Cole Palmer se desconecta en Ibiza tras su ausencia en el Mundial
Cole Palmer busca aire lejos del césped tras su sorprendente ausencia en la lista de Inglaterra para el Mundial. El talentoso jugador de Chelsea, uno de los nombres más comentados tras el anuncio de Thomas Tuchel, eligió Ibiza para desconectar del golpe deportivo que le ha dejado fuera del torneo en Estados Unidos.
El miércoles por la noche, Palmer fue visto en Ocean Beach, uno de los puntos más concurridos de la isla, rodeado de amigos y en un ambiente claramente distendido. Entre el grupo se encontraba la exconcursante de Love Island Megan Moore, que se unió a la salida junto a varias amigas.
Según testigos presentes en el local, el atacante de 24 años se mostró desinhibido, sociable y muy integrado en la fiesta. Lo describen como “el alma de la noche”, siempre rodeado de gente y con un flujo constante de conversaciones y risas. Megan Moore y Palmer compartieron varios momentos de complicidad; les une, entre otros lazos, el hecho de que una prima de ella gestione las redes sociales del futbolista.
El grupo llegó a primera hora de la tarde y se marchó alrededor de las 23.00, tras varias horas de música, copas y ambiente de vacaciones. Quienes presenciaron la escena hablan de una noche intensa, con un ritmo alto de consumo de alcohol y un Palmer claramente decidido a dejar a un lado, al menos por unas horas, el ruido que ha generado su ausencia de la selección.
La decisión de Tuchel de prescindir de Palmer para el Mundial ha sido una de las grandes polémicas en torno a la convocatoria inglesa. Su exclusión ha sorprendido a analistas, aficionados y exjugadores. Entre ellos, su ídolo de infancia, Wayne Rooney, que reconoció públicamente su sorpresa ante la no inclusión de un futbolista capaz de decidir partidos con destellos de calidad.
Fuentes cercanas al jugador explican que la noticia le golpeó con fuerza, en una línea similar a lo que han vivido otros descartados ilustres como Harry Maguire o Phil Foden. Representar a su país en un Mundial era un objetivo prioritario, y la decepción fue inmediata. De ahí que, casi al instante, optara por alejarse unos días del foco mediático y viajar de forma discreta con su pareja, la influencer Olivia Holder, para tratar de recomponer el ánimo.
El plan es sencillo: parar, respirar y volver. Disfrutar de un paréntesis antes de regresar a la rutina de entrenamiento con Chelsea y afrontar el tramo siguiente de su carrera con la mente despejada.
Palmer no es el único internacional inglés que ha elegido cambiar de escenario tras quedarse fuera. Foden pasa el parón junto a su pareja de larga duración, Rebecca Cooke, y sus hijos, mientras que Harry Maguire se prepara para un papel muy distinto al que imaginaba para este verano. El central de Manchester United se encamina hacia la labor de analista: se espera que participe como invitado en “The Rest is Football”, el popular formato de Gary Lineker, Alan Shearer y Micah Richards, que se transformará en programa televisivo y se emitirá diariamente durante el torneo a través de Netflix.
Mientras algunos se refugian en la familia y otros se reinventan frente a las cámaras, Palmer elige el ruido de la música y el anonimato relativo de una noche en Ibiza para digerir el trago. La pregunta es cuánto tardará en transformar esa frustración en combustible competitivo cuando vuelva a pisar el césped con Chelsea. Porque su respuesta, más que cualquier fiesta, marcará el siguiente capítulo de su historia con Inglaterra.






