El Arsenal y su ambición en el mercado tras Budapest
El Arsenal vive en presente. Hay una final de Champions League contra PSG en Budapest y nada puede distraer a un vestuario que acaba de coronarse campeón de la Premier League. Sin embargo, en los despachos ya se dibuja el próximo paso: sostener el título en Inglaterra y dar un salto definitivo en Europa exige un verano agresivo en el mercado.
Josh Kroenke ya lo dejó claro. El club no se dormirá tras levantar el trofeo.
Kroenke avisa: el campeón no se conforma
En declaraciones a NBC Sports, el dirigente fue directo al hablar del plan para el verano: el trabajo no se detiene, y el Arsenal sabe que el resto de gigantes ya se mueve para destronar al campeón. La hoja de ruta incluye mejorar “en diferentes áreas, dentro y fuera del campo”, con la vista puesta en una ventana condicionada por un Mundial que se disputará en Norteamérica, casi en casa para el propietario.
El mensaje es inequívoco: habrá inversión. La cuestión es dónde y en quién.
El caso Julián Álvarez se aleja del Emirates
Una de las grandes oportunidades que el Arsenal había explorado empieza a desvanecerse. Julián Álvarez, delantero de Atlético de Madrid y objetivo prioritario para Andrea Berta, se inclina claramente por otro camino: Barcelona.
Fuentes implicadas en la operación han confirmado que el argentino sólo contempla vestir de azulgrana, pese al interés firme del Arsenal y de PSG. Ya se ha presentado una oferta formal a Atlético, rechazada de inicio, pero el jugador ha comunicado su deseo de marcharse al club catalán.
Diego Simeone y la directiva rojiblanca no regalarán la salida. Habrá pulso por la cifra final. Pero cuesta imaginar al Arsenal remontando una carrera en la que el futbolista ya ha elegido destino. Campeón de dos Premier League con Manchester City, conocedor del fútbol inglés y con raíces sudamericanas, el magnetismo de Barcelona resulta evidente para él.
Para el Arsenal, eso significa una cosa: tocará mirar a otra parte.
Kroupi, deseo caro en Bournemouth
Otro nombre que gusta en el Emirates es Eli Junior Kroupi. El delantero de Bournemouth ha firmado una temporada de irrupción fulgurante: 13 goles en la élite en su primer curso con los Cherries, registro que ha llamado la atención de varios grandes de la Premier League, entre ellos el propio Arsenal y también Manchester City.
Pero aquí el muro es distinto. Desde Bournemouth han sido tajantes: no venderán este verano. El club se prepara para su primera participación europea y no tiene necesidad económica de desprenderse de su joya. Quieren construir alrededor de Kroupi, de Rayan y de Alex Scott, a quien acaban de ofrecer un nuevo contrato.
La postura es firme, aunque todos en la Premier saben que existe un precio teórico. Sacar a Kroupi del Vitality Stadium implicaría una inversión gigantesca, que podría alcanzar los 85 millones de libras. Una cifra que obliga a cualquier pretendiente a pensárselo dos veces.
En el caso del Arsenal, todo apunta a que la dirección deportiva deberá girar hacia otros perfiles. Y hay un matiz clave: en el club no consideran imprescindible fichar un nuevo ‘9’ este verano. Si surge la oportunidad perfecta, irán a por ella. Si no, reforzarán otras zonas.
Un extremo zurdo en el punto de mira
En la pizarra de necesidades, el extremo izquierdo ocupa un lugar destacado. Y ahí aparece un nombre que el Arsenal tendrá muy cerca en Budapest: Bradley Barcola, del PSG.
El francés es muy apreciado por la cúpula deportiva gunner, que ve en él un perfil capaz de abrir el campo, desbordar y ofrecer variantes ofensivas a un equipo que ya domina los partidos, pero que busca todavía más colmillo en los duelos grandes. No hay negociación avanzada, pero el interés es real y encaja con la idea de elevar el nivel de las bandas.
Medio campo y lateral derecho, otras zonas calientes
El plan de verano no se limita a la delantera ni a la banda izquierda. El Arsenal también estudia movimientos en el centro del campo, donde la exigencia de competir por todos los títulos obliga a tener una rotación más profunda y versátil. El objetivo: mantener la intensidad de la Premier y, al mismo tiempo, sostener el ritmo en la Champions.
También se contempla acudir al mercado para reforzar el lateral derecho. No se trata de una urgencia desesperada, pero sí de un área en la que el cuerpo técnico cree que puede ganar alternativas tácticas y consistencia.
Un campeón obligado a acelerar tras la final
Hasta que ruede el balón en Budapest, todo esto se mantiene en segundo plano. La temporada puede cerrarse con un doblete histórico: Premier League y Champions League. Después, muchos de los protagonistas volarán hacia el Mundial en Norteamérica, lo que comprimirá el margen de maniobra en los despachos.
Ahí entra en juego lo que ya ha anticipado Kroenke: el trabajo está adelantado, las conversaciones internas sobre posiciones a reforzar ya se han producido y el Arsenal no quiere llegar tarde a un mercado en el que otros gigantes ya se mueven.
Julián Álvarez parece perdido para el Emirates. Eli Junior Kroupi, blindado por ahora en Bournemouth. Bradley Barcola, una tentación que el Arsenal tendrá delante, en la final, con el trofeo más grande de Europa en juego.
La pregunta es sencilla y brutal: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar el campeón de la Premier para seguir siéndolo cuando el mercado eche a rodar de verdad?






