Tuchel defiende su estrategia con laterales a pesar de la baja de Reece James
Thomas Tuchel no se mueve un centímetro. A dos días de cerrar la fase de grupos del Mundial ante Panamá, el seleccionador de Inglaterra pierde a Reece James… y, lejos de arrepentirse de su lista corta de laterales, la reivindica.
El técnico confirmó que el lateral del Chelsea no ha viajado desde la base en Kansas City hasta New Jersey para el último partido del Grupo L, el sábado a las 22:00 BST. James se quedó atrás, frenado por un problema en los isquiotibiales que saltó tras el 0-0 frente a Ghana.
Los médicos de la selección le exploraron después de que el jugador se quejara de molestias, y el diagnóstico ha encendido todas las alarmas. Tuchel, sin embargo, insiste en ver el vaso medio lleno: asegura que el defensor aún tiene opciones de reaparecer en un hipotético cruce de octavos la próxima semana.
Una lista al límite
La lesión de James, unida al problema de gemelo que obligó a Tino Livramento a abandonar la concentración y regresar a casa, ha puesto el foco directamente sobre una decisión de alto riesgo: acudir al Mundial con solo tres laterales puros.
En la lista definitiva, los únicos especialistas de banda eran Djed Spence, James y Livramento. Nada más.
Nico O’Reilly está en el grupo y ha jugado como lateral zurdo en el Manchester City, pero su formación en el Etihad se dio como centrocampista. Dan Burn conoce también esa demarcación, aunque su etiqueta natural es la de central. En la derecha, las alternativas pasan por reconvertir a Spence o tirar de centrales como Jarell Quansah y Ezri Konsa.
Pese a ese panorama, Tuchel no duda: “Sí, estoy contento con mis opciones en el lateral derecho. Yo he seleccionado al equipo, así que estoy muy satisfecho con todo: con las características de los jugadores y con los puntos fuertes que nos aportan”.
La frase suena casi a declaración de principios. El alemán asume el riesgo y lo convierte en relato de torneo: “Nos encantaría tener a todos los jugadores clave disponibles, claro. Cuando no es posible, encontramos soluciones, es lo que hacemos. Es un torneo, seguimos adelante”.
James, otra vez en la cuerda floja
La apuesta tiene un matiz incómodo. Ni James ni Livramento llegan con un historial limpio en el apartado físico. Los dos arrastran una trayectoria plagada de contratiempos, y su inclusión conjunta en la lista ya generó dudas en el entorno de la selección. Hoy, esas dudas se han transformado en debate abierto.
Tuchel, no obstante, mantiene la fe en que James volverá a vestirse de corto en este Mundial si Inglaterra avanza. “Es un problema menor en los isquiotibiales, no ha podido entrenar los últimos dos días”, explicó el seleccionador.
El plan ya está en marcha: “Está ahora en un programa acelerado de rehabilitación y vamos día a día, partido a partido, pero creemos firmemente que estará disponible durante el torneo”.
La palabra clave es “acelerado”. El cuerpo técnico pisa el acelerador con un futbolista que ya conoce bien la línea fina entre llegar justo y romperse. Cada sesión cuenta, cada gesto en el entrenamiento será observado al detalle.
Buenas noticias para Saka, Rice y Anderson
No todo son sombras en la enfermería inglesa. Tuchel sí podrá contar ante Panamá con tres piezas esenciales para su plan: Bukayo Saka, Declan Rice y Elliot Anderson.
Rice, con molestias en el gemelo, y Anderson, tocado en el glúteo, se ausentaron de la sesión del jueves, pero regresaron al trabajo colectivo el viernes y han recibido luz verde.
La mejor noticia, sin embargo, tiene nombre propio: Bukayo Saka. El atacante, lastrado por una tendinitis crónica en el tendón de Aquiles, había arrancado el Mundial con cautela, saliendo desde el banquillo en los dos primeros encuentros. El seleccionador confirmó que ya está listo para ser titular.
Con James fuera del viaje y la estructura defensiva sometida a prueba, la presencia de Saka, Rice y Anderson alivia la presión y devuelve pólvora y control a un equipo que aún no ha mostrado su mejor versión.
La apuesta de Tuchel por una defensa corta y versátil entra ahora en su examen más serio. Si Inglaterra avanza y recupera a James, el técnico podrá reivindicar su plan como calculado y eficaz. Si las bajas se acumulan, la pregunta será inevitable: ¿arriesgó demasiado con tan pocos laterales para un Mundial tan largo?





