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Pep Guardiola pone fin a su era en el Manchester City

Diez años después de aterrizar en Manchester para cambiar la fisonomía del club y de la propia Premier League, Pep Guardiola se marchará al final de esta temporada. El Manchester City lo ha hecho oficial: el duelo del domingo ante Aston Villa será su último partido como entrenador del equipo.

Se cierra así una de las etapas más dominantes que haya conocido el fútbol inglés. No es solo el final de un ciclo; es el final de una era.

Un adiós sin excusas

Guardiola, de 55 años, se despide con 20 títulos en el bolsillo desde su llegada en 2016: seis Premier League, una Champions League, tres FA Cup, cinco Carabao Cup, además del Mundial de Clubes y un rosario de trofeos que han convertido al City en una máquina casi imparable.

En su mensaje de despedida, el técnico recordó su primera impresión al llegar al club: su primera entrevista fue con Noel Gallagher. Salió de allí pensando que aquello iba a ser divertido. El tiempo le dio la razón.

Pidió que nadie buscara explicaciones ocultas. “No me preguntéis los motivos por los que me voy. No hay motivo, pero, muy dentro de mí, sé que es mi momento”, expresó. Insistió en que nada es eterno, salvo el vínculo emocional que siente con el Manchester City: la gente, los recuerdos, el cariño. Cerró su mensaje con un guiño a aquel primer encuentro con Noel Gallagher y una frase sin filtro: ha sido “tan f****** divertido”. Un cierre tan crudo como genuino.

Su contrato se extendía hasta el verano de 2027, pero club y entrenador han alcanzado un acuerdo para poner fin a la relación un año antes. Una decisión meditada, que llega tras varios días de especulación intensa y que despeja el horizonte inmediato del campeón inglés.

De Barcelona a Mánchester, pasando por Múnich

Cuando el City anunció su fichaje hace una década, el movimiento se leyó como un golpe de autoridad del proyecto. Guardiola llegaba con un currículum que ya rozaba lo legendario: dos Champions League y tres títulos de LaLiga con el Barcelona, tres Bundesligas con el Bayern Munich. El mejor entrenador de su generación, al mando de un club decidido a dejar de ser aspirante para convertirse en referencia.

En Manchester, ese plan se cumplió con creces. Liga tras liga, copa tras copa, el City fue levantando un imperio doméstico: tres FA Cup, cinco Carabao Cup, temporadas de récord y una superioridad sostenida que obligó al resto de gigantes ingleses a reinventarse o quedarse atrás.

Hubo hitos que marcaron la década. El triplete de 2023 —Premier League, FA Cup y Champions League—, la primera Copa de Europa del club, como culminación de una obra que llevaba años gestándose. El triplete doméstico de 2019. Los 100 puntos en la Premier League 2017-18, una cifra que redefinió lo que significaba dominar un campeonato de 38 jornadas.

Esta temporada, Guardiola se marcha con otro doblete de copas nacionales y con la pelea por un séptimo título de liga extinguida solo en la penúltima jornada, tras el 1-1 ante Bournemouth. Incluso en el año de la despedida, el City ha seguido compitiendo al límite.

Un legado que desborda las vitrinas

El impacto de Guardiola en el club va mucho más allá del palmarés. Su forma de entender el juego ha moldeado no solo al City, sino a buena parte de la Premier League. La salida de balón desde atrás, los interiores convertidos en directores de orquesta, los laterales que se cierran por dentro, la presión alta como dogma. El Etihad ha sido un laboratorio táctico permanente.

El propio club asume que hará falta tiempo para medir el alcance real de esta década. El director ejecutivo, Ferran Soriano, lo resumió con una idea clara: el legado de Pep es extraordinario y serán los historiadores del Manchester City del futuro quienes pongan en su justa dimensión todo lo que ha significado.

Las cifras ayudan a entenderlo, pero no lo explican todo. El City pasó de soñar con competir con los grandes a marcar el listón que los demás intentan alcanzar. La normalidad, durante estos años, ha sido ver al equipo de Guardiola pelear por todos los títulos hasta el final.

El relevo y el siguiente capítulo

Con el anuncio de la marcha del técnico, la pregunta se desplaza de inmediato al banquillo. El gran favorito para sucederle es Enzo Maresca, exasistente de Guardiola en el propio City y actualmente sin equipo desde su salida del Chelsea en enero. Conoce la casa, conoce el método y su nombre encaja con la voluntad del club de mantener una línea continuista.

Guardiola, por su parte, no se desvinculará del todo. Asumirá un papel como embajador global del City Football Group, una figura que le mantendrá ligado a la estructura que ayudó a engrandecer, aunque ya lejos del día a día del vestuario y de la banda.

El domingo, frente al Aston Villa, el Etihad vivirá algo más que un cierre de temporada. Será la última función de un entrenador que ha marcado una época, el último acto de una relación que ha redefinido lo que puede llegar a ser un club de fútbol moderno.

Después de diez años, títulos, récords y una identidad futbolística inconfundible, la pregunta ya no es qué ha hecho Guardiola por el Manchester City. La verdadera incógnita es otra: cómo será el City el día después de Pep.

Pep Guardiola pone fin a su era en el Manchester City