Ivan Fresneda: del olvido al interés del Arsenal
Durante un tiempo, Ivan Fresneda fue poco más que una nota a pie de página en el proyecto de Ruben Amorim en Sporting. Un fichaje de futuro que no terminaba de encajar, un talento aparcado en el banquillo mientras el equipo miraba hacia otros lados. Hoy, el mismo jugador se ha convertido en pieza clave en Lisboa y en objetivo de mercado para clubes del calibre de Arsenal y Real Madrid.
Un giro radical en apenas año y medio.
De apuesta discreta a hombre imprescindible
Fresneda llegó a Sporting procedente de Real Valladolid por unas 10 millones de libras, con el sello formativo de Real Madrid y la etiqueta de internacional en categorías inferiores de España. El contexto invitaba al optimismo. La realidad fue mucho más áspera.
Con Amorim en el banquillo, el lateral derecho apenas disputó 16 partidos en 18 meses. Una lesión de hombro que le tuvo dos meses fuera no ayudó, pero el problema de fondo iba más allá del físico. En el sistema del técnico portugués, los carrileros debían ser profundos, agresivos en campo rival, casi extremos. El perfil de Fresneda no terminaba de casar.
Desde Portugal, el diario A Bola lo resume con crudeza: Amorim no supo encontrar en él lo que sí ha visto su sucesor, Rui Borges. El club, de hecho, llegó a abrir conversaciones con Como para una posible salida. En ese momento, el futuro del defensa parecía escrito… y no precisamente en verde y blanco.
Rui Borges cambia el guion
Todo se rompió cuando Amorim dejó Lisboa para aceptar el reto de Manchester United. Sporting se reordenó, Rui Borges tomó el mando y Fresneda, de repente, encontró aire. Y minutos. Muchos minutos.
Bajo la batuta de Borges, el lateral ha acumulado ya 63 apariciones, un salto brutal respecto a su etapa anterior. La confianza del técnico ha servido de trampolín también a nivel internacional: el defensa sumó cuatro partidos con la selección sub-21 de España la pasada temporada, rompiendo una ausencia de dos años con su país.
No ha explotado como un lateral de cifras deslumbrantes: a lo largo de su carrera en clubes solo registra cuatro goles y cuatro asistencias. Pero ese no es su terreno de caza. Su valor está en otro lado.
Un lateral para defender, no para el escaparate de estadísticas
Lo que hoy seduce a Arsenal y vuelve a llamar la atención de Real Madrid no son números, sino comportamientos. A Bola destaca su capacidad para leer el juego, su rigor táctico, su agresividad bien medida y una concentración que le permite corregir, cerrar espacios y ganar duelos.
Es un lateral más de contención que de fuegos artificiales. Más de anticipar que de desbordar. En un fútbol obsesionado con los laterales goleadores, Fresneda emerge como un perfil casi clásico: primero defender, luego todo lo demás.
En Sporting lo ven ahora como “indispensable” y pieza central de los planes a largo plazo del club. Un contraste brutal con el periodo en el que la entidad estaba dispuesta a escuchar ofertas y explorar su salida.
Desde Portugal hablan de un jugador que parecía “condenado al olvido” y que ha logrado “reescribir su propio destino”, un giro que el medio describe como “digno de un guion cinematográfico”. No es una exageración: de transferible a innegociable en cuestión de meses.
Arsenal y el recuerdo del Madrid
En este nuevo escenario aparece Arsenal. El club londinense, siempre atento al mercado de laterales jóvenes con margen de crecimiento, figura entre los equipos interesados en el defensa de 21 años. Su perfil encaja con una Premier League que exige intensidad, disciplina táctica y fiabilidad en los duelos individuales.
Real Madrid, que ya conoce bien al jugador por su pasado en la cantera, también está al tanto de su evolución. No se trata de un regreso inminente ni de una operación avanzada, pero su nombre vuelve a sonar en los despachos que un día le vieron crecer.
Para Sporting, el escenario ha cambiado por completo: de intentar colocar a un jugador que no terminaba de cuajar a blindar a un activo que el propio club considera ahora estratégico.
Mientras tanto, Amorim cambia de escenario
La ironía del fútbol se completa en Italia. El que pudo salir rumbo a Como sigue en Lisboa. El que se ha ido es Amorim, que ha dado el salto a AC Milan para reemplazar a Massimiliano Allegri en San Siro tras una temporada sin clasificación para la Champions League.
El club lombardo presentó al técnico con palabras de máximo elogio. En su comunicado oficial, Milan subrayó que, a lo largo de su carrera, Amorim ha desarrollado “un enfoque táctico moderno y dominante, con perfiles de jugador claros y un fuerte diseño organizativo que desarrolla a los jóvenes y maximiza su potencial”.
Gerry Cardinale, socio director de RedBird Capital Partners, grupo propietario mayoritario de Milan, fue aún más directo: “Llevamos años siguiendo a Ruben, y su etapa en Sporting es extremadamente impresionante y refleja el estilo de juego que buscamos. Es uno de los entrenadores más preparados e innovadores de la nueva generación europea: joven, ambicioso y con una identidad futbolística moderna definida por dominar los partidos con balón, un sistema de presión actual y un enfoque táctico claro”.
Cardinale destacó también su apuesta por “un fútbol de ataque con presión alta y transiciones rápidas que permiten marcar más goles”, y recalcó que su filosofía encaja “a la perfección” con la visión del club, subrayando su capacidad para liderar y desarrollar jugadores.
Mientras Amorim intenta trasladar ese modelo a San Siro, uno de los futbolistas que no terminó de encajar en su Sporting se ha convertido en símbolo de la nueva era de Rui Borges.
Y ahora la pregunta es otra: ¿cuánto tiempo podrá Sporting retener a un lateral que, desde el silencio y la defensa, se ha ganado un sitio en la agenda de los gigantes?





