguen las luces del Mundial, ¿cuántas de esas barreras volverán a levantarse… y cuántas habrán quedado, aunque sea un poco, fuera de juego?





