Achraf Hakimi a juicio por violación mientras lidera a Marruecos en el Mundial
Achraf Hakimi vive dos realidades que chocan de frente. Capitán de Marruecos, referente de un equipo que sueña con repetir la gesta de 2022, y al mismo tiempo protagonista de un caso judicial de enorme peso en Francia. La fiscalía francesa ha confirmado que el lateral de Paris St-Germain será juzgado por violación.
La acusación parte de una mujer que sostiene que Hakimi la violó en su domicilio, en la región parisina, en 2023, cuando ella tenía 24 años. La fiscalía de Nanterre, en el oeste de París, abrió una investigación preliminar en marzo de ese año. Desde entonces, el caso no ha dejado de avanzar.
Un juez de instrucción ordenó la celebración de un juicio con fecha fijada para febrero de 2026. Medios franceses informan de que el jugador, de 27 años, intentó sin éxito que el proceso fuese archivado, recurriendo la decisión sin lograr que el caso se cerrara.
Hakimi ha negado de forma constante las acusaciones. En las últimas horas, ha roto el silencio con un mensaje contundente en redes sociales, justo en la antesala del segundo partido de Marruecos en el Mundial, este viernes ante Escocia (23:00 BST).
"El sistema judicial me miró a los ojos y me dijo: ‘Si no fueras famoso, nunca habría habido caso’", escribió el defensa. "Elegí permanecer en silencio durante años. Creí que mantener mi dignidad, tener paciencia y confiar en la justicia permitiría que se tomaran las decisiones correctas. Hoy se cuenta una historia que no es la mía, a costa de mi familia, de mi vida y, sobre todo, de la verdad. A veces siento que me he convertido en un blanco fácil. He estado esperando este juicio desde el primer día. Y ahora lo espero con ansias. Por fin podré hablar".
Del otro lado, la acusación también ha reaccionado a la decisión judicial. La abogada de la denunciante, Rachel-Flore Pardo, difundió un comunicado en el que subrayó el impacto de este paso en el procedimiento.
Según su declaración, tras más de tres años de proceso, su clienta —que considera haberse visto difamada y "arrastrada por el barro" por la defensa de Hakimi— recibe la noticia con alivio y esperanza. Alivio, porque entiende que la justicia la ha escuchado y le reconoce el derecho a un juicio. Esperanza, porque confía en que el proceso sirva para otras mujeres y contribuya a erosionar lo que describe como un muro de negación e impunidad en torno a la violencia sexual, también en el fútbol masculino.
Por ahora, no hay fecha concreta para el inicio del juicio. El calendario judicial se mueve a otro ritmo, muy distinto al del balón.
Mundial, fronteras y un futuro incierto
Mientras tanto, Hakimi sigue en el escaparate más grande del fútbol. Marruecos disputa toda su fase de grupos del Mundial en Estados Unidos, donde el combinado norteafricano está concentrado. Sobre el césped, el lateral suma 97 internacionalidades desde su debut con la selección en 2016, cuando apenas tenía 17 años. Fue pieza clave del histórico equipo que alcanzó las semifinales del Mundial 2022, la primera selección africana en lograrlo.
Sin embargo, el torneo actual se juega a tres bandas: Estados Unidos, Canadá y México comparten la organización hasta los cuartos de final, que se celebrarán exclusivamente en suelo estadounidense. Y ahí entra en juego otra derivada del caso.
Si Marruecos avanza a las rondas eliminatorias y le toca jugar en Canadá o México, Hakimi podría tener problemas para entrar en esos países. Las autoridades canadienses, por ejemplo, especifican en su propia normativa que pueden denegar la entrada a cualquier persona que haya "cometido o sido condenada por un delito". El caso del lateral marroquí aún no ha sido juzgado, pero la mera existencia de un proceso por violación ya abre interrogantes.
El precedente más reciente lo ofrece Ghana. La semana pasada, Thomas Partey se quedó fuera del debut de su selección ante Panamá tras serle denegada la entrada a Canadá, uno de los coanfitriones del Mundial. El centrocampista, de 32 años, se ha declarado no culpable de siete cargos de violación y uno de agresión sexual, derivados de denuncias presentadas por cuatro mujeres por hechos ocurridos entre 2020 y 2022. Su juicio está previsto para el próximo año.
En el caso de Hakimi, cualquier desplazamiento fuera de Estados Unidos durante el torneo podría convertirse en un asunto diplomático y jurídico, más allá de lo puramente deportivo.
Entre los títulos y el banquillo de los acusados
En el plano de clubes, la trayectoria del lateral marroquí ha sido fulgurante. Formado en la élite europea, llegó a Paris St-Germain procedente de Inter Milan en 2021. Desde entonces ha levantado 13 títulos con el club parisino, incluidos dos Champions League consecutivas en las dos últimas temporadas, que consolidaron su estatus en la élite mundial.
Ese palmarés contrasta con la sombra que proyecta el caso judicial. La imagen de Hakimi levantando trofeos con Paris St-Germain y liderando a su selección choca con la de un futbolista que, salvo giro inesperado, se sentará en el banquillo de los acusados en 2026.
Entre tanto, el lateral seguirá compitiendo en el mayor escaparate del fútbol, bajo la presión de un proceso penal que ya no se puede esquivar. El Mundial avanza, los focos apuntan al césped, pero la siguiente gran cita de Hakimi podría no ser un estadio, sino una sala de tribunal en Nanterre.





