Guardiola sobre el título: “Depende de ellos”
El marcador dice 3-0, el ambiente en el Etihad habla de un campeón que no se rinde, pero Pep Guardiola no cambia el discurso: el título sigue en manos del Arsenal.
El Manchester City cumplió con su deber ante el Crystal Palace. Partido aplazado, partido resuelto. Un 3-0 cómodo en el resultado, no tanto en el arranque, en una noche en la que Guardiola movió el árbol pensando en la final de la FA Cup contra el Chelsea. Seis cambios de golpe. Erling Haaland, Jeremy Doku y Rayan Cherki, todos al banquillo. Rotación profunda en pleno esprint final.
El inicio lo delató. City lento, algo espeso, sin la chispa habitual. Pero la calidad acaba encontrando huecos donde otros solo ven piernas y camisetas rivales.
Ahí apareció Phil Foden.
Foden en modo escaparate
Primera titularidad en Premier League en más de dos meses. Y respuesta de futbolista que sabe que cada minuto cuenta. Dos asistencias, una de ellas con un taconazo de fantasía, y una actuación que llega en el momento justo, a las puertas de la convocatoria definitiva de Inglaterra para el Mundial, que Thomas Tuchel anunciará el 22 de mayo.
Foden manejó los tiempos y encendió el ataque. A su alrededor, los goleadores: Antoine Semenyo, Omar Marmoush y Savinho firmaron los tantos que sellaron una victoria que vale algo más que tres puntos. Vale presión. Vale presencia. Vale recordarle al Arsenal que el campeón aún respira en su nuca.
Con el 3-0, el City se coloca a solo dos puntos del líder, con ambos equipos igualados en partidos disputados y con dos jornadas por delante. Los de Guardiola, además, presentan ahora una diferencia de goles ligeramente superior. Detalle mínimo, pero que puede decidir una liga.
El título, todavía en el norte de Londres
La combinación de resultados deja un escenario claro. El Arsenal no podrá cantar el alirón en casa el lunes ante el ya descendido Burnley. Ni siquiera ganando. Pero si los de Mikel Arteta suman los tres puntos, obligarán al City a responder 24 horas después en el campo de un Bournemouth lanzado, para estirar la pelea hasta el último día.
Y ese último día tiene aroma a drama: Arsenal visitando al Crystal Palace; City recibiendo al Aston Villa. Dos partidos, un trofeo en juego, un error que puede costarlo todo.
Guardiola, sin embargo, no se esconde tras las matemáticas. Lo asume con naturalidad.
“Depende de ellos”, recordó en declaraciones a la BBC. “Si ganan los dos partidos, no hay nada que hacer, nada de lo que hablar. Nosotros solo podemos estar ahí, por si acaso. Los dos últimos partidos son duros”.
Es la versión más cruda y más honesta del técnico catalán: el City persigue, el Arsenal manda.
Rotaciones arriesgadas, respuesta contundente
Sus cambios funcionaron. Y el propio Guardiola lo resumió con ironía: “Porque ganamos, ¿no?”. Luego, explicación de fondo. “Confío mucho en todos. A veces es por la forma en la que jugamos, a veces por el sistema”.
La apuesta por Marmoush tuvo premio. “Omar siempre está ahí, el trabajo, los goles”, destacó Pep. El egipcio respondió con lo que se le pide a un delantero en un equipo que vive instalado en campo rival: presencia, esfuerzo, definición.
El plan del City exigía paciencia. El Palace se replegó, defendió bajo, se protegió bien en el área propia y amenazó a la contra y a balón parado. Guardiola conocía el guion: “Sus transiciones son de primer nivel, sus jugadas a balón parado también. Es difícil, porque defienden muy bien en bloque bajo. Es duro, pero lo hicimos con paciencia. Jugamos el partido que teníamos que jugar”.
El resultado final, visto desde fuera, parece rutinario. Desde dentro, fue un ejercicio de control, de madurez y de gestión de plantilla en una semana en la que también espera una final de copa.
“Mantener al Arsenal en tensión”
Mientras Guardiola mide esfuerzos, Foden mide palabras, pero no esconde la ambición. El internacional inglés, elegido mejor jugador del partido, sabe que el margen de error es inexistente.
“Al final es un juego de equipo. Si quieres ganar títulos y trofeos, se trata de toda la plantilla y de que todos hagan su parte”, explicó en Sky Sports. El mensaje, claro: nadie se puede desconectar.
El objetivo, también: “La idea es seguir apretando y mantenerlos en tensión”.
Y ahí aparece el recuerdo de tantas últimas jornadas caóticas en la Premier. Foden no habla de oídas. “Hemos visto que pueden pasar muchas cosas en el último día. Yo lo he vivido muchas veces, cuando el partido no va como esperas. Solo tenemos que seguir apretando y hacer nuestra parte”.
El City ha hecho lo que tenía que hacer: ganar, recortar, intimidar. El resto, como insiste Guardiola, no está en sus manos.
El balón, ahora, lo tiene el Arsenal. Y en mayo, con un título en juego, ese peso puede valer tanto como cualquier gol.





