Teddy Sheringham sobre Cristiano Ronaldo: ¿Jugará hasta los 50 años?
Teddy Sheringham mira a Cristiano Ronaldo y no ve a un futbolista en la recta final. Ve un competidor obsesivo, un cuerpo afinado al límite y una cabeza que todavía vive para el gol. Tanto, que el exdelantero inglés se atreve con una frontera que suena a ciencia ficción: Ronaldo jugando hasta los 50 años.
En declaraciones a BOYLE Sports, Sheringham no dudó al imaginar al portugués estirando su carrera hasta un punto inédito para una superestrella ofensiva. “¿Podría Cristiano Ronaldo jugar hasta los 50 a este ritmo? No me sorprendería cuando ves su cuerpo con 41 años. Sigue en plena forma”, afirmó. Y recordó un detalle clave: el luso lleva más de una década con su propio equipo de preparación física, diseñado para mantenerlo “en el mejor estado posible”.
No es un tópico. La vida de Ronaldo gira desde hace años alrededor de su cuerpo: dietas estrictas, sesiones de crioterapia, entrenamientos personalizados y una disciplina casi militar. Mientras la mayoría de los jugadores cuelgan las botas a mediados de la treintena, el cinco veces ganador del Balón de Oro se prepara para liderar de nuevo a Portugal rumbo al Mundial de 2026 en Norteamérica. Un escenario que encaja con su ambición de desafiar el calendario y la biología.
Un goleador fuera de Europa, pero lejos del retiro
Sheringham está convencido de que el contexto actual ayuda. Ronaldo compite en la Saudi Pro League con Al-Nassr, un entorno menos exigente que las grandes ligas europeas, pero donde su figura sigue pesando como siempre. “Estoy seguro de que todavía ama lo que hace y está jugando en una liga que obviamente no es tan fuerte como otras competiciones del mundo, pero si sigues marcando goles y la gente quiere que juegues, ¿por qué no continuar?”, explicó el exinternacional inglés.
La frase que mejor resume su visión llega justo después: “Tiene un aire de invencibilidad a su alrededor, y tiene el cuerpo y la condición física, así que creo que todavía nos quedan muchos años de Ronaldo”. No es una concesión romántica. Es la lectura de alguien que también estiró su carrera, aunque a otro nivel, y sabe lo que significa levantarse cada día con dolores para seguir entrenando. Sheringham lo subraya: a esas edades, lo más duro ya no es el rival, es la rutina.
Lo que sí descarta de plano es un último baile en la élite europea. Ni siquiera el regreso de José Mourinho al banquillo de Real Madrid le hace imaginar un reencuentro con el portugués en el Santiago Bernabéu. “¿Puedo ver a Cristiano Ronaldo volviendo al Real Madrid para jugar otra vez con Jose Mourinho? Definitivamente no. No volverá a Europa”, sentenció. Para Sheringham, el capítulo europeo de Ronaldo —tras dominar en Inglaterra, España e Italia— está cerrado con tinta indeleble.
El posible último escenario: Estados Unidos
Si Ronaldo decide cambiar de escenario antes de colgar las botas, Sheringham ve un destino que encaja con la dimensión global del portugués: Estados Unidos. El salto a la MLS, donde ya brilla Lionel Messi, sería un terremoto para el fútbol en Norteamérica y un nuevo escaparate para la marca Ronaldo.
“Podría ir a América si quiere experimentar algo distinto. Se puede ver esa posibilidad, y sin duda haría brillar la MLS como nadie más puede”, apuntó Sheringham. La idea de ver a las dos grandes figuras de esta era compartiendo los últimos compases de sus carreras en el mismo país dispararía la atención sobre una liga en pleno crecimiento.
El propio exdelantero inglés deja la puerta abierta a que la decisión final de Ronaldo no tenga tanto que ver con el dinero o el nivel competitivo, sino con su vida después del fútbol: “Quizá todo se reduzca a lo que él quiera hacer una vez que finalmente se retire”. Un matiz importante en un jugador que ha construido su carrera a base de controlarlo todo: desde cada comida hasta cada minuto de descanso.
Portugal, el presente… y un futuro que desafía la lógica
Mientras tanto, el presente es claro: seguir marcando diferencias en Arabia Saudí y perseguir otro gran torneo con su selección. Portugal arranca su camino hacia el Mundial de 2026 con su debut ante DR Congo en el Grupo K, con Ronaldo aún como referencia ofensiva y emocional.
Lo que hace unos años habría sonado a exageración —un delantero de élite compitiendo más allá de los 40 con aspiraciones reales de seguir varios años más— hoy ya no se descarta cuando se habla de Ronaldo. Sheringham, que conoce el desgaste de una carrera larga, lo ve posible. El resto del mundo del fútbol, entre la incredulidad y la admiración, se hace otra pregunta: ¿hasta dónde está dispuesto a llevar su propia leyenda el portugués?





