Brasil avanza a octavos: Gabriel Magalhaes brilla en defensa
Gabriel Magalhaes no apareció en la portada del marcador, pero fue el dueño silencioso de la noche. Noventa minutos completos, segunda portería a cero consecutiva y una autoridad defensiva que sostuvo a un Brasil que ya mira a las rondas eliminatorias del World Cup tras un contundente 3-0 sobre Escocia.
El equipo de Carlo Ancelotti llegaba lanzado después del 3-0 a Haití. El objetivo era claro: ganar para asegurar el primer puesto del Grupo C. Nada de especular. Y el plan se notó desde el primer minuto.
Vinicius abre el camino
El partido se rompió pronto, y no por una genialidad, sino por un error grosero. Scott McKenna falló en la salida, regaló la pelota a Rayan, del Bournemouth, y el atacante no dudó. Pase raso, sencillo, medido. Al otro lado esperaba Vinicius Junior, que solo tuvo que empujarla. Gol fácil, pero letal. Brasil ya mandaba.
Con el 1-0, la ‘Seleção’ se asentó. Gabriel Magalhaes dominó el área, firme por arriba, contundente al corte, sin dejar respirar a los delanteros escoceses. Cada balón dividido parecía suyo. Cada centro, una invitación rechazada.
Escocia aguantaba como podía, pero el castigo antes del descanso terminó de desnudar sus debilidades. En el añadido de la primera parte, Bruno Guimaraes encontró espacio en la derecha y colgó un centro perfecto al segundo palo. Allí apareció de nuevo Vinicius, esta vez en modo depredador aéreo, para cabecear el 2-0. Dos zarpazos, mismo verdugo.
Escocia se abre, Brasil sentencia
Con dos goles en contra, Escocia se vio obligada a cambiar el guion. Buscó reacción, metió piernas frescas y tiró de orgullo. La entrada del ex Gunner Kieran Tierney fue una declaración de intenciones: subir líneas, atacar por fuera, intentar incomodar a una zaga que hasta entonces había vivido relativamente tranquila.
Pero el muro brasileño, con Gabriel al mando, no se agrietó. Cada intento escocés chocaba contra un bloque ordenado, agresivo y muy seguro en los duelos. Cuando Escocia empezó a creer que podía meterse en el partido, llegó el golpe definitivo.
En el minuto 60, Brasil aceleró otra vez. Una jugada trabajada, llegada al área y Matheus Cunha, oportunista, apareció para empujar el tercero. Otro remate sencillo, otra estocada. Con el 3-0, el partido dejó de ser una batalla y se convirtió en gestión de esfuerzos.
Seis minutos más tarde, Ancelotti movió el banquillo y dio entrada a Gabriel Martinelli para el tramo final. Media hora para el atacante del Arsenal, mientras Brasil ya saboreaba el liderato del grupo, asegurado por diferencia de goles.
Camino trazado: Japón en el horizonte
El primer puesto del Grupo C coloca a Brasil frente al segundo del Grupo F, plaza que en este momento pertenece a Japón. El cruce se disputará el lunes 29 de junio, a las 18:00, hora del Reino Unido. Rival incómodo, intenso, con un viejo conocido para la afición del Arsenal: Takehiro Tomiyasu, que ha sido titular en estos World Cup.
El destino de Brasil quedará más claro esta noche en el Dallas Stadium, donde Japón se mide a la Suecia de Viktor Gyokeres. El ganador de ese duelo apunta a ser el adversario de la ‘Seleção’ en el primer gran examen a vida o muerte.
Duelo de Gunners en Estados Unidos
La jornada mundialista todavía guarda otro foco de atención con acento de Arsenal. En el New York New Jersey Stadium, Kai Havertz y Piero Hincapié se verán las caras en un choque con intereses muy distintos.
La Ecuador de Piero llega con solo un punto tras dos partidos. Necesita ganar sí o sí para soñar con el pase a los octavos de final. No le vale otra cosa. Al otro lado, la Alemania de Kai afronta el encuentro con mucha más calma: ya tiene asegurado el liderato del Grupo E antes de que ruede el balón a las 21:00, hora del Reino Unido.
Mientras unos se juegan la supervivencia y otros afinan detalles para lo que viene, Gabriel Magalhaes y Brasil ya han lanzado su mensaje: la defensa responde, el ataque castiga y el camino hacia la gloria está abierto. Ahora falta ver quién se atreve a cerrárselo.






