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Celtic y Hearts: Final de Liga Histórica en Escocia

Un penalti en el minuto 99 enciende una última jornada histórica en Escocia

Celtic se agarró al título en el último suspiro. Un penalti transformado en el noveno minuto del tiempo añadido selló el 3-2 ante Motherwell y convirtió un martes rutinario en una invitación a una final de liga de las que marcan época.

En Fir Park, el vigente campeón caminó al borde del abismo. Había remontado un 1-0 en contra para ponerse 2-1, pero Liam Gordon silenció a la afición visitante con el 2-2 en el minuto 85. En ese instante, el escenario era demoledor: para levantar el trofeo, Celtic iba a necesitar derrotar a Hearts por al menos tres goles en la última jornada para imponerse por goles marcados.

La presión, sin embargo, no quebró al campeón. Aguantó, insistió y encontró su salvavidas desde los once metros. Kelechi Iheanacho no tembló. Su lanzamiento en el descuento más agónico mantuvo vivo el sueño de un quinto título consecutivo y cambió por completo el guion del fin de semana.

Mientras tanto, en otro punto del país, Hearts cumplió con lo suyo. Victoria sólida por 3-0 ante Falkirk, tres puntos sin concesiones y un mensaje claro: el líder no piensa regalar nada. Con ese resultado, el conjunto de Edimburgo llegará al sábado con un punto de ventaja y con una ecuación sencilla: un empate en Celtic Park le basta para coronarse campeón.

El contraste no puede ser mayor. Hearts, a un paso de su primer título desde 1960. Celtic, cuatro veces campeón seguido, obligado a ganar en casa para retener el trono. Nada de cálculos enrevesados ya, nada de diferencias de goles: 90 minutos, uno contra otro, el líder contra el perseguidor, el trofeo esperando a pie de césped.

Hay algo más en juego que una liga. Hearts persigue un hito que Escocia no ve desde 1985, cuando Aberdeen rompió por última vez el duopolio de Celtic y Rangers. Casi cuatro décadas después, el club de Edimburgo se planta en Glasgow con la opción real de quebrar la hegemonía que ha definido una era.

Celtic, por su parte, ha pasado de rozar el desastre en Motherwell a verse a un solo triunfo de otra vuelta olímpica ante su gente. El penalti de Iheanacho no solo cambió un marcador; encendió una final anticipada. El sábado, Celtic Park no será solo un estadio. Será el escenario donde se decida si el poder cambia de manos o si el campeón vuelve a imponer su ley.