Barcelona persigue a Julián Álvarez: Atlético exige 150 millones
El interés del Barcelona por Julián Álvarez sigue encendido. No es un tanteo, es una apuesta seria. Pero al otro lado de la mesa, el Atlético de Madrid ha respondido con un mensaje tan simple como contundente: 150 millones de euros. Al contado. O nada.
Según informa SPORT, el club rojiblanco está dispuesto a sentarse a negociar con el Barça, pero solo bajo unas condiciones tan rígidas que rozan el disuasorio. Nada de trueques, nada de fórmulas imaginativas, nada de pagos aplazados. Dinero fresco y entero.
Un precio de salida que suena a blindaje
Oficialmente, el Atlético se ha mostrado reacio a vender a Julián Álvarez este verano. Sin embargo, la situación ha cambiado de matiz desde que el delantero trasladó su deseo de afrontar un nuevo reto. Ese gesto del jugador ha añadido presión interna en el Metropolitano, en plena fase clave del mercado.
El club lo ha asumido, pero no está dispuesto a ceder terreno. Su postura es clara: solo escuchará ofertas que alcancen los 150 millones de euros en efectivo. Sin plazos, sin tramos, sin diferir ni un céntimo.
El mensaje al Barcelona también incluye un portazo a cualquier intento de incluir jugadores en la operación. Propuestas que involucren a Ferran Torres, Marc Casadó u otros nombres que Deco pudiera ofrecer como moneda de cambio han sido descartadas de raíz.
El Atlético no quiere negociar una operación compleja. Quiere una venta pura. Y, si no se alcanza esa cifra, está preparado para mantener al jugador, pese a su deseo de salir.
Deco insiste, pero las cifras no cuadran
En Barcelona, el interés por Julián Álvarez no se ha enfriado pese al listón económico casi prohibitivo. Deco mantiene abiertos los canales con el entorno del jugador y trabaja con intermediarios que intentan rebajar la tensión entre los dos clubes.
Mientras tanto, en los despachos del Barça la prioridad inmediata es otra: cerrar salidas antes del 30 de junio. El objetivo es mejorar la situación financiera, aliviar masa salarial y ganar margen en el fair play económico.
Sin ese paso previo, pensar en una operación de 150 millones es poco menos que una quimera. La distancia entre lo que pide el Atlético y lo que hoy puede asumir el Barcelona es enorme.
Una puerta casi cerrada… pero no del todo
A día de hoy, las exigencias rojiblancas hacen que un acuerdo parezca muy complicado a corto plazo. El muro económico es evidente y la postura del Atlético, inflexible.
Sin embargo, hay un detalle que mantiene viva la historia: la voluntad de Julián Álvarez de vestir de azulgrana. Mientras el jugador siga mirando a Barcelona, por pequeña que sea la rendija, el Barça seguirá intentando colarse por ella. La cuestión es si el mercado, el tiempo y las cuentas del club catalán le permitirán, alguna vez, empujar esa puerta de 150 millones.





