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Neymar se pierde amistosos y es duda para el Mundial 2026

Neymar en vilo: se pierde los amistosos y es duda para el debut de Brasil en el Mundial 2026

La concentración de Brasil en Granja Comary amaneció con una noticia que heló el ambiente. Neymar, llamado para liderar otra vez a la selección en el camino hacia el Mundial 2026, sufrió una lesión en la pantorrilla derecha y queda fuera de los dos próximos amistosos, con la sombra de perderse también el estreno mundialista.

El médico de la selección, Rodrigo Lasmar, fue directo tras los exámenes realizados al delantero. El jugador se presentó el martes, se sometió a toda la batería de pruebas y una resonancia magnética despejó cualquier duda: no se trata de una simple inflamación, sino de una lesión de grado dos en el gemelo. El tiempo estimado de recuperación: entre dos y tres semanas.

Para Neymar, es otro frenazo en un tramo de su carrera marcado por los partes médicos. Para Brasil, un problema mayúsculo a pocos días de un torneo que no admite dudas ni titubeos.

Dos amistosos menos… y un gran interrogante

La consecuencia inmediata es clara: Neymar no estará en el amistoso del lunes 1 de junio ante Panamá ni en el duelo del 7 de junio frente a Egipto, en Cleveland, Ohio. Dos partidos diseñados para ajustar mecanismos, probar variantes y afinar la sociedad ofensiva en torno a su gran estrella se quedan, de golpe, sin su protagonista principal.

Una lesión de grado dos en la pantorrilla implica un desgarro moderado, con daño parcial de las fibras musculares. No es una rotura total, pero sí lo bastante seria como para obligar a parar, reposar y cumplir una rehabilitación estricta. Nada de riesgos. Nada de heroicidades en junio que puedan costar caro en julio.

El calendario no espera. Brasil debuta en el Grupo C del Mundial el 14 de junio ante Marruecos, en New Jersey. Después vendrán Haití, el 20 de junio en Philadelphia, y Escocia, el 25 en Miami. Las fechas aprietan. El margen de error, mínimo.

Ancelotti, con la manta corta

La baja de Neymar golpea a Carlo Ancelotti en un momento en el que la lista ya estaba condicionada. Para el choque frente a Panamá, el técnico italiano tampoco podrá contar con Gabriel ni Gabriel Martinelli, ambos de Arsenal, convocados para disputar la final de la Champions League el 30 de mayo ante Paris Saint-Germain. El capitán de Brasil y de PSG, Marquinhos, también se perderá ese amistoso por la misma razón.

El dibujo se complica: sin su referencia ofensiva histórica y sin tres piezas clave que llegan hasta el último día de la temporada de clubes, Ancelotti deberá improvisar jerarquías y liderazgos en la cancha. El amistoso, pensado como banco de pruebas, se convierte en laboratorio de urgencia.

Neymar, por su parte, apenas había tenido tiempo de respirar el ambiente de selección. Se incorporó el martes y al día siguiente ya se ausentó del primer entrenamiento por dolor en la pantorrilla derecha. La molestia no engañó: pruebas inmediatas y diagnóstico contundente.

Un lugar que nadie le ha quitado

Pese a su larga lista de lesiones recientes, Neymar sigue siendo un intocable para Brasil. No jugaba con la selección desde 2023, pero su nombre volvió a aparecer en la lista para el Mundial por delante de delanteros como Joao Pedro, de Chelsea, y Richarlison, de Tottenham Hotspur.

Los números explican parte de esa fe: 79 goles en 128 partidos con la camiseta de la selección. Un peso específico que pocos pueden igualar y que, en un torneo corto, puede decidir eliminatorias, clasificaciones y títulos.

Si el plazo de dos a tres semanas se cumple sin contratiempos, Neymar llegará justo, pero llegará, a tiempo de disputar su cuarto Mundial tras las ediciones de 2014, 2018 y 2022. Si hay el más mínimo retraso, la pregunta será inevitable: ¿arriesgar a su gran figura desde el primer partido o protegerla pensando en las fases decisivas?

La respuesta, como casi todo en la historia reciente de Brasil, pasará por la pierna de Neymar y por la capacidad del cuerpo técnico para gestionar, una vez más, el delicado equilibrio entre necesidad y riesgo. El reloj ya está corriendo.