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Liverpool pierde a Konaté y busca su reemplazo en el mercado

Ibrahima Konaté se marcha. Sin acuerdo para renovar, el central francés abandonará Liverpool cuando expire su contrato y dejará un vacío enorme junto a Virgil van Dijk, justo en el corazón de la defensa que debía sostener la nueva era en Anfield.

No es un caso aislado. Tras las salidas de Andy Robertson y Mohamed Salah este verano, y la marcha de Trent Alexander-Arnold al Real Madrid el año pasado, el balance económico es demoledor: apenas 10 millones de libras por cuatro de los futbolistas más influyentes del club en la última década. Deportivamente, el golpe es todavía mayor.

En un mercado donde los centrales de élite se pagan a precio de oro, Richard Hughes, Arne Slot y el equipo de captación de Liverpool no tienen demasiado margen para equivocarse. El sustituto de Konaté no es solo una pieza más: es la decisión que puede definir el techo competitivo del equipo en los próximos años.

Entre las opciones que asoman, cuatro nombres destacan por perfil, contexto y oportunidad.

Jan Paul van Hecke, el socio natural de Van Dijk

Jan Paul van Hecke encaja casi de manual. Central neerlandés de Brighton, ya ha sido vinculado a Liverpool desde su país a través de Voetbal International y reúne varios rasgos que seducen en Anfield.

Con Brighton ha jugado tanto en línea de tres como en defensa de cuatro. Esa versatilidad táctica es oro para un Liverpool que aún busca el encaje perfecto de la hornada de fichajes del pasado verano. Van Hecke se mueve con calma en salida de balón, está acostumbrado a equipos dominantes y suma producción ofensiva: tres goles y tres asistencias en la Premier League esta temporada.

Su perfil competitivo también dialoga bien con lo que pierde Liverpool. Konaté es especialista en atraer y aguantar el contacto bajo presión; el neerlandés presenta números muy similares en faltas recibidas por 90 minutos (1,21 frente a 1,19 del francés), un detalle clave para sobrevivir ante presiones altas. Sin balón, se muestra agresivo hacia adelante: está en el percentil 72 de centrales de la Premier en interceptaciones por 90 (1,32).

No domina el juego aéreo con la misma contundencia que Konaté, pese a sus 1,90 metros, pero al lado de Van Dijk y con el joven Jeremy Jacquet sumándose a la pretemporada, su encaje parece más complemento que problema.

Su situación contractual abre una ventana interesante. Entra en el último año de contrato con Brighton, lo que facilita la operación… y también enciende las alarmas de otros grandes. Tottenham ya ha sido vinculado al jugador en pleno intento de reconstrucción de Roberto De Zerbi, y Chelsea también vigila. Brighton, por su parte, espera ingresar alrededor de 50 millones de libras.

Hay otro matiz que juega a favor de Liverpool: la familiaridad. Van Hecke comparte vestuario con Van Dijk en la selección de Países Bajos y ha sido convocado para el Mundial por delante de centrales del calibre de Matthijs de Ligt o Stefan de Vrij. Se espera que tenga un papel importante junto al capitán de Liverpool en Norteamérica. Esa conexión, y el entendimiento ya construido, convierten al zaguero de Brighton en un candidato tan lógico como atractivo.

El problema es el calendario. Su participación en el Mundial obliga a Liverpool a decidir: o se mueve muy rápido, o espera a que termine el torneo con el riesgo de que la puja se encarezca.

Joachim Andersen, experiencia y músculo inmediato

Si la prioridad es minimizar riesgos y ganar fiabilidad desde el primer día, el nombre de Joachim Andersen aparece con fuerza. El danés, recordado por muchos aficionados de la Premier por sus puntos en FPL durante su etapa en Crystal Palace, se ha consolidado en Fulham como un central dominante por arriba, con buenas cifras en interceptaciones y despejes, y suficiente calidad con balón, aunque menos progresivo que Van Hecke.

Su perfil es distinto al del neerlandés, pero cubre otras carencias que deja Konaté. Andersen, apenas un centímetro más bajo que Van Hecke, acumula seis temporadas de experiencia en la Premier League y 49 internacionalidades con Dinamarca. Está en el top 10% de centrales de la liga inglesa en toques y duelos aéreos ganados. Es, en esencia, un especialista en gestionar el área propia.

Esa fortaleza le permitiría también relevar a Van Dijk en determinados tramos de la temporada. El capitán de Liverpool ha jugado más minutos que cualquier otro futbolista de 34 años este curso, y el equipo necesita darle descanso sin que el nivel competitivo se desplome.

Andersen llegó a Fulham por 30 millones de libras hace dos años y, dentro de este grupo de candidatos, apunta claramente a la opción más asequible. Con 29 años, ofrecería rendimiento inmediato sin bloquear la progresión de Jacquet o del joven Giovanni Leoni, dos proyectos de central que los datos aproximan mucho al perfil de Konaté.

Esa realidad abre otra vía: Liverpool podría apostar por un “puente”, un central de transición que sostenga el presente mientras madura la próxima generación. Si el club se decanta por esa fórmula, pocos nombres encajan mejor que Andersen.

El regreso imposible (o no tanto) de Jarell Quansah

La opción más sorprendente, y quizá la más incómoda para la dirección deportiva, se llama Jarell Quansah. Hace apenas un año, Liverpool lo vendió a Bayer Leverkusen por 35 millones de libras. Hoy, tras el desenlace del caso Konaté, aquella decisión se mira con otros ojos.

El canterano había mostrado personalidad y madurez en la última temporada de Jürgen Klopp, llegando a formar pareja con Van Dijk. Sin embargo, su confianza se resquebrajó durante el primer curso de Slot, especialmente después de ser sustituido al descanso en el debut del técnico neerlandés. De ahí, a la salida.

En Leverkusen, Quansah ha resurgido. Se ha consolidado como uno de los centrales jóvenes más destacados de Europa y ha sido convocado por Inglaterra para el Mundial de este verano. Los números avalan su crecimiento: solo fue regateado dos veces en toda la Bundesliga y firmó un 90,3% de acierto en el pase, con 0,55 regates exitosos por 90 minutos. Más seguridad, más atrevimiento, más jerarquía.

Liverpool, eso sí, se guardó una puerta de retorno. El acuerdo con Leverkusen incluye una cláusula de recompra escalonada y condiciones contractuales ya preacordadas. El club podría traerlo de vuelta este mismo verano por 69,4 millones de libras.

La cifra es alta, pero el contexto complica todavía más la operación. Según el medio alemán BILD, un regreso a Anfield sería más probable el próximo año, cuando la cláusula baje a 52 millones. Otro curso en Leverkusen, a la vista de su progresión, tampoco sería un drama para el jugador.

Lo que sí parece claro es que la venta de Quansah —probablemente el mejor central “puro” surgido de la academia desde Jamie Carragher— se ve ahora como una decisión, como mínimo, desconcertante. Recuperarlo implicaría admitir ese error… y pagar caro por ello.

Alessandro Bastoni, el golpe de efecto que no encaja del todo

Alessandro Bastoni es el nombre que dispara la imaginación de cualquier aficionado. Central de Inter, campeón, líder, zurdo, capaz de jugar también como lateral izquierdo. Un fichaje de impacto inmediato en el escaparate mundial.

Su perfil, sin embargo, encaja más como heredero de Van Dijk que como reemplazo directo de Konaté. Bastoni se siente cómodo en el costado izquierdo, lo que ayudaría a paliar la marcha de Robertson y la incógnita sobre el nivel de Kostas Tsimikas mientras Milos Kerkez termina de asentarse. Pero su estatus le situaría como titular indiscutible en el eje, obligando casi con seguridad a desplazar a Van Dijk hacia el lado derecho de la pareja de centrales.

Sobre el césped, sus números son de élite. En Serie A se sitúa en el top 10% de centrales en asistencias, pases completados y balones largos precisos, y en el top 5% en grandes ocasiones creadas, toques totales y xG concedido mientras está en el campo. Es un defensor que manda con y sin balón.

Hubo un momento esta temporada en el que su salida pareció más cercana que nunca. Tras su expulsión ante Bosnia y Herzegovina, que desencadenó la eliminación de Italia en la clasificación para el Mundial, Bastoni fue objeto de duras críticas. El clima alrededor del jugador se enrareció y los rumores se dispararon, con clubes como Barcelona atentos a la situación.

Sin embargo, el mensaje desde Milán ha sido contundente. El presidente de Inter, Giuseppe Marotta, declaró en DAZN, según recogió Goal, que Bastoni “no ha expresado en absoluto su deseo de marcharse”. Todo apunta a que seguirá en San Siro una temporada más.

Si en algún momento se abre una rendija, Liverpool tiene la obligación de asomarse. No es el perfil perfecto para tapar el agujero que deja Konaté, pero sí uno de esos futbolistas que cambian el nivel de una plantilla.

Entre la urgencia de reemplazar a su central derecho titular, la necesidad de proteger a Van Dijk y la apuesta por los jóvenes que vienen, Liverpool se encuentra ante una encrucijada delicada. El próximo paso en el mercado no será solo una corrección tras otra salida a coste cero: será una declaración de hacia dónde quiere ir el club en la era post-Klopp.

Liverpool pierde a Konaté y busca su reemplazo en el mercado