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Nueve casos límite para Enzo Maresca en el Manchester City

La era más gloriosa del Manchester City se ha cerrado de golpe. Se marcha Pep Guardiola, el técnico que cambió la historia del club y, para muchos, del propio juego. Detrás de él, también se abre la puerta para dos tótems del vestuario: Bernardo Silva y John Stones.

Enzo Maresca aterriza en un club que sigue ganando, que viene de un doblete doméstico y de un vestuario acostumbrado a vivir entre trofeos. Pero el mensaje final de Guardiola, en aquella última rueda de prensa, sonó casi como advertencia: disfrutar de las victorias, no esperar siempre a las copas.

El equipo sigue siendo competitivo. La mentalidad ganadora está ahí. Lo que no está tan claro es cómo quedará la plantilla cuando el mercado de verano haya terminado. Ni quién seguirá teniendo futuro en el Etihad cuando el italiano empiece a tomar decisiones.

Nueve nombres aparecen en rojo en la libreta del nuevo entrenador. Nueve jugadores con el futuro abierto en canal.

James Trafford: demasiado grande para ser eterno suplente

El caso más evidente. James Trafford ha firmado una temporada que le ha puesto en el escaparate. Ha demostrado que puede sostener un equipo de élite y no le faltarán ofertas.

El City querría tenerlo en el Etihad en septiembre, pero el portero no está para otra campaña viendo los partidos desde el banquillo. Existe una opción, remota, de que Maresca decida elevarlo por encima de Gianluigi Donnarumma en el escalafón. Es una apuesta arriesgada y difícil de ver.

Trafford no puede permitirse esperar a ver qué pasa. Con su rendimiento, el mercado se lo va a recordar cada día.

Rico Lewis: de joya de la casa a pieza sacrificada

Rico Lewis terminó la temporada como titular en la última jornada, pero el gesto no tapa el año que ha vivido. Ha sido el gran damnificado del curso con Guardiola: muchas veces fuera de las convocatorias, casi siempre lejos del césped.

Su ciclo en el Etihad parece agotado. El propio jugador necesita respirar, sentirse importante, jugar cada fin de semana. Nottingham Forest ya mostró interés en él y no será el único club dispuesto a apostar por un canterano con talento y margen de crecimiento.

Maresca tendrá que decidir si lo recupera como proyecto a medio plazo o si asume que el desarrollo del futbolista pasa, inevitablemente, por salir.

Nathan Ake: último tren para un traspaso

Nathan Ake entra en el último año de contrato. Siempre que ha sido llamado, ha respondido: fiable, sereno, con una lectura de juego que ha dado calma en momentos calientes. Ahí queda su actuación en la final de la Carabao Cup ante Arsenal, donde volvió a demostrar que todavía puede competir en la élite.

Pero el calendario no perdona. Con 32 años y sin visos claros de renovación, el club ve en este verano la última oportunidad real de ingresar una cantidad razonable por su traspaso.

Maresca deberá valorar si su experiencia compensa la tentación de hacer caja.

Rayan Ait-Nouri: de solución soñada a interrogante

Hace apenas un año, la llegada de Rayan Ait-Nouri se vendió como el cierre definitivo del eterno agujero en el lateral izquierdo. Un fichaje pensado para asentarse y dar continuidad a una posición problemática.

La realidad ha sido distinta. Nico O’Reilly se ha adueñado del costado y Ait-Nouri nunca ha terminado de arrancar. Lesiones, falta de ritmo, la interrupción de la Africa Cup of Nations… todo se ha ido encadenando hasta dejarle sin continuidad.

Ahora afronta un verano crucial. O se gana un lugar claro en los planes de Maresca, o su etapa en el City puede quedar reducida a un paréntesis breve e inconcluso.

Mateo Kovacic: experiencia cara en un centro del campo en transición

Mateo Kovacic casi no ha contado esta temporada por culpa de las lesiones. Cuando por fin estuvo disponible en el tramo final, Guardiola lo prefirió a Nico Gonzalez en varios partidos clave. Esa elección dice mucho de la confianza que genera su experiencia.

El croata entra en los últimos 12 meses de contrato. Aporta jerarquía, lectura táctica y oficio, pero nadie en el club lo ve como la solución a largo plazo para el centro del campo.

Si el City quiere recuperar algo de inversión, este verano es la última ventana real para conseguir un traspaso por un jugador de 32 años que, aunque útil, ya no encaja en la idea de futuro.

Nico Gonzalez: de imprescindible silencioso a desaparecido

Hubo un momento, a mitad de temporada, en el que se podía defender que Nico Gonzalez era el jugador más constante del City. Incluso, el más importante en algunos tramos, por su fiabilidad y su capacidad para sostener al equipo.

Y de pronto, se esfumó. Ni en el once ni en las convocatorias. Un giro brusco que dejó más preguntas que respuestas.

La llegada de Maresca abre una rendija de esperanza para el centrocampista español, pero el posible fichaje de Elliot Anderson amenaza con hundirlo aún más en la rotación. Si el técnico italiano no lo ve como pieza central, el City tendrá que decidir si lo mantiene como recurso o escucha ofertas.

Tijjani Reijnders: mucha versatilidad, poca continuidad

Tijjani Reijnders empezó el curso con un impacto inmediato, brillando especialmente en la visita a Wolves. Parecía el tipo de centrocampista moderno que encaja en cualquier sistema: movilidad, lectura, capacidad para ocupar varias posiciones.

El impulso se fue diluyendo. No encontró regularidad ni un rol fijo en el once. Demasiado útil para descartarlo sin más, pero no lo bastante decisivo como para ser intocable.

Un traspaso en verano no se descarta. Reijnders espera que el cambio de entrenador le dé una segunda vida, pero sabe que, si el City quiere ajustar piezas, su nombre puede aparecer en la lista de ventas.

Savinho: talento evidente, impacto insuficiente

Tottenham ha vuelto a la carga por Savinho. Y el brasileño ya dejó claro la temporada pasada que la idea de jugar en Londres no le era indiferente.

Desde que llegó al City, ha dejado destellos, pero poco más. Se le ve el talento, la chispa, el uno contra uno. Lo que no se ha visto es continuidad, cifras ni una influencia sostenida en los partidos grandes.

El club sabe que podría recuperar prácticamente lo invertido. En un verano de reconstrucción, vender a un jugador que aún no se ha consolidado puede ser una vía rápida para financiar otras operaciones.

Omar Marmoush: la sombra de Erling Haaland

Omar Marmoush aterrizó hace 18 meses y empezó como un tiro. Gol, energía, presencia. Parecía el complemento ideal para un ataque dominado por la figura de Erling Haaland.

Ese impacto inicial se ha ido diluyendo. Ser el suplente del noruego es uno de los trabajos más ingratos del fútbol europeo: juegas poco, casi siempre a contrapié, y cualquier error se magnifica. Marmoush no ha logrado mantener el nivel de sus primeros meses.

Si sale, el City se enfrenta a un problema complejo: encontrar un delantero lo bastante bueno como para rendir cuando falte Haaland, pero lo bastante paciente como para aceptar un rol secundario. No hay muchos de ese perfil en el mercado.

Maresca hereda un vestuario campeón, pero lleno de decisiones incómodas. Sin Guardiola, sin Bernardo Silva, sin John Stones, el City entra en una nueva fase.

La cuestión ya no es solo quién llega. Es quién se atreve a quedarse y pelear su lugar en el nuevo Manchester City.

Nueve casos límite para Enzo Maresca en el Manchester City